'Dragon Ball Super' 1x08 Review: un curioso ultimátum a la Tierra

Por Diego Hidalgo

(¡Cuidado SPOILERS!)

Vegeta desata todo su poder contra Bills

Tras sufrir la cólera, después de que Bills golpeara a su mujer, Vegeta llega a su poder máximo en 'Dragon Ball Super' (sin contar el cuarto nivel de ‘Dragon Ball GT’). Así terminó el episodio anterior, todo preparado para la pelea entre el Príncipe de los Saiyans y el Dios de la Destrucción.

Vegeta, como era de presuponer, apenas es rival para Bills, quien esquiva fácilmente sus primeros puñetazos. No obstante, éste no cesa en su hornada de ataques y, tras cazar a Bills con la guardia baja, logra endosarle un par de golpes que hace trasladar la batalla al océano.

Allí Bills se da cuenta que Vegeta no es como los rivales anteriores, y aunque tenga la certeza de que no va a causarle nada de daño, sabe que tiene que estar en alerta.

Esta batalla recuerda a los pequeños ataques de cólera del pequeño Son Gohan. Algunos de ellos memorables, como el cometido contra el mismísimo Freezer en Namek.

Después de un intercambio de golpes, y un Cañón Galick fallido (uno de los ataques míticos de Vegeta), el Dios de la Destrucción decide poner fin al combate.

Éste dice que Vegeta no puede ser el Super Saiyajin Dios porque es demasiado débil, aun así, confirma que ha sido la batalla más igualada que ha tenido en mucho tiempo ya que ha tenido que emplear hasta un… ¡1% de su fuerza! para esquivarle. Ni con Goku en tercer nivel se esforzó tanto.

¿Habrá llegado Vegeta por fin al nivel de su eterno rival?

Pilaf y sus secuaces vuelven al crucero

Bien alimentados y huyendo de esa “pelea de monstruos” (palabras literales refiriéndose a Bills), Pilaf y los suyos reman a toda mecha dentro de un pequeño bote.

Pero todo cambiará cuando se dan cuenta de que han olvidado las sobras de comida que iban a llevarse para aguantar unos días de hambre. Deben volver. Y de paso intentar robar las Bolas de Dragón, ¿no?

Un piedra, papel, tijera que decidirá el futuro de la Tierra

Bills, enfadado y sin encontrar a su Super Saiyajin Dios, se propone destruir la Tierra, pero un arrebato le hace pensárselo dos veces. Dice que la comida de ese planeta es la mejor que ha probado en un mucho tiempo y sería un desperdicio destruirla.

Bulma, siguiéndole el rollo, le afirma que hay mucha más comida que todavía no ha probado. Bills le da otra oportunidad, y es que, con el estómago se puede conquistar hasta al mismísimo Dios de la Destrucción.

Más tarde, Bills se fija en Oolong. Cree que es de la misma raza que Buu (ése que provocó su ira tras arrasar con los púdines) porque ambos son gorditos y de piel rosada.

Oolong le dice que se equivoca, pero Bills, terco, dice que se jugará con él el futuro del planeta de un modo peculiar: con el piedra, papel, tijera. Si Bills gana, destruirá la Tierra. Si pierde, les dejará vivir. Demasiada presión para el pobre Oolong.

Las dos primeras rondas terminan en empate, a tijeras. Bills no se lo puede creer y, decidido, cree que la próxima ronda va a vencer. Lo propio piensa Oolong, y más si cabe con una motivación extra que le propone Bulma (dice que le regalará lo que quiera si gana, como si salvar la Tierra no fuese demasiada motivación).

En la tercera ronda, ya definitiva, Bills saca piedra y Oolong… tijeras. Vaya, la Tierra parece condenada a la extinción por culpa de un simple juego.

Este hecho provoca que Puar, el inseparable compañero de Yamcha, se cebe a golpes con Oolong evocando una época mejor donde ellos eran personajes secundarios con mayor protagonismo.

Goku y su plan para salvar la Tierra

Bills, vencedor, alza el vuelo para destruir la Tierra por enésima vez creando una bola gigante de energía. Wiss, neutral hasta ahora, también le anima a hacerlo porque quiere llegar cuanto antes a casa para comerse fresca la comida que lleva.

Bills va a destruir la Tierra bajo la mirada de todos los protagonistas.

¡¡¡Un momento!!! Goku (mejor animado que la última vez que lo vimos) hace presencia en alta mar. Lo primero de todo, como buen amigo, felicita a Bulma por su cumpleaños. Después ya se centra en Bills.

Goku le pide que no destruya la Tierra ya que tiene una probabilidad de encontrar al Super Saiyajin Dios que tanto busca Bills.

Si le da un poco de tiempo lo pueden comprobar. Bills acepta, pero ¿cuál será el plan que tiene Goku para encontrar a este Super Saiyajin Dios? Nos lo cuenta en seguida: usar las bolas de dragón y preguntarle a Shenron por su paradero. Si no lo encuentran así, Bills afirma destruir no sólo la Tierra, si no todo el Sistema Solar.

Veremos en el próximo episodio.

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