'Fargo' 2x10 Review: punto final a la guerra entre el bien y el mal

Por Diego Hidalgo

(¡Cuidado SPOILERS!)

Introducción

La segunda temporada de ‘Fargo’ llega a su fin con un episodio que ha podido dejar algo frío al espectador, pero realmente, a los que la hemos amado desde el primer plano, nos ha parecido un final que cierra perfectamente la historia. Un final natural, humano y, sobre todo, conclusivo, donde la guerra entre los “malos” y los “buenos” llega a su fin y donde cada uno tomará su propio camino/destino.

Esta guerra la pierden los “malos” (juzgad vosotros mismos quiénes son los buenos) pero, como en toda guerra, siempre hay víctimas (y supervivientes) en ambas partes del conflicto debido a que ésta no entiende de bandos.

Es verdad que para tratarse de un episodio final se podría haber pedido algo más de acción y tensión, pero es que en ‘Fargo’ no hay ningún episodio que destaque por encima del otro. Los diez episodios forman un bloque, una historia única, o un mismo argumento que concluye en este décimo episodio destinado a la “llanura narrativa” final post clímax (que ya lo vimos en el episodio anterior) donde se recolocan las últimas piezas del puzle.

Quizás el título del último episodio (‘Palíndromo’) esté relacionado, entre otras cosas, con esto, con una narrativa y una estructura sólida que empieza en el primer episodio y no termina hasta éste. Algo así como una película de 10 horas.

Por último, si se quiere comparar el episodio final de esta segunda temporada de ‘Fargo’ con el final de otras grandes series yo haría una mezcla de tres episodios finales: el misticismo de ‘Perdidos’, la acción y redención de ‘Breaking Bad’, y la naturalidad de los personajes de ‘Mad Men’.

El sueño de Betsy Solverson

Después de mostrarnos respetos por todos los Gerhardt fallecidos (donde vemos por primera vez, por cierto, los cadáveres de Otto y de Simone), el episodio da comienzo con un sueño premonitorio de Betsy. En él, la mujer de Lou, sabiendo que no verá crecer a su hija, sueña con cómo será su infancia, su adolescencia, su madurez… incluso se produce un genial giño con la primera temporada de ‘Fargo’ mostrándonos a los actores de ésta en una comida familiar.

Pero el sueño angelical se convierte en pesadilla, como si de ‘Twin Peaks’ se tratara, con el rostro demoníaco y en llamas de Hanzee. O lo que es lo mismo: la lucha entre el bien y el mal.

La última huida de Peggy y Ed

Sabíamos a ciencia cierta (más que nada porque es el último episodio) que escapar de Hanzee iba a suponer la última huida de los Blumquist, pero lo que no sabíamos era el desenlace de la pareja.

Ed y Peggy, tras huir por medio Sioux Falls de los disparos de Hanzee (uno impacta en el pecho del marido), terminan entrando en una tienda de alimentación donde se esconden en la cámara frigorífica que guarda toda la carne (cerrando perfectamente el círculo de “El Carnicero de Luverne”). A su vez, Lou Solverson y el detective Ben (dos de los pocos supervivientes de la matanza de Sioux Falls), no dejan de perseguir a Hanzee.

Dentro de la cámara frigorífica, Ed, gravemente herido de un disparo de bala, nos confirma que, pase lo que pase, ésta habrá sido su última huida junto a su amada: “Peg, no creo que salgamos de ésta”.

Las últimas palabras de la pareja, además, nos vuelven a recordar, como el transcurso de toda la serie, la disparidad de personalidad que hay entre ambos y su perfecta complementación: Ed es más casero, tradicional y familiar; y Peggy vive adelantada a su época, es más aventurera, visionaria, decidida y creativa; pero en el fondo, se complementan tan bien que forman la pareja perfecta.

Finalmente Ed termina muriendo por la herida de bala, una pena, porque posiblemente sea el personaje más “bueno” de la serie ya que todo lo “malo” que haya podido haber hecho lo hace por el bien de su familia.
Peggy obtiene su expiación o… ¿su redención?

Por mucha guerra entre bandas y por mucho crimen organizado, la causante de todos los acontecimientos que hemos visto en ‘Fargo’ no es otra que Peggy. Su espíritu aventurero y sus coqueteos con lo ilegal la han llevado finalmente a una expiación personal.

Un castigo en la cárcel y sin marido, que quizás para ella se convierta en una redención más que una expiación; y es que, en su vuelta a casa en el coche patrulla de Lou, Peggy pregunta si puede cumplir su condena en California, es decir, donde siempre ha querido ir.

Pero bueno, recapitulando un poco por donde lo habíamos dejado antes, Peggy, dentro de la cámara frigorífica con su ya difunto marido, se encuentra con que Hanzee les está haciendo salir de allí a base humo. Exactamente igual que la película de nazis que vio en la cabaña y en el motel.

En ésta, los protagonistas huyen del malo haciéndole frente, así que, pensando en que puede convertirse en la heroína de su propia película, coge un cuchillo y se arma de valor para enfrentarse a Hanzee. Cuál es su sorpresa al salir que, en vez de encontrarse con Hanzee, se topa con Lou y Ben.

Nunca había estado Hanzee allí, nunca ha habido humo dentro de la cámara frigorífica. Todo había sido una ilusión de Peggy en su deseo de convertirse en la heroína, pero no podía terminar así. No se lo merecía, y esta desilusión forma, junto a la muerte de Ed, su expiación personal.

Por otro lado, este “chasco” que impide un enfrentamiento final entre Hanzee y ¿el “bien”?, como en la película que vio Peggy, describe a la perfección la personalidad de ‘Fargo’ frente a otras series con episodios finales con un clímax muy marcado y con acontecimientos que ya sabíamos que iban a llegar, potenciando así su perfecta narrativa.

El resto del episodio sirve para explicarnos cuál es el desenlace en esta historia de otros personajes principales. Repasemos.

Mike Milligan es nombrado nuevo Rey

Mike, una vez todos los Gerhardt eliminados, termina conquistando su feudo y proclamándose a sí mismo nuevo Rey de la zona. Como bien dice el propio Mike, un nuevo Rey en su día de coronación debe realizar un acto de gentileza y un acto de crueldad para que sus súbditos sepan de qué es capaz. Su acto de gentileza lo tiene con la cocinera india de los Gerhardt, a quien dice que le ha otorgado bienes materiales.

Su acto de crueldad, por otro lado, lo lleva a cabo con un buitre que aparece en la casa aprovechando que, supuestamente, no había nadie allí para robar toda la plata. Mike, a través de su verdugo personal, castiga a este buitre con un disparo en el pecho.

Pero los tiempos han cambiado, los reyes ya no reinan como antes en el sindicato del crimen. Ahora, todo es llevado desde la oficina central, donde el jefazo de la banda de Kansas City le proporciona una oficina para él donde llevará todas las cuentas de la zona conquistada. Es un duro palo para Mike, ya que trabajar en el terreno es lo suyo (y más si dicho terreno lo ha conquistado él), pero termina asumiendo su nuevo rol en la empresa.

Una nueva identidad para Hanzee

Hanzee, ante todo pronóstico, termina cesando en su persecución a los Blumquist, en mayor medida porque Lou le estaba pisando los talones. Éste no parecía un tipo que le importara que le persiguieran, pero al final parece que recapacitó y terminó huyendo de la escena del crimen para convertirse, según comenta más tarde Lou, en una de las personas más buscadas por el FBI.

En su última escena en ‘Fargo’, Hanzee se reúne con un tipo que le ofrece una nueva identidad y le garantiza un cambio de rostro con el cual nadie le conocerá.

¿Su nueva identidad?, ¡sorpresa!, nada más y nada menos que Moses Tripoli, un viejo conocido de la primera temporada por ser un poderoso mafioso de Fargo, dejando así sus raíces indias y convirtiéndose en “blanco” para intentar resurgir de sus cenizas en una sociedad demasiado racista. Y vaya si lo conseguirá. Su primera labor como Moses Tripoli será cobrar venganza contra la banda de Kansas City como mejor sabía hacer Hanzee: enviando mensajes. Ya me entendéis.

El final feliz de los Solverson

El verdadero “Palíndromo” del episodio lo cumple Lou y su familia, quien salvo la experiencia vivida en estos diez episodios, su vida sigue igual que en el primer episodio. Su suegro, Hank, sale bien parado de la matanza de Sioux Falls; y su mujer, pese a que tiene cáncer, todavía seguirá dando guerra.

Sobre el tan comentado tema OVNI, Hank y Lou acuerdan no comentar nada de lo presenciado en Sioux Falls y además, Hank revela el propósito de los extraños símbolos que Betsy encontró en su casa. No tiene nada que ver con el fenómeno OVNI, tan sólo es un idioma universal que Hank elaboró los días que estuvo de baja por el fallecimiento de su mujer ya que, según él, todas las guerras empiezan por la falta de comunicación.

Una guerra, por cierto, que ya ha puesto su fin en esta increíble segunda temporada de ‘Fargo’.

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