Castle 7x19 Review: no es un cuerpo todo lo que parece

Por María Hernangomez

Recuperamos ‘Castle’ tras el capítulo de la semana pasada centrado casi en exclusiva en Ryan, esta vez con un nuevo caso estrambótico, normal en esta serie, aunque estamos deseando que para el final de esta temporada se resuelvan algunos interrogantes, como, ¿dónde estuvo Richard los dos meses que estuvo desaparecido? Mientras tanto, y creo que hasta el siguiente episodio, nos quedamos con otro capítulo autoconclusivo, donde se mete en la coctelera de ‘Castle’, bailes, pánico escénico, perros, maniquíes, martillos, justicia… ¿qué coctel puede salir de aquí?

(SPOILERS!!!)

El Pitbull cazado…

No, no hablo de perros ni de cantantes, sino del asesinado de esta semana ‘Castle’, que comienza con este personaje corriendo perseguido por un coche, del que se baja un hombre, chillido, para pasar rápidamente a casa de Castle, donde Alexis y Beckett repasan el examen de la primera, cuando reciben la clásica llamada telefónica y se tienen que marchar.
Cambiamos a la escena del crimen, pero parece que la pareja de investigadores y matrimonio, están más interesados por saber qué actuación harán Ryan y Esposito en el concurso de la policía que en el crimen en sí. Esta parte la revisaremos luego, porque ha puesto la nota de humor (y de amor) al episodio.


Ryan y Esposito les cuentan que no sabe quién es porque no llevaba cartera ni móvil, y Lanie que murió entre las 12-2 por un golpe contundente en la parte posterior de la cabeza, hasta que destapa el cuerpo y… reconocen el cadáver por un anuncio de televisión, ya que es un abogado llamado Richie “The Pitbull” Falco.
… Y torturado
Tras acudir a su oficina, donde su secretaria reconoce que los últimos días estaba muy nervioso, ansioso y paranoico, lo único que sacan en positivo es que en la zona donde encontraron el cuerpo hay un hospital, San Simon donde iba a buscar clientes, porque era abogado de accidentes e indemnizaciones.

Mientras, como casi siempre, Ryan y Espo, esta vez gracias a Lanie, encuentran las primeras pistas, como el polen (estornudos varios por mi parte, es lo que tiene la alergia en estas fechas) en los pantalones del muerto, lo que indica que estaba fuera de la ciudad. Pero eso no es lo peor, sino que tiene marcas en el cuerpo de pistola eléctrica, lo que indica que fue torturado antes de morir.

Descartando sospechosos


Como en todos los capítulos autoconclusivos de ‘Castle’, parece que nada más empezar han encontrado al criminal, pero nada más lejos de la realidad, aunque alguna pista encuentran. En este caso, el señalado es un ex jugador de la NFL al que ven llevándose al Pitbull del parking del hospital la noche del crimen. Pero sólo le quería poner las cosas en su sitio por no acudir a una reunión por una demanda de paternidad. ¿Qué sacan en positivo? Que el abogado, tras la charla, le dijo que le llevara a una cafetería que tenía un asunto que resolver, ya que su vida dependía de ello.

La siguiente, la ex mujer de Richie Falco, Elise Resner, con quien llevaba años sin hablar y a quien, supuestamente, pidió ayuda. Esta les cuenta que el Pitbull fue un gran abogado en un gran bufete después de estudiar en Harvard, pero que al final cayó en las drogas y el alcohol y acabó con su carrera y su vida personal.

Último sospechoso, de momento, Archie Bronstein, “El martillo de Savannah”, otro abogado en busca de accidentes con el que se le vio en la cafetería discutiendo al noche del crimen. Le encuentran en el hospital donde tiene una cliente con piezas metálicas clavadas en el corazón tras un accidente de coche, que fue por el caso que supuestamente pelearon los dos abogados. Pero “el martillo” tiene coartada.

¿Cómo me deshago de un cuerpo?

Esta es la pregunta que el Pitbull le hizo a Mike Sampson, un investigador privado con el que trabajaba y del que encuentran una gafas de visión nocturna en el despacho del abogado, después de que la secretaria les alerte de que han entrado a robar los archivos y el ordenador. Estas gafas las encuentran en una bolsa en un agujero en la pared del baño, junto con cuerdas y un pañuelo con cloroformo, ¿a quién quería secuestrar Richie Falco? Además de una lista con ciudades y fechas que ahora parece no ser nada, pero que será de gran ayuda para resolver el caso.

Después de rastrear la llamada que hizo Richie a su ex mujer, encuentran que estuvo en el bosque de Montrose, donde nuestra pareja de investigadores encuentran primero las flores del polen de los pantalones (otro estornudo) y después un montículo de tierra removida. Cuando Beckett (puesto que Castle solo habla y mira) encuentra la bolsa de cadáveres después de cavar, les apuntan con un rifle, les atan y cuando el secuestrador, con el cuerpo, desaparece, gracias a las tácticas que Richard aprendió en los vídeos de investigador privado, logran soltarse. De algo tenía que servir esta etapa del escritor…

No es un cuerpo todo lo que parece


Resulta que el secuestrador de Castle y Beckett no es otro que Mike Sampson, al que detienen en la calle, y tras mirar en el coche encuentran la bolsa y al abrirla (algo que hace Castle que no sé yo si estará muy permitido…) dentro no hay un cadáver, sino… ¡un maniquí!

El clásico Dummy que se utiliza para recrear accidentes de coche, y esta vez con piezas metálicas clavadas alrededor del corazón, ¿os suena? Sí, como la mujer del hospital, Jody Evans que dice que fue a verla el Pitbull y también una mujer de la aseguradora que resulta que es… ¡la ex mujer del abogado!

Líos corporativos y asesinatos por dinero

Elise Resner es la actual abogada de Modesto Motors, que son los propietarios de los coches que se han visto implicados en varios accidentes en los últimos años, y que casualmente, coinciden con la lista encontrada en la bolsa de Richie Falco. Un defecto de fabricación del airbag parece ser la causa de estos accidentes, pero no sólo eso, sino que el Pitbull llevaba esta cuenta en el anterior bufete, pero cuando se dio cuenta que no querían reconocer el error y preferían que se tapase, cayó en su espiral de alcohol y drogas.

Elise dice que ella jamás contrataría a Sampson como investigador privado, puesto que tiene los suyos propios, pero que le vio en el hospital junto a… ¡sí! El Martillo de Savannah, así que, como casi siempre en ‘Castle’, cumplimos con el guion y uno de los primeros sospechosos, es realmente el culpable. ¿La razón? En esta ocasión el dinero, puesto que Archie Bronstein quería vender el dummy a Modesto Motors y no hacer justicia, lo que parecía desear el Pitbull por encima de todo, y consigue, puesto que se abrirá una investigación al respecto. Caso cerrado.

¿Nos íbamos a dejar la parte del baile? ¡No!

Resumiendo, concurso de talentos de la policía, donde Ryan y Espo son los dobles ganadores gracias a “el crimen de nuestra vida”, una versión de ‘Dirty Dancing’ que me hubiera encantado ver. Siempre hay un famoso que participa, y al fallar Kimmel, la capitana se lo propone a Castle y el pique está servido, con apuestas, dedicatorias de libros incluidas y el Rey Castle.

Por supuesto, mete a Beckett de por medio sin preguntarla y resulta que la próxima capitana (puesto que está estudiando para el puesto) tiene pánico escénico, pero su marido no lo sabe, ¿o sí? Finalmente Kimmel sí puede participar pero se quedan con las ganas de la apuesta, Ryan y Esposito (con tácticas como falsas lesiones) acaban ganando gracias a “Get Lucky” de Daft Punk, pero vemos la cara más dulce de Richard, puesto que sí sabía del pánico escénico de su mujer, y convence a Kimmel para que actúe librándose ellos, que prefieren su clásico número en la ducha… fin de la competición.
¿Lo mejor de esta semana? Saber que el 20 de abril vuelve ‘Castle’ y que ¡por fin! parece que volvemos al principio de la temporada con la misteriosa desaparición del escritor, ¿sabremos finalmente qué pasó? Parece que por la promo del próximo episodio algo iremos viendo, pero habrá que esperar ¡3 semanas!

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