‘Jane The Virgin’ 1x19 Review: cuando no te quieren como tú quieres

Por Betty M. Martínez

¡¡CUIDADO SPOILERS!!

Esta semana se ha hecho muy pero que muy larga. ¿Recordáis? Dejamos a Jane completamente destrozada porque Rafael había roto con ella. Durante estos días he intentado odiar a nuestro galán, pero reconozco que no he sido capaz. Después del golpe emocional que recibió, cortesía de su madre, entiendo que no sea capaz de procesar sus sentimientos. Pero, aun así, sigo pensando que Jane no se merecía pagar los platos rotos.

¿Habrá reflexionado Rafael esta semana? ¿Habrá esperanza para nuestra pareja protagonista? Veamos qué han decidido nuestros amigos los guionistas de 'Jane the Virgin'.

Terapia de pareja

Siempre he dicho que Jane es una heroína atípica. Cualquier protagonista de telenovela hubiera estado una docena de capítulos llorando desconsolada por el desamor del galán, pero Jane superó todas las fases del duelo por su relación en un tiempo récord: 16 horas 22 minutos. Y no solo eso, sino que ha demostrado ser una mujer de armas tomar y se ha rebelado contra ese proceso. ¿Fase de aceptación? ¿Aceptar la ruptura con el padre de su bebé? No. Una Villanueva no se rinde sin pelear. Llegados a este punto, ¿qué hacer? La mejor opción: terapia de pareja.

Lo confieso. En el momento en que Jane y Rafael estaban con la terapeuta me he acordado de cuando la propia Jane hizo esa función con sus padres. ¿Recordáis la escena en el salón de las Villanueva? La diferencia es que esta vez la situación es más delicada. Jane está dispuesta a todo, pero Rafael tiene un bloqueo emocional impresionante y, aunque creo que quiere apostar por la relación, tengo la impresión de que no sabe cómo hacerlo. Está como desencantado, no de la relación, sino del mundo. Y es comprensible. Creo que la madre de Rafael va a encabezar mi lista de personas non gratas de esta serie.

Lo que no entiendo es la razón por la que Rafael no le cuenta a Jane lo que ha pasado. Menos mal que nuestra protagonista es una mujer de recursos y lo descubre por sí misma. Bueno, vale, con ayuda de Lina. Y, una vez más, Jane ha actuado como debía. Ofreciendo su hombro para que Rafael se apoye en él.

Está claro que entre Jane y Rafael hay una conexión muy fuerte y no me refiero al bebé. Las palabras de Rafael en el baby shower me emocionaron hasta a mí, el juego de las miradas en silencio fue de lo más simpático del episodio y la escena en la piscina fue ¿cómo decirlo sin spoilear demasiado? Digamos para quienes no la vieron que habría sido TT en Twitter. Seguro. Pero llegó el guardia de seguridad del hotel y puso punto y final a una situación que llevamos esperando 19 capítulos. Ese vigilante va segundo en mi lista de personas non gratas. Por lo menos en este episodio.

Y cuando yo estaba encantada porque nuestra pareja preferida había reencontrado la senda del amor y la felicidad, cuando parecía que iban a dar un paso más e irse a vivir juntos llega… el cubo de agua fría. “No te quiero de la misma forma que tú me quieres”. ¿Hay alguna frase más cruel que esa? ¿Dije agua fría? Rectifico. Debí haber dicho helada.

Señores guionistas, lo de la semana pasada fue duro, pero esto ha sido exagerado. Entiendo la explicación que nos dieron después y hasta me ha emocionado el gesto de generosidad y profundo amor que denota, pero el disgusto no me lo quita nadie. Y a nuestros protagonistas tampoco por mucho que ahoguen sus penas en alcohol y antiguos amores.

El bebé de mi bebé

En esta serie el drama empieza a ser protagonista. Menos mal que tenemos a Rogelio de la Vega para arrancarnos alguna carcajada y para demostrarnos que su talento no tiene límites. Sin palabras me quedé con su actuación en el baby shower de Jane (por cierto, ¿cuánto se tarda en organizar una de estas fiestas? Ya ni recuerdo en que capítulo empezaron a prepararla). Me reí tanto que creo que hasta mis vecinos me escucharon. No sé si “El bebé de mi bebé” se ajusta a las características de lo que debe ser una nana, pero no me extrañaría que acabara como canción del verano. Y seguro que Rogelio arrasa con ella en Las Vegas. Gracias, Jaime Camil, por seguir haciéndome reír. #LargaVidaARogelioDeLaVega.

Y para sorpresa el momento bofetada de Amanda (Jane Seymour) a Rogelio. Y es que es normal. Cuando uno es un galán es normal tener alguna que otra mujer despechada en el pasado, pero eso sí, Rogelio es un caballero y resistió la tentación. Algo que no puede decir Xiomara.

Sabía que el silencio de Xiomara iba a traer consecuencias, pero nunca pensé que serían ¿poros obstruidos? Definitivamente, los guionistas tienen momentos increíbles de creatividad. Eso sí, aunque la reacción de Rogelio al saber lo del beso de Xiomara a Marco ha sido un poco, perdón, bastante exagerada, no le falta su parte de razón. Amanda lo besó a él, pero Xiomara besó a Marco. Vale que son matices, pero es cierto que no es lo mismo. Y además Rogelio confesó antes. En fin, que por si no fuera suficiente la crisis de los protagonistas, nuestra segunda pareja favorita también ha estallado por los aires en este episodio.

Cuestión de karma

Pero claro como no hay dos sin tres, había que hacer trizas otra pareja ¿Quiénes? Michael y Andie. Voy a empezar a pensar que eso de la sinceridad está sobrevalorado. Cuando finalmente Andie confiesa su acercamiento interesado a Jane (que alguien me explique qué hacía en el baby shower), Michael rompe con ella. Perdón. No he sido del todo exacta. Michael rompe con Andie treinta segundos después de saber que Rafael y Jane se van a concentrar en ser buenos padres. El tercero en discordia vuelve al campo de juego y seguro que pelea por la titularidad.

La verdad es que Michael en este episodio ha tenido este momento de luz, pero también ha sufrido su momento de oscuridad. Nadine, su compañera policía “casi algo más”, formaba parte de la red de Sin Rostro. Parece que la malvada madrastra vuelve a coger fuerza. ¿Volverá? Justo lo que le faltaba a Rafael. El golpe de gracia.

Pero para golpe y de suerte el de Petra. Lo he dicho mil veces y lo repito. Petra ha nacido con estrella, no, con una constelación entera para ella sola. La secuestra Román, se la lleva a los Everglades, la persigue de noche, pero ella consigue salvarse. ¿Cómo? Matándolo ¿Cómo? Empalándolo. No me quedó claro si el jainista era Román o Aarón, pero lo seguro es que el primero ha sufrido el karma. Román mató a Aarón empalándolo y él ha muerto igual. Quien a hierro mata, a hierro muere, dice el dicho. Por lo tanto, tenemos a Román muerto, esta vez sí, y a Petra salvada nuevamente in extremis. Y le ha faltado tiempo para llamar a Rafael ¿Tendrá una nueva oportunidad con su ex marido?

A quien parece que sí le va a dar una nueva oportunidad es a Magda. Lo dije y creo que lo voy a cumplir. Voy a hacer un esquema con los personajes que entran y salen de esta serie porque a veces resulta muy complicado seguirles la pista. Situémonos. Magda es la madre de Petra y esta sí era una villana de las de toda la vida o acaso habéis olvidado que empujó a Alba por las escaleras y casi la mata. Bueno, si no os acordáis, no pasa nada porque lo importante es que Alba sí lo recuerda.

Algo me dice que Michael va a tener la oportunidad de hacer puntos la semana que viene ante su deseada familia política.

0 Comentarios

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

Volver arriba