'Dragon Ball Super' 1x12 Review: el universo tiembla ante los dioses

Por Diego Hidalgo

(¡Cuidado SPOILERS!)

El choque de fuerzas hace tambalear todo el universo

En 'Dragon Ball Super', tras haber despertado el verdadero poder del Super Saiyajin Dios gracias a su resurrección divina, Goku y Bills extraen toda su energía a relucir. Cada uno, eso sí, con sus respectivos halos de “colores corporativos” (morado vs rojo).

Una vez con la energía cargada, ambos dioses colisionan concentrando la fuerza del choque en un puñetazo. Este choque de trenes se nota no sólo en la Tierra sino que en todo el universo.

Desde el planeta de los Kaio Shin también se nota

La onda de energía tras el choque de dioses llega también al planeta sagrado donde Kibitoshin y el anciano Kaio Shin contemplan el combate. Kaio Shin afirma que al universo le quedan dos colisiones entre Goku y Bills para ser destruido. Más tarde, se arrepiente de haberle dejado usar las bolas de dragón a Goku para conocer el paradero del Super Saiyajin Dios y, tirando del humor verde característico de la saga Dragon Ball, el anciano dice que mejor hubiesen pedido al Dragón Shenron unas revistas de chicas desnudas.

Kaio Shin y Kibitoshin avisan a Goku telepáticamente de la inminente destrucción del universo si siguen peleando, pero éste, al igual que Bills, está tan concretado en la batalla que nada más le importa.

Dicho esto, llega el segundo encuentro puño contra puño entre Bills y Goku. ¡Sólo falta uno más para que el universo se destruya!

Mr. Satán sigue ejerciendo de líder en la Tierra

La nave espacial de Bulma, con amigos y familiares de Goku incluidos, cae desde la atmósfera a toda velocidad como consecuencia de las ondas de energía desprendidas por el combate de los Dioses.

En la Tierra, como he comentado antes, también se nota la influencia de Bills y de Goku, llegando incluso a crear grietas en el suelo y pequeños terremotos. Un periodista que se encuentra en pleno epicentro de la notica llama al héroe de toda la humanidad. ¿A Goku? No, no. ¡A Satán!

A Mr. Satán se le escapa que está en una fiesta de cumpleaños, pero piensa en lo mal que puede quedar eso mientras la gente está sufriendo fuertes sacudidas, y se inventa una ingeniosa historia. Afirma que está infiltrado en una fiesta de cumpleaños para detener a una banda criminal y que, además, están relacionados con los actuales temblores. Todo un tranquilizador para la humanidad este Satán.

Después de hablar con el periodista, con su móvil de oro, llama a Gohan para decirle que haga algo para evitar tanto terremoto, que su mujer, Videl, está embarazada. Por cierto, las nuevas tecnologías reales han llegado a Dragon Ball.

Habíamos visto naves espaciales, cápsulas reductoras o motos voladoras, pero nunca antes, un guerrero con teléfono móvil. Hasta hoy con Gohan.

Gohan, y los demás tripulantes de la nave, caen en picado hasta el crucero, pero como carecen de energía al trasladársela a Goku, ninguno puede ni siquiera volar. Menos mal que está Wiss, el compañero de Bills, el cual detiene la nave con su vara mágica a la vez que cumple la promesa de que la Tierra no será destruida (o salvada) hasta que no termine el combate.

Antes de todo esto Wiss, también con su magia, proporciona a Vegeta una visión del combate en directo, sin embargo, el Príncipe de los Saiyans pasa de él y sigue observando el combate con el cuello tirante hacia el cielo.

El tercer choque entre Bills y Goku resulta no ser el destructor del universo

Cansados por el combate (llamémoslo combate, llamémoslo choque de puños), Bills le confiesa a Goku que tiene todos sus respetos, está siendo como un sueño para él. Goku, también cortés, le devuelve el agradecimiento a Bills diciéndole que si no hubiese sido por él jamás hubiese llegado a tal poder.

Ambos dioses continúan con el combate volviendo a extraer más y más fuerza, a ver quién es el más chulo. De sus halos de fuerza surgen dos dragones gigantes que danzan entre ellos y terminan volviendo a sus respectivos cuerpos.

Este momento, visualmente y metafóricamente queda muy bonito, pero en mi opinión está muy pillado por los pelos. No me llega a convencer.

Después de tanta palabrería amable y tanta demostración de poderes, por fin llega la esperada tercera colisión entre los puños de Bills y de Goku. En teoría, el último… pero en la práctica, no. ¿Qué ha sucedido?

Goku, después de los dos ataques anteriores, ha aprendido a medir su posición y su fuerza para que la colisión se anule y no provoque ninguna onda expansiva. Es decir, ha hecho que los ataques coincidan en momento, en ángulo y en fuerza, esto último, según palabras textuales del Super Saiyajin Dios, ha sido difícil de igualar.

Todo o nada con sus respectivos ataques especiales

Y claro, tanto choque de fuerzas durante el episodio no podía terminar de otra manera que no fuese con una confrontación de sus ataques más característicos. Un todo o nada como ya sucedió en el combate entre Goku y Vegeta, o el doble Kame Hame Ha de Son Gohan y Célula.

A tal punto llegan después de unos ataques efectivos de Goku hacia Bills. Éste se cabrea y le dice que no puede subestimar el poder de un Dios, por lo que le lanza su ya característica bola de energía. Goku, para detenerlo, hace lo propio con su Kame Hame Ha, llegando, ambas técnicas, a colisionar en el espacio.

Este nuevo choque de energías divinas provoca una nueva onda que se hace notar en todo el universo, es decir, que Goku no ha podido igualar la fuerza del ataque de Bills. En seguida vemos, que así es. Goku sufre y con todo su poder no puede igualar el ataque de Bills, el cual cada vez se acerca más a él.

Al final, de donde no hay ni una gota de energía, Goku hacer avanzar su Kame Hame Ha hasta volver a equilibrar la balanza. Este hecho crea una gran luz brillante que ilumina todo el universo. ¿Habrá terminado ya el combate de los Dioses?

0 Comentarios

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

Volver arriba