'Dragon Ball Super' 1x62 Review: un nuevo plan para derrotar a Black y Zamasu

Por Diego Hidalgo

(¡Cuidado SPOILERS!)

El poder oculto de Trunks no es nada más que una explosión de ira

Como teorizaba la semana pasada, la extraña nueva transformación que presentó Trunks al final del episodio no es nada más que un estado de Super Saiyan Fase 2 cegado por la ira. No es ni un “Super Saiyan Dios falso”, ni un “Super Saiyan 3 restringido”, ni un “Super Saiyan Legendario”, ni nada de lo que se decía por Internet. “Simplemente” es su estado habitual, pero alcanzando niveles de fuerza inmensos como consecuencia de una explosión de ira. Algo así como Gohan de joven en su combate contra Célula. Lo que pasa que aquí, en ‘Dragon Ball Super’, les ha gustado exagerar con la apariencia dándole esa aura azulada que recuerda a los dioses o esos ojos blancos como el Super Saiyan Legendario Broly.

Pese a estar en una fase muy inferior a la de Goku y Vegeta, la ira de Trunks, durante un tiempo le hace llegar a tener un poder parejo al de Black. Ni siguiera con la ayuda de Zamasu son capaces de hacerle morder el polvo.

Gran nivel presentado por Trunks, y, aunque parece que sólo le va a durar unos segundos, es capaz de aguantarlo algo más en combate. Aunque eso sí, sólo le sirve para defenderse de los ataques de los rivales.

Regreso al pasado, otra vez

Mientras Trunks se encarga de entretener a Black y a Zamasu, éste le ordena a su padre que vuelvan al pasado para preparar un plan que les pueda derrotar. Vegeta al principio se opone tajantemente a la idea, no quiere dejar a su hijo ante una muerte segura, pero al final recapacita y piensa que, si no lo hacen, morirán todos.

Máquina preparada, y vuelta al presente dejándonos con un patrón de ida y vuelta demasiado monótono en esta saga. Como dice Black, “No importa, les veremos pronto”.

Un poco de transición antes del nuevo combate

En el presente, Vegeta pone al día a Bills y a Wiss desmintiendo su teoría de que el futuro cambiaría por haber asesinado al Zamasu del presente. No hay tiempo de echarle la culpa a nadie (que se lo digan a Bulma), así que sólo les queda planificar una estrategia que logre vencer a alguien tan poderoso e inmortal.

Por otro lado, Trunks, el pequeño, tirando de orgullo y sangre saiyan, quiere también participar en la salvación del futuro alternativo. Para ello hace llamar a su amigo Goten, pero se encontrarán con la barrera de Bulma que les detiene diciéndoles que es muy peligroso. “Goku lo solucionará” dice Bulma ante el cabreo de Vegeta por escucharla decir eso.

Allí también aparece Chi-Chi y Gohan preguntando por Goku, quien no aparece por casa durante varios días. Imposible ocultarle la verdad.

El Mafuba, la técnica para hacer desaparecer a Black y Zamasu

Nadie sabe cómo pararlos salvo Piccolo. Recuerda que el Mafuba es la técnica que se utilizó contra su padre (Piccolo Daimao) para hacerle desaparecer de la Tierra. Este ataque no mata al oponente, tan sólo sella su espíritu en una prisión contendor. Si un humano como Mutaito logró dominarla cientos de años atrás, si la hace alguien tan poderoso como Goku puede convertirse en una prisión totalmente infranqueable para Zamasu y Black.

El encargado de aprenderlo será Goku, naturalmente. Esto dará lugar a un entrenamiento que jamás habríamos pensado a estas alturas de la serie, ¿¡Muten Roshi enseñándole algo nuevo a Goku!? Pues sí, curioso. Mientras tanto, Vegeta se exiliará en la Sala del Tiempo para entrenarse duramente y lograr estar al nivel de sus rivales en el próximo combate.

En el episodio 63 de ‘Dragon Ball Super’…

Trunks seguirá defendiendo a capa y espada (nunca mejor dicho) su futuro frente a Zamasu y Black. Vegeta, tras terminar su entrenamiento en la Sala del Tiempo, parece que viajará sólo al futuro para defender a su hijo hasta que Goku termine de perfeccionar el Mafuba.

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