'Glee' 6x04 Review: Sue Sylvester en su máxima expresión

Por Diego Hidalgo

'Glee' ha emitido la primera parte de un episodio doble titulado ‘The Hurt Locker’ (‘El almacén del dolor’ en castellano) donde Ryan Murphy (creador de la serie)- como ya hiciera con Jessica Lange en el final de ‘American Horror Story: Freak Show’- rinde homenaje al icono por excelencia de la serie: Sue Sylvester, interpretada por Jane Lynch. Sin embargo, en ‘Glee’ contaremos con ella algunos episodios más.

(¡Cuidado SPOILERS!)

Oda a la directora del McKinley

Capítulo en el cual su figura principal reside en uno de los personajes más queridos de la serie, Sue Sylvester. Para rendirle homenaje, Sue vuelve a sus orígenes y prepara todo tipo de artimañas para que ni el Glee Club ni Will Schuester cumplan sus objetivos ¿Por las bajas audiencias de la serie, quizás? o ¿por la discutible calidad de sus últimos episodios? Sea como fuere, ¡Sue Sylvester it’s back! y así se materializa en el primer número musical del episodio: ‘Bitch’ (‘Zorra’) de Meredith Brooks. Una zorra, sí, pero que nos cae bien. Para su triunfal regreso, Sue se mete de lleno en las tramas principales del episodio con un objetivo claro: que la vuelta del Glee Club, a cargo de Rachel y Kurt, tenga los días contados.

¿Sue y Will, amigos?

Así es como empieza el episodio. Will y Sue compartiendo mesa de almuerzo en el instituto mientras, vía voz en off, Sue repasa la actual situación de Will y piensa que ¿por qué tienen que ser enemigos? Ya no le odia. Pero claro, eso no es lo típico en Sue. Will siempre será su enemigo. Le ha invitado a almorzar para que su nuevo equipo, Vocal Adrenaline, compita en un torneo/práctica amistosa entre los mejores Glee Clubs de la zona. Efectivamente, el propio equipo de Will Schuester; los Gorriones de Blaine; y las nuevas Nuevas Iniciativas (válgase la redundancia) de Rachel y Kurt.

El almacén del dolor

Todo seguido, Sue, acompañada por su inseparable Becky, abre un almacén donde dice guardar su odio y donde prepara su acto final de venganza. En él, bajo una banda sonora y una realización más típica de ‘American Horror Story’ que de ‘Glee’, vemos todo tipo de muñecos, máscaras, imágenes y demás objetos siniestros (a la par que jocosos) relacionados con el Glee Club. Aquí Sue prepara su último número final: Aniquilar a Will y romper el corazón de Rachel. Pero Sue también oculta algo más en su almacén del dolor. Algo más camuflado y hasta la fecha guardado en secreto: juntar de nuevo a Kurt (o Porcelana, como ella le llama) y Blaine ¿Por qué le importa esto a Sue? Porque, según ella, quiere ser “la chica del ramo de una fabulosa boda gay”. Cuando termina de mostrarnos su horrendo plan se sincera con Becky diciéndole que pronto (posiblemente cuando consuma su plan) tiene planeado jubilarse.

Una competición entre los equipos de los protagonistas

Sue decide crear esta pequeña competición/práctica “amistosa” con el objetivo de que los componentes del Glee Club (cuatro hasta la fecha) decidan dejarlo de lado ya que no tendrán posibilidades de luchar con unos equipos tan profesionales. Éste era el primer paso en el plan de Sue. No quería hacerse amiga de Will precisamente.

Rachel, viendo los ensayos del equipo de Will, tiene miedo a que su equipo se venga abajo y abandonen el Glee Club. Para ello habla con Will. Le dice que no se esfuercen demasiado en la competición recordándole su pasado en el instituto y que sin Nuevas Iniciativas no estaría ahora mismo donde está. Will, lo medita consigo mismo, y tras ver un cuadro de Finn colgando sobre la sala de ensayo decide hablar con su equipo e interpretar algo que no tenían ensayado hasta la fecha. Blaine, por el contrario, es reacio a la idea de Rachel y le confiesa que nunca participan para perder. Sue, a través de un dron volador, graba en vídeo toda la conversación entre Will y Rachel para enseñárselo al propio instituto donde trabaja Will acusándole de traición y fidelidad a Nuevas Iniciativas. Y qué sorpresa nos llevamos cuando descubrimos que dicho instituto lo dirige la versión femenina del antiguo Director Figgins. Esta directora, interpretada por el propio Iqbal Theba, confiesa ser la hermana pequeña de Figgins. Un gag muy curioso y divertido del capítulo, la verdad.

Cuando Will le recriminan a Sue lo que ha hecho, que puede incluso costarle el trabajo, ésta acaba explotando de ira y tirándole por cara todo lo malo que ha hecho durante estos años. Will no se da por vencido ante la crítica de Sue, y después de saber que pronto se jubilará, va a hacer todo lo posible para que el Glee Club siga muchos años en el instituto ¿Will como futuro director del McKinley? Quién sabe.

Sue, la hipnotizadora

Para meter más cizaña al asunto, Sue prepara una nueva ofensiva contra Rachel. Se trata de hipnotizar una de las mentes más débiles que conoce: la de Sam. Sue le hipnotiza con el propósito de acercarse a ella cariñosamente y que pueda surgir el amor entre ambos. La palabra clave: piano.
En una cena entre Rachel y Sam (hipnotizado) surge el tema de que tocar el piano es la asignatura pendiente que les queda a ambos y que siempre han querido hacer. A través de Blaine, su nuevo profesor de piano, irán aprendiendo poco a poco a tocar. Pero lo que es más importante, a tocar juntos. El roce, como ya se sabe, hace el cariño, y después de interpretar ‘A thousand miles’ de Vanessa Carlton, se besan apasionadamente. Este beso era un punto clave en la hipnotización. Cuando se besaran, Sam volvería a recuperar la cordura y no recordaría nada de lo vivido con Rachel.

¿La relación de Rachel y Sam irá a algo más?

Para Rachel no sucede lo mismo que Sam. Ella no ha olvidado el beso, y tras pasarse la noche en vela, al día siguiente le dice a Sam que le gustaría ir poco a poco. Empezar por alguna cita e ir subiendo escalones. Sam no sabe de lo que está hablando y le confiesa que sigue enamorado de Mercedes por lo tanto lo suyo con Rachel no podrá funcionar. Pero… ¿irá a algo más serio esta relación que nos ha planteado forzosamente Sue o se quedará en el olvido de este capítulo?

Sue, la hipnotizadora. Fase 2

Viendo que Rachel sigue activa, que su desliz con Sam no ha ido por buen camino y que Will se va a acobardar en el concurso guardándose el plato fuerte, Sue vuelve a la carga. De nuevo hipnotiza a Sam. Esta vez su tarea consiste en robar el correo de Will y que éste le vea robando. Sam (hipnotizado) le dice a Will que Rachel se lo pidió para sacar a la luz algunos trapos sucios. Will, enfadado con Rachel, va a hablar con Vocal Adrenaline y les pide que lo den todo en escena y que no haya piedad. La efusividad y la emoción no es mutua y el nuevo equipo de Will no es tan cercano como lo era Nuevas Iniciativas. Se siente apartado de su propio grupo.

Una nueva amistad para Kurt

Uno de los objetivos de Sue es volver a juntar a Kurt y Blaine después de que éste salga ahora con la antigua pesadilla de Kurt, Karofsky. Kurt le deja bien claro a Sue que no quiere volver con Blaine pero ésta no se rinde y le prepara una encerrona a Blaine y a su actual pareja. En el restaurante donde están comiendo, Sue reúne a todas las antiguas parejas de Karofsky (casualmente todas con mucho vello facial) y para rematar la jugada, la propia Sue les lleva un test donde revela que Blaine y Karofsky son primos terceros. Es decir, comparten un antepasado de hace tres generaciones.

Blaine, molesto por las estratagemas de Sue, acude a Kurt para sincerarse, sin embargo este también le es sincero. Le dice que ha conocido a alguien por internet y que pronto tendrán su primera cita. Kurt y Blaine quedan como amigos. Este último más dolido después de replantearse su futuro con Karofsky.

Kurt, en su cita misteriosa, descubre una gran sorpresa. El chico con el que ha estado hablando por internet es un hombre de más de cincuenta años. Además, hasta hace un año que salió del armario, estuvo casado con una mujer y tuvieron dos hijos. Kurt, al principio le rechaza, pero el cincuentón tira de experiencia y saber estar y le dice que le gusta hablar con él, que no se preocupe. Kurt, al tener un corazón tan grande, le da una segunda oportunidad.

Empieza el concurso

La venganza de Sue contra el Glee Club tiene la primera batalla en este concurso/práctica entre los equipos de Rachel y Kurt; el de Will, y el de Blaine. El malévolo plan de Sue durante todo el episodio ha dado lugar a que el equipo de Will, Vocal Adrenaline, lo de todo en el escenario con dos espléndidas actuaciones: ‘Rock Lobster’ de The B-52’s y ‘Whip it’ de Devo. Los componentes del Glee Club quedan alucinados con la actuación y con su cara de asombro nos dejan hasta la semana que viene con la segunda parte del capítulo.

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