‘Jane The Virgin’ 2x08: una Navidad con buenos y malos momentos

Por Betty M. Martínez

La semana en la que ‘Jane The Virgin’ ha sido nominada como Mejor Serie de Comedia en los Critics’ Choice Awards, hemos tenido un capítulo sin demasiados acontecimientos relevantes, pero con muchos detalles que nos hacen ver a algunos personajes con otros ojos.

¡¡CUIDADO SPOILERS!!

La otra cara de Jane

Antes de nada, toca felicitar a Gina Rodríguez por su nominación como mejor actriz de comedia en los Globos de Oro y en los Critics’ Choice Awards. Suerte.

En los 29 capítulos emitidos, hemos conocido a Jane en diferentes circunstancias. Buenas, regulares y menos buenas, pero jamás la habíamos visto completa y absolutamente furiosa. Es cierto que Rafael se ha equivocado (y mucho), pero nunca pensé que vería a Jane tan fuera de así.

La verdad es que puedo entender el enfado de Jane con Rafael, pero ¿hasta el punto de que le saliera humo por las orejas? Lo siento, pero me ha parecido un tanto excesivo. Sobre todo, si tenemos en cuenta lo rápido que se le pasó el cabreo. Sí, ya sé. No lo ha perdonado, pero ha pasado de estar muy furiosa a estar bastante molesta y, vista la humareda que salía de los teclados durante su discusión, nunca pensé que cambiara de actitud tan pronto.

Eso sí, en todo ese proceso de “matización” del cabreo, me han gustado un par de cosas. La primera que tanto Jane como Rafael se hayan puesto en los zapatos del otro a la hora de expresar sus sentimientos. A pesar de lo dramático de la situación, me he echado unas risas. La única pega es que la resolución ha sido demasiado unilateral. Jane ve enseguida la luz y entiende las razones de Rafael para traicionar a Michael, pero Rafael no hace el mismo ejercicio de autocrítica.

La segunda, el trabajo detectivesco de Jane sobre la cuenta secreta de Rafael ha dado un resultado totalmente inesperado. Lo reconozco. Esperaba descubrir ese lado oscuro que siempre ronda a Rafael, pero me he quedado con las ganas. No sé por qué, pero tengo la sensación de que algo no encaja en la historia de Rafael. Creo que me estoy volviendo demasiado desconfiada.

Michael mantiene las distancias

Mientras Rafael dice una y otra vez que todo lo que hizo lo hizo por defender a su familia (ya empieza a sonar a disco rayado), el otro damnificado por la situación, Michael, sigue a lo suyo, es decir, manteniendo las distancias con todo lo que tenga que ver con Jane. Michael, por favor, un poquito de coherencia.

¿No te puedes tomar un café con Rogelio, pero sí le puedes arreglar a Jane uno de sus recuerdos más preciados? Vale, matizo. Lo arregló, pero no lo entregó en persona. Tal vez sea una buena estrategia. Estar sin estar, es decir, ando lo suficientemente cerca como para que no me olvide, pero lo suficientemente lejos como para que me eche de menos. Hay que reconocerlo. El inspector Cordero es muy inteligente.

Y tanto. Finalmente hemos descubierto la historia de Mutter, a quien a partir de ahora creo que ya podemos llamar con su nombre real: Mia, esto es, la madre de Luisa. Pobre Luisa. Como si su mente no fuera ya bastante inestable, ahora descubre que la muerte de su madre fue una gran mentira. La verdad es que ni ella ni Rafael han tenido suerte con sus madres. A uno la suya lo abandonó por diez millones de dólares. A la otra la suya le hace creer que murió. Al final va a ser cierto lo de la maldición de los Solano.

Bueno, maticemos. Rafael parece querer romper con esa tradición familiar y ya ha dejado claro que no hay explicación ni cantidad de dinero que le hiciera abandonar a su hijo. Para mí, una de las frases del capítulo.

Un capítulo muy intenso para Rafael

Por si Rafael no tuviera bastante con su crisis con Jane, con el amago de acercamiento de su madre, con descubrir que Luisa ha seguido en contacto con Rose (recordemos, la asesina de su padre), además, ha tenido que sacar tiempo para Petra.

En esta serie los personajes suelen darnos sorpresas, pero el cambio de Petra ha sido impresionante. Con todo lo que lleva a sus espaldas, ahora resulta que se siente culpable por la muerte de Iván. Por favor, Petra, si ni siquiera lo mataste tú. Además, ¿ya se te olvidó qué pasó la última vez que Iván estuvo en el hotel Marbella?

En fin, que Petra se ha pasado todo el capítulo pensando en contarle toda la verdad a Rafael y finalmente, por una vez, escuchó a su conciencia y confesó la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

Soy incapaz de describir la cara de Rafael cuando oye la confesión de Petra, pero sí le recomiendo que recupere las dosis de cafeína. Con lo bien que iba nuestro galán esta temporada y, ahora, en un momento crítico, con todo lo que escucha, casi ni pestañea. Por favor, es imposible que alguien reaccione con esa parsimonia, que mantenga esa calma, ante la cantidad de delitos que le confiesa la futura madre de sus hijas.

Eso sí, esa sangre fría le sirve a Rafael para darle a Petra el mejor consejo posible: llamar a la policía y solucionarlo todo. La idea es buena, sin embargo, esta vez me parece que Petra no lo va a tener tan fácil para caer de pie como acostumbra.

El regreso de Rogelio de la Vega

Obviamente, esta semana Rogelio de la Vega también ha sido protagonista. Y no solo porque Jaime Camil esté nominado como mejor actor de reparto de una serie de comedia en los Critics’ Choice Awards (enhorabuena por esta merecidísima nominación), sino porque Rogelio nos ha mostrado un lado que tenía bastante escondido.

Lo reconozco. No me lo esperaba. Rogelio de la Vega también se deprime y no porque su cuenta corriente sea un desastre (¿una pizza solo de queso?), sino porque necesita alguien con quien hablar. Lo intentó con Michael, pero no es una buena idea ser amigo del ex de tu hija. Lo intentó con su becario, pero no era la persona que creía. Lo intentó con Xiomara, pero hay temas que no puede tratar con ella.

¿Qué le pasa a Rogelio? Pues que hay momentos en que se siente molesto, dolido, triste, deprimido por todos los años que estuvo lejos de Jane. De ahí que no pueda hablar de eso con Xiomara porque fue ella la que provocó esa situación al ocultarle su embarazo.

Rogelio siempre es sinónimo de diversión, risas, carcajadas. Tengo que conseguir como sea el mensaje de su buzón de voz. El del despertador era bueno, pero este es simplemente genial. Sin embargo, también hay un Rogelio sentimental que nos provoca una ternura muy especial. Lo confieso. Cuando le dijo a Jane que “no me imagino la vida sin ti”, casi lloro. Fue el momento más emocionante de todo el capítulo. Sin duda. Sin palabras ante la interpretación de Gina Rodríguez y Jaime Camil.

Por cierto, ¿ha sido impresión mía o Rogelio ha demostrado una empatía con Rafael que no habíamos visto hasta ahora? ¿Perderá TeamMichael uno de sus grandes apoyos?

Y en medio de todo también ha habido buenas noticias. Rogelio ha encontrado ese personaje apasionante con el que volver a brillar en televisión, Alba ya tiene la residencia permanente en Estados Unidos y Jane ha conseguido un puesto como profesora ayudante después de que la universidad expulsara a Wesley por invadir la intimidad de su compañera con el reportaje sobre los Solano.

Así que, en conjunto, la familia Villanueva tiene muchos motivos para celebrar estas fiestas. ¡¡Feliz Navidad!!. Nos vemos el año que viene.

Aquí os dejo la promo del capítulo que está por venir:

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