'Hannibal' 3x01 Review: ¿Estaremos ante la mejor temporada?

Por @israelvlopez

*AVISO SPOILERS

Se pueden apreciar las palabras ajenas sin tener que diseccionarlas. Aunque, en ocasiones, la disección es la única opción que queda.

Hannibal Lecter

Diseccionar la serie con la mayor potencia visual de la extensa nómina de ficciones que manejamos hoy en día va a ser un poco ¿fácil? Diría que no.

Bryan Fuller nos lo va poner difícil, el juego de Lecter con el resto del cast y el espectador va a continuar, y ya nos ha dejado un aperitivo de cómo nos va a tratar en esta tercera temporada que comenzó el día 4 y al día siguiente en AXN. Estamos en un viaje entre lo onírico y lo real marcado por un montaje, unos planos y secuencias que bailan entre el blanco y negro, los flashbacks, los sueños, los recuerdos, pensamientos y remordimientos, y cómo no, Dante Alighieri.

La trama se traslada a Florencia, la ciudad fetiche del caníbal, atrás queda el final de la segunda temporada en el que utilizar la palabra “cliffhanger” se queda corto. En la cuna del Renacimiento italiano, el Dr. Lecter se va a sentir como el Demonio que realmente es, el Lucifer de la Divina Comedia, más desatado que nunca y más maquiavélico que nunca.

Con el Antipasto, comienza la comida en Italia, con el antipasto de Hannibal comienzan a cimentarse las bases de la que puede convertirse en la mejor temporada de la serie. Y quién sabe si el preludio de una nueva adaptación de El Silencio de los Corderos. Por lo pronto esta temporada es una libre adaptación del libro “El Dragón Rojo” de Thomas Harris (el hombre encantado con la serie) y vamos a disfrutar de la cocina del doctor. Buen provecho.

Bonsoir

La increíble perfección de los planos se aprecia desde el primer minuto ¡qué ganas de volver a París! Poco tiempo está en la ciudad de la luz, pero Hannibal, en su versión de motero duro, es tan perfecto que puede codearse con alta sociedad europea, conocer a un fannibal como Antony Dimmond (Tom Wisdom), desde ya el follonero, e incluso cazar a su víctima, el Dr. Roman Fell, dejando para la galería el bonsoir más escalofriante que haya escuchado en mi vida.

Y comienza el carrusel de flashbacks en un fantástico blanco y negro de Hannibal con Abel Gideon (Eddie Izzard). Ambos dialogan sobre la naturaleza del canibalismo, qué es y qué no es, y por qué Lecter no se considera un caníbal. El pobre Gideon no tiene suficiente con que el doctor le haga comerse a sí mismo sino que además le hace comer ostras y bellotas para mejorar su sabor.

Magnífico es ese flashback en el que el propio brazo de Abel, cortado y colgado cual jamón para secar, sirve para alimentar a los caracoles que ambos comerán después. Será durante ese momento cuando el Dr. Gideon le pregunte con sarna a Hannibal, qué sentirá cuando otro le haga lo mismo a él.

El traje de humano

-¿Qué has hecho Hannibal?

-Me he quitado el traje de humano

-Les has dejado verte

-Les he dejado ver lo suficiente

Bedelia Du Maurier y Hannibal Lecter

En continuidad con los flashback, ya conocemos qué sucedió y a dónde fue Hannibal tras la masacre del final de la segunda temporada en la que creímos que todos los “buenos” saldrían de la serie. No hay que asustarse, que en los créditos siguen apareciendo sus nombres.

En casa de Bedelia Du Maurier (Gillian Anderson) se está duchando el doctor, acaba de pasar a cuchillo a la mitad de sus amigos. Su antigua terapeuta, sentada en la cama y con un whiscazo (Bedelia tiene estilo hasta para esto) le está apuntando con una pistola, ya que no se fía un pelo de él. Arrastrada al mundo de Hannibal, “tu optimismo te hace creer que no te voy a matar”, finalmente le deja vivir.

¿Curiosidad? ¿Atrevimiento? ¿Algo oscuro nace dentro de ella? Lo que está claro es que Bedelia es un témpano de hielo que poco a poco se va deshaciendo. Empieza su desmoronamiento con ese tal vez premonitorio plano en la bañera, en el que casi se ahoga. Un momento muy psicológico, donde se sumerge en el mundo al que Hannibal le ha invitado a entrar.

Gracias a un flashback (el episodio iba de esto, amigos), hemos conocido a la primera víctima de Bedelia, su bautizo. Ni más ni menos que Zachary Quinto, al que le hace un fisting, en castellano, le mete el puño por la boca hasta el codo, y con Hannibal descubriendo el pastel. Vamos, una escena con mucho amor. Supongo que conoceremos más adelante parte de esa historia.

Creo que los espectadores somos Bedelia, conocemos a Hannibal, su secreto, su verdadera manera de ser. Nos gusta y nos aterra. Queremos entrar en su juego, aún a sabiendas de que nos jugamos el pescuezo. Pero lo que no sabemos es cómo vamos a acabar.

Observa o participa

A mi mujer y a mí nos encantaría tenerle para cenar.

Hannibal Lecter.

Que Hannibal se comiese y suplantase la identidad del Dr. Roman Fell no era más que parte de su plan para colocarse en una posición de poder en la arcaica alta sociedad florentina. Aunque un par de escollos se le presentan. Sogliato es el primero de ellos, el único que no traga aún con Lecter (alias Fell) oliéndose que hay algo que no cuadra con él. Como buen jugador de ajedrez que es, presiento que Hannibal jugará un poco con él.

El segundo escollo es el follonero de Antoine Dimmond, quien descubrimos que era íntimo de Roman Fell y su ayudante en Harvard. Para Hannibal está claro, debe morir, pero aún le va a dar un poco de cuerda.

Durante una primera cena las frases con doble sentido entre el Dr. Lecter y Dimmond volaban. Mientras Hannibal disfrutaba de su juego la que sufre es Bedelia pensando en qué momento Hannibal acabaría con él. Por cierto que Bedelia no come nada más que bellotas y ostras, comida que los romanos le daban a los cerdos para potenciar su sabor, como bien le recuerda Dimmond. ¿Recordáis lo que Hannibal le daba a Gideon? La cara de Bedelia es todo un poema, y las ganas de escapar, todas.

Será durante la presentación de la obra sobre Dante de Lecter/Fell cuando Bedelia intenta desaparecer. En ese mismo acto las sospechas de Dimmond sobre Hannibal se disipan y ambos se quitan las máscaras.

En el preciso momento que Bedelia va a huir del Palazzo de Hannibal, éste llega con Antoine y zasca en la cabeza. Ahora ella es el espectador, “observa o participa”, le dice Hannibal, ella prefiere observar, pero su inacción causada por el miedo hace que sea una participante más en el macabro mundo de Lecter. Ahora ya no se escapa a ningún lado.

Will Graham (Hugh Dancy) no aparece en ningún momento del episodio, aunque no tardará en aparecer, ya que Hannibal parece haberle dejado un mensaje en forma de corazón: el cuerpo de Antonny Dimond, colocado como si de un corazón humano se tratase en una capilla.

Hannibal ha vuelto.

*En España AXN emite la nueva temporada

0 Comentarios

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

Volver arriba