‘Juego de Tronos’ 5x01 Review: uno de los encuentros más esperados se hará realidad

Por Diego Hidalgo

(¡Cuidado SPOILERS!)

Decenas son las metáforas que hay para explicar el primer episodio de esta quinta, y esperada, temporada de ‘Juego de Tronos’. Digo esperada, por un lado, porque siempre la llegada de nuevos episodios de esta serie son bien recibidos, pero por otro lado, porque ésta se desvinculará totalmente de la saga de novelas de George R.R Martin y mantendrá atentos (positiva o negativamente, pero atentos) a los fans de los libros (aquí pueden leer la review del episodio de los lectores de los libros).

Volviendo con lo de las metáforas, se puede interpretar esta “season premiere” como el inicio de una partida de ajedrez donde ya están todas las fichas sobre el tablero y que próximamente empezará la partida; como el ojo del huracán, donde todo está tranquilo pero que en breve explotará la tormenta; o también, la charla previa al sexo, donde lo mejor está por llegar. Metáfora, por cierto, que le viene bastante al dedillo a ‘Juego de Tronos’. En conclusión, episodio nada sorprendente, con poca acción (pero muy buenos diálogos, como siempre, vamos) pero necesario para implantar las bases de lo que será la quinta temporada.

El poder, como idea clave del episodio

La guerra y el inminente comienzo de ésta es la idea superficial del episodio, sin embargo, la idea interna es el poder ¿Por qué da comienzo esta guerra? Precisamente por tener el poder del Trono de Hierro y gobernar así en Los Siete Reinos de Poniente. Un súper poder, que ahora están de moda. No obstante, no sólo de grandes reinos habla dicho poder, hay otros personajes que gobiernan pequeñas chozas, o quieren reinar en corazones amados/os e incluso ser importantes para sus caballeros.

Cersei y Jaime, asiduos a los funerales

Una escena ya característica en ‘Juego de Tronos’ son los funerales. Y como no podía ser de otra forma, la temporada empieza con uno. En concreto con el de Tywin Lannister, asesinado por su propio hijo, Tyrion Lannister. A solas, como en el funeral de su hijo, Joffrey, los hermanos Cersei y Jaime Lannister mantienen una conversación que en esta ocasión no les llevará a hacer lo que hicieron en la temporada anterior delante del cadáver de su hijo (seguro que lo recordaréis). Se guarda respeto esta ocasión. Cersei, que tonta no es, sabe que su hermano dejó escapar al “monstruo” que mató a su padre, así que en parte le culpa indirectamente por su muerte.

Nunca antes Cersei se había sentido más aislada. Sin padre, sin hijo mayor, con una hija en la otra punta del mundo, con una nuera que está consiguiendo lo que siempre ha querido ella misma (lo comprobamos con el flashback que abre el capítulo), y con un hermano que la ha traicionado. Quizás esto último es lo que más melancolía le esté causando, mucho más que el poder que ve cómo se le esfuma poco a poco de sus manos.

Tyrion cruza el charco

Después de su épica huida de Desembarco del Rey, a Tyrion Lannister (uno de los personajes más queridos, si no el que más) llega metido en una caja a la Ciudad Libre de Pentos. Allí le recoge Varys, quien le acusó ante toda la ciudad en el juicio contra su sobrino, pero el que acabó salvándole la vida.

La conversación entre Tyrion (más borracho que nunca para ahogar sus penas) y Varys, cargada de metáforas y mucha fuerza, es una de las mejores escenas del episodio. En ella, entre otras cosas, Tyrion relega de su título de Lord ya que “¿Eres un Lord si matas a tu propio padre?”. Pero lo más importante: se crea un arco argumental que puede ser el más importante de la quinta temporada y de ‘Juego de Tronos’ en general. Siguiendo con la senda del poder, Varys dice que el Trono de Hierro necesita alguien con el talento y la inteligencia de Tyrion, pero que para llegar hasta él (no como Rey, si no como político) necesita de la ayuda de alguien con los recursos necesarios. Efectivamente, Varys habla de Daenerys Targaryen, a la que irán a visitar en próximos episodios creando así uno de los momentos más curiosos y que unirá a dos de los personajes más aclamados por los seguidores y que tanto tiempo han estado separados por el Mar Angosto.

Los problemas crecen para Daenerys

Es llegar al poder y empezar a surgirle los problemas a la Madre de Dragones. A Daenerys Targaryen, quien tras acabar con la esclavitud de las ciudades de la Bahía de los Esclavos se asentó en Meereen para tomarse un descanso previo a la guerra y ocuparse de “temas de Reyes” (de Reinas, en este caso), no paran de lloverle los problemas. Y es que, obviamente, no iba a ser fácil controlar tanto poder en tan poco tiempo.

Tras derrocar uno de los símbolos de Meereen (y que evocaba a tiempos pasados de esclavitud), la Arpía Alada, una especie de campaña terrorista de enmascarados llamados los “Hijos de la Arpía” hace presencia en la ciudad asesinando a un Inmaculado mientras se lo pasaba bien en un burdel. Tanto como podía, claro. Después del ataque le entra el miedo a Daenerys y obliga a patrullar la ciudad día y noche para que no vuelva a suceder.

Por si no fueran poco estos ataques terroristas, algunos de los liberados piden que vuelvan los llamados Pozos de Lucha. O lo que es lo mismo, peleas de esclavos al más puro estilo Gladiadores de la Antigua Roma. La Khaleesi se opone rotundamente a esta práctica, que aunque los nuevos luchadores participarían por su propia voluntad, no toleraría que se maten personas por mera diversión. Sin embargo, esta pequeña subtrama surge con el motivo de abrir el corazón y hablarnos más del personaje que ha conquistado el corazón de la Madre de Dragones tras Khal Drogo: Daario Naharis, ya que éste aprueba los Pozos de Lucha como un guerrero que ha sido desde muy niño. Por último cabe mencionar que ni sus queridos hijos, es decir, sus dragones, le sirven a Daenerys para consolarla. Éstos la toman con ella (a base de gruñidos y llamaradas) cuando entra a la cueva donde los encerró para que no causaran problemas. Es lo que tiene la adolescencia.

El orgullo de Mance Rayder que le lleva a la hoguera

Stannis Baratheon ayudó a Jon Nieve y a sus compañeros de la Guardia de la Noche ante el ataque salvaje del Muro. Todavía allí y con el Rey-Más-Allá-Del-Muro prisionero, Stannis le pide un favor a Jon Nieve. El Rey, guiado por Sir Davos e influenciado, sobre todo, por la bruja Melisandre, le pide a Jon Nieve que si le presta su ayuda para volver a conquistar el Norte y recuperar el poder perdido. Jon le dice que la Guardia de la Noche carece de efectivos, sin embargo, Stannis no se refería a éstos, si no a los salvajes. Su trato: reclamar a Mance Rayder que se unan a ellos en batalla arrodillándose ante él a cambio de dejarles cruzar el Muro y vivir libres, lejos del Invierno y de los Caminantes Blancos. Si no acepta el trato, arderá.

Jon Nieve le expone el plan a Mance pero se encuentra con la negativa de éste. “¿Es más importante tu orgullo que la seguridad de tu pueblo?”, le recrimina Jon. Pero éste no rechaza el plan por su orgullo. Lo rechaza porque cuando su pueblo le vea arrodillarse ante el Rey que les venció, perderá todo el respeto que tenían hacia su persona. Morir como un héroe antes que vivir sin poder es lo que finalmente acaba eligiendo el Rey-Más-Allá-Del-Muro. Y como ése es su deseo, Melisandre le prende para acabar con su vida. Jon, que no aguanta el sufrimiento de una de las personas a las que más ha respetado, decide acabar con éste disparándole una flecha en el corazón antes de que sufra más por el calor abrasador de la hoguera. Stannis se queda serio mirándole y dejando las repercusiones del acto para el próximo episodio.

Subtramas que pueden crear grandes historias

Una vez analizados los cuatro grandes bloques del episodio hay que tener en cuenta también las pequeñas tramas que se irán desarrollando a lo largo de la quinta temporada, y que incluso, muchas de ellas pueden convertirse de vital importancia en un futuro no muy lejano.

Empiezo por el regreso a Desembarco del Rey de Lancel Lannister, el primo de Cersei, que no veíamos desde la segunda temporada. Éste ha vuelto muy cambiado (física y mentalmente) después de la batalla del Aguasdulces debido a su alistamiento a los Gorriones. Habla con Cersei de actos del pasado que mejor es que olviden.

Por su parte, Margaery Tyrell, tras sorprender a su hermano (Loras) en la cama con un chico llamado Olyvar, hablan sobre el porvenir de sus reinos. Éste, prometido con Cersei, dice que tras la muerte de Tywin Lannister no tiene por qué celebrarse la boda. Sin embargo, Margaery, más inteligente y “arpía” que Cersei si cabe, quiere que celebren la boda ya que así mantiene a ésta alejada del Trono de Hierro y puede tener el poder de los Siete Reinos en un futuro cercano.

Para terminar, hay que señalar también la tensión sexual no resuelta entre Gusano Gris y Missandie; la relación entre Sam y Gilly, ya que el nuevo aspirante a Lord Comandante, Alliser Thorne, odia a los salvajes; el enfado de Brienne por haber perdido a Arya Stark y la fidelidad de su escudero, Podrick; y, el nuevo destino de Sansa Stark y Petyr ‘Meñique’ Baelish, que según éste, se dirigen a un lugar donde ni la propia Cersei Lannister podrá ponerle manos.

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