Especial Devoraseries | 7 motivos por los que no puedes perderte 'Versailles'

Por Miriam Ortiz

Canal + estrenó este noviembre una de sus mayores superproducciones de ficción internacional: 'Versailles'. De producción francesa, pero con muchas caras británicas y rodada en inglés, la serie sigue la línea de producciones como 'Los Tudor', basadas en los reinados de grandes monarcas que marcaron un antes y un después en la historia de su país.

En este caso centrado en la figura del rey Sol, Luis XIV. Amor, lujo, política, todo entorno a un palacio símbolo de la grandiosidad de Francia.

En España la serie se puede ver a través de Yomvi y Canal + Series Xtra. Si todavía no la conoces y tienes dudas, aquí te damos unos cuantos motivos para que comiences a engancharte.
Un poquito de 'Versailles' en vena por favor.

1. George Blagden, de 'vikingo' a Rey Sol: Este actor británico posee una breve pero fructífera carrera internacional. Muchos lo descubrimos en 'Vikings', donde interpretaba al monje Athelstan, un personaje que nada tiene que ver con Luis XIV. Ya entonces nos sorprendió su forma de interpretar, uno de esos actores que sin abrir la boca ya te está contando mucho sobre su personaje. Y eso aquí lo vemos de manera más acentuada.

Unos primeros planos en los que su rostro nos cuenta los profundos y contradictorios pensamientos y sentimientos del gran monarca que cambió el rumbo de su país. Y esa evolución, de un rey temeroso, dubitativo, a un absolutista con grandes y firmes ideas, un buen estratega político, se ve en la primera temporada. Un personaje, sin duda, complicado de interpretar, pero que resuelve con gran maestría, dejándote esa sensación de amor-odio hacia el mismo.

Como él mismo afirmó, en el preestreno de 'Versailles' en Madrid, “Quizá para un actor inglés hay menos presión al interpretar a un personaje tan importante en Francia. Llegué a París, hice mi trabajo y me fui a casa. Un actor francés habría tenido un extra de presión”.

Y es que 'El rey sol', lo era por gracia de Dios, y él mismo ejercía el poder de un modo casi divino, como si fuese el mismo representante de Dios en la tierra. De ahí su distancia con el pueblo, su ostentación, los grandes lujos y su maquiavelica mentalidad.

2. Su espectacular fotografía: Sin duda la calidad técnica, junto a sus decorados y vestuario, hace que tengamos una imagen brillante, llena de luz. Y es que estamos viendo una época de esplendor para la nobleza, donde la opulencia, el dorado, las grandes ornamentaciones, formaban parte del día a día.

La luminosidad, como la que emana el rey sol, conviven con la oscuridad de las torturas diarias, las conspiraciones. Luces y sombras, colores vívidos. Todo ello queda bien reflejado en el tratamiento de la imagen.

3. Las intrigas palaciegas: Como no, no podían faltar los entresijos de un reinado, la política destructiva e inquietante, en la que nadie es lo que parece y todos son mirados con lupa. Incluido el propio hermano del rey, Felipe I de Orleans, quien compartirá protagonismo llegando incluso a eclipsar al propio “Sol”. Consejeros de los que no te puedes fiar, hugonotes, todos los que rodean a Luis XIV traman algo, para su bien o su mal.

La historia de esta serie se basa en Versailles, el palacio que el monarca mandó construir allá por 1667. Una jaula de oro en la que encerró a la nobleza francesa, lejos de París, para poder tenerlos a todos vigilados y entretenidos. Este rey siempre prefirió rodearse de burgueses e ilustrados, más fáciles de dominar que los aristócratas pudientes. Con esta base, y un Luis XIV de 28 años, inseguro, que reina pero no manda, partimos. Y poco a poco iremos viendo los cambios que se producirán, tanto en el rey, como en el palacio, que pasará de ser un simple coto de caza a uno de los grandes símbolos de Francia. Tal y como el rey planeó.

4. Para los amantes de la Historia: Si eres un amante de la historia, olvídate de los libros de historia tal y como te los han contado. Al fin y al cabo estamos ante un producto de ficción, y como tal se debe desarrollar con tramas que no forman parte de la realidad. Pero, ya sabemos que a veces la realidad supera a la ficción y, incluso la propia historia, como narración, también posee tintes ficticios. Así que déjate llevar para entrar en la corte de Luis XIV y no le saques punta a todo.

Si nos plantásemos en aquella época seguramente más de una desilusión nos llevaríamos, no se si nuestro delicado olfato soportaría el hedor, por muy lujosos que sean sus trajes.

Esta serie nos lleva hasta la época en la que Francia pasó a convertirse, gracias al reinado de un monarca absolutista, en el centro del arte, la moda, la cultura y la gastronomía, una imagen que, a día de hoy, todavía perdura.

Aunque la personalidad de los personajes sea algo complicado de desarrollar, sí vemos hechos y circunstancias históricas tal y como sucedieron. Como la homosexualidad de Felipe I, los escarceos de Luis XIV con su cuñada, y todos los movimientos tácticos de la época entre franceses, ingleses, españoles y holandeses. Incluida alguna trama más que llamativa, que no desvelaremos, pero que bebe de fuentes históricas que nunca se pudieron constatar por lo que forman parte de leyendas (ojo, si no has visto la serie mejor no vayas al enlace, avisamos). No en vano, como es de esperar en una serie de tal magnitud y temática, ha contado con la ayuda de varios asesores históricos, incluido uno de los productores, doctorado en historia.

5. El vestuario y decorados: En este caso el decorado cumple más que el papel del mismo, se convierte en el protagonista de la serie. Y es que prácticamente todas las escenas suceden en un mismo escenario: el palacio de Versailles. Lograr que, contando con una sola localización (aunque unas escenas se rueden en el exterior y otras en platós interiores), podamos vivir las diferentes tramas de personajes tan dispares no hace sino ensalzar el papel del guión.

Algunos han querido compararla con 'Juego de tronos', por sus intrigas y luchas de poder, sus escenas de sexo y sadismo, pero, desde mi opinión, nada más lejos de la realidad. Son dos series en las que lo único que les puede relacionar es eso mismo, así como la complejidad de algunos de sus personajes. Pero la ambientación de esta serie te lleva directo a la corte del rey Sol, a mediados del siglo XVI, donde él es el centro entorno al que giran el resto de astros. Y Versailles es su templo. Todo está cuidado al milímetro. Incluidas las fases de construcción del mismo palacio, que vemos avanzar en la serie.

Espectacularmente realista, no tan teatralizado como puede apreciarse en otras series. Y es que buena parte del presupuesto, que tiene una cifra que asciende casi a los 30 millones, ha ido destinado precisamente a eso. Nada menos que el 12% solo para vestuario; con 34 costureras que realizaron los 400 trajes que se pueden ver en esta primera temporada.

Blagden comentaba en la rueda de prensa de la serie: “Nuestra diseñadora de vestuario, Madeleine Fontaine, decidió que teníamos que llevar un vestuario exactamente igual al que llevaban en la época, así que yo grababa en el jardín de Versalles con cinco capas de ropa encima y en tacones. Yo decía: ‘Si no se ven al menos tres de esas capas, ¿no podemos quitarlas?’ Pero ella respondía que la chaqueta no me sentaría igual si no llevara esas tres capas”.

No solo el decorado y el vestuario, el maquillaje, peluquería, incluso el más pequeño detalle es indispensable para aportar realismo.

6. Un 'girl power' muy presente: Aunque a priori las damas de palacio puedan parecer frívolas, amas de sus dueños, todo tiene un porqué. Sin duda vamos a ver diferentes modos de afrontar la vida, algunos nada cercanos a la realidad de aquella época. Pero es algo necesario para poder crear personajes actuales, cuyas vidas y actos tengan una motivación.

Desde la reina, silenciosa pero fiel a su rey, a sus amantes, unas inteligentes y codiciosas, otras enamoradizas y frágiles. Todas tienen un leit motiv, bien sea salvaguardar su vida o establecer relaciones políticas al más alto nivel. Sí, el sexo está presente casi en cada capítulo, jugando un papel de relaciones que va más allá de la alcoba. Veremos mujeres en busca de poder, utilizando sus armas, en apariencia la belleza, pero con mucho más detrás. Esto se va viendo a lo largo de los capítulos, y personajes que parecen una cosa por su fachada nos van mostrando distintas caras, al igual que otros personajes masculinos. Pero, sin duda, el rey prefiere estar rodeado de mujeres, las tiene en buena consideración, sabe que pueden ser más inteligentes que algunos hombres, y persuadir, un arma indispensable en toda guerra.

Uno de esos personajes, que en la realidad nunca habría ocupado un lugar como tal, es la médico personal del rey. Una mujer adelantada a su época, apasionada de su trabajo ¡y con conocimientos que ya quisiera más de uno! Evidentemente, para ejercer, ha de vestirse de hombre, aunque el rey la trate como a uno más de sus consejeros más cercanos.

7. Internacionalización de la serie: Un motivo de disgusto para muchos franceses, que creó algo de polémica, fue la grabación en inglés de la misma. Ello, junto a ese toque 'Shakespeariano', no fue bien visto por algunos. Tocar los símbolos siempre tiene sus riesgos. Pero lo cierto es que facilita su visionado en versión original para todos los no francófonos, y por ende su venta y expansión a nivel internacional.

A los que les gusta ver series en inglés, con intérpretes de esa lengua para poder admirar la profundidad de los personajes, les encantará. Aunque he de decir que el doblaje en español no tiene nada que envidiar, no como sucede con otras series.

¿Quién no conoce Versailles o al rey Sol? Entrar de lleno en su relato personal y particular nos brinda conocer más de cerca Francia y su historia.

Y si acabas los 10 episodios que componen esta primera temporada, no sufras, habrá una segunda que ya se está rodando.

Y si aún no te he convencido, echa un ojo al trailer:

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