'Louie' 5x01 Review: el Rey apocalíptico ha vuelto

Por Álvaro Palazón

“La comedia salvó mí vida” podría ser el título de este review, un homenaje a Ignatius Farray, el cómico español que más se ha acercado, salvando las distancias, a lo que han podido hacer Louie o Larry David en el ámbito de las series de comedia. Es un estilo anodino, muy poca gente podría decir que la última temporada de Louie es una comedia, porque solo le ocurren cosas malas y situaciones desagradables, quizá el único momento en el que la serie se acerca a lo cómico es durante los 'stand ups' que va intercalando entre los episodios en el 'Comedy Cellar'.

El caso de 'El Fin de la Comedia', la serie de Miguel Esteban, Raúl Navarro e Ignatius Farray, han sabido captar esa esencia de comedia depresiva y esperemos que 'Comedy Central' les dé la oportunidad de hacer una segunda temporada. Hasta ahora, la comedia española que más me ha flipado y que refleja también de forma muy cruel y graciosa ese espíritu de 'Curb Your enthusiasm' o de 'The Office', es 'Qué fue de Jorge Sanz', de David Trueba para Canal +, el tinte autoparódico que llega a tener Jorge Sanz es admirable; reírte de tu propia carrera cinematográfica es ser un fenómeno.

El trono que deja Larry David

Considero que ahora mismo en este formato de comedia 'Louie' es el Rey porque Larry David ha dejado libre el puesto. Leía hace poco en la cuenta de Ask del crítico de 'Fotogramas' Noel Ceballos, que Jeff Garlin, que interpreta al agente de Larry en 'Curb your enthusiasm', afirmaba en su podcast que no sabía si habría otra temporada de la serie; que simplemente Larry David te llama y te dice, “haremos otra temporada”, tú no le puedes preguntar a él.

La cuarta temporada de 'Louis CK' acabó con una grandiosa escena con su novia Pamela en una bañera desbordando agua y hablando sobre su primer beso. En este gran final de temporada, Louie no sólo se quita la ropa, también le deja ver al espectador todo su interior, se desnuda por dentro, muestra sus inseguridades y sus complejos, por eso decía antes que esta última temporada ha tenido momentos muy tristes y dramáticos, impropios de una comedia al uso.

5X01: Pot luck

(¡Cuidado SPOILERS!)

Todos somos Louie. Todos dentro de nosotros llevamos una parte de fracaso dentro que ha asolado en muchas ocasiones y que nos ha hecho sentir peor persona. Nos hemos alegrado de que a alguien le vaya mal, hemos sido egoístas y quién no le haría un corte de mangas a su propia hija si no estuviese mal visto por la sociedad. Louie es todo lo malo pero también es todo lo bueno, ese hombre que le hace compañía a una vieja que se ha quedado atrapada en el acensor, el tipo que le dice “Te quiero” a la mujer que le gusta y que le recrimina que ella no le devuelva el gesto, o el padre desesperado porque su hija no se ha subido al Metro con él.

Un Dios depresivo

Louie ha vuelto desaliñado, con más barba de la habitual, quizá incluso un poco más gordo de lo normal y con un apetito voraz debido a la ansiedad. En su 'stand up' habla de conocer otros planetas, de lo malo que podría ser llegar a encontrar otros planetas por lo extraño de la situación; ya que es casi seguro que ellos serían más avanzados que nosotros y Estados Unidos unidos sería Sudamérica. Es apasionante la transformación de Louie encima del escenario, todos sus problemas transgreden en esa pared de ladrillo, con ese foco fijo apuntando a su redonda y blanca jeta y su extraña forma de coger el micrófono.

Louie en sociedad

Louie decide ir al psicólogo a contarle sus problemas existenciales pero el tipo se duerme, como decía al principio hay momentos en los que esta serie es de todo menos una comedia, él vive en una constante decepción y tiene un imán para atraer situaciones extrañas sobre su persona de un modo que oscilaría en el ámbito de lo entrañable y lo patético, por que dentro de su egoísmo siempre tiene un momento para ayudar a los demás; pero no a todos, sino a aquellos que realmente merecen ser ayudados. Algo así como ofrecer paz a los avasallados.

Como se siente solo decide ir a una de esas horribles reuniones de padres que se han puesto de moda entre la clase media mundial, no sólo en USA, en España el 'Cuñadismo' está otorgando grandes momentos entre padres y madres en las escuelas. Creo que Louie no deja nada al azar, por eso decide llevar como plato estrella pollo frito. El único de plato que sabe hacer es grasiento, es fácil de hacer y siempre puede saciar su ansiedad picando un trozo de pollo recién hecho antes de guardarlo todo en un plato gigante con papel de plata.

Universo 'Portlandiano'

Louie llega a una casa en la que todos son felices y se dedican a repartir amor con unas consignas en otro idioma; creo que eran budistas. Esto me ha recordado a los capítulos de 'Portlandia', la gran serie de Fred Armisen, miembro de 'Saturday Night Live' y por Carrie Brownstein, del grupo 'Sleater Kinney', es una serie de 'sketches' en los que interpretan todo tipo de situaciones pintorescas, casi todas relacionadas con el mundo 'Hippie-Hipster' en Portland. Como no podría ser de otra forma, Louie se había equivocado de reunión y encima había perdido su pollo frito.

La verdadera reunión es mucho peor que la de los budistas locos, el ambiente es tenso, las madres odian a Louie porque lo ven como un perdedor y un hombre que no cuida de su familia. Malditos prejuicios. En esa reunión conoce a una madre de alquiler, que va a tener un bebé para una de las anfitrionas de la casa, se vuelven juntos en un 'Über' y Louie sube a su casa a orinar, una cosa lleva a la otra y termina copulando con la mujer, que justo en ese momento rompe aguas. Es lo que decía antes del imán de Louie para atraer cosas extrañas a su vida. Un súper heroe mal. Queremos más capítulos, un regreso bastante bueno y en la tónica apocalíptica de siempre. Te queremos Louie.

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