'Love' Review 1ª Temporada: un amor hecho pedazos con mal sabor de boca

PorCristina A. Alonso

Como ya os adelantamos hace semanas, Netflix estreno el 19 de febrero la comedia atípicamente romántica "Love" y tras ver la primera temporada completa se me ha quedado una sensación bastante agridulce. La serie engancha y va mostrándonos en cada episodio la relación entre Guss (Paul Rust) y Mickey (Gillian Jacobs).

¡Cuidado spoilers!

La razón de la decepción general

La serie gusta pero no sorprende demasiado porque como os comentamos ya hay otras series que nos muestran este tipo de relaciones menos perfectas. Siendo sincera el final es el que no me ha satisfecho, pero por una cuestión muy personal: Gus no me gusta, Gus me cae mal y no quiero que él y Mickey acaben juntos.

A lo largo de los 10 episodios vemos cómo los protagonistas se conocen, vamos descubriendo la personalidad de cada uno y cómo se relacionan en su trabajo, con sus amigos y entre ambos.

Secundarios desaprovechados

Entre los secundarios nos encontramos con Bertie, la compañera de piso de Mickey, una chica australiana bastante simpática e ingenua que al comienzo de la serie tiene una infructuosa cita con Gus, el cual que se muestra bastante paranoico cuando acuden a cenar juntos.

Por parte de Gus tenemos a los amigos con los que se reúne para poner música a películas que no tienen canción final, a la niña actriz de la que es tutor o a Heidi, la actriz canadiense con la que tiene un absurdo idilio.

En cuanto a Mickey vemos a sus compañeros de trabajo y a su jefe con el que Mickey se acuesta pensando que así conservará su empleo. Un momento muy loco en el que vemos que Mickey es bastante impulsiva y obsesiva.

Unos protagonistas enfrentados

Gus parece el típico chico tímido que nunca ha roto un plato, pero Gus es inmaduro e irresponsable y solo pone interés en su trabajo cuando está a punto de perderlo. Aquí no se trata de ser del #TeamGus o del #TeamMickey, ambos andan bastante perdidos, la estabilidad en sus puestos de trabajo brilla por su ausencia y no parece que manejen bien sus relaciones o emociones.

A lo largo de la primera temporada aun sin querer el enfrentamiento de los protagonistas hace que tengamos que decantarnos por alguno de ellos y yo-no porque sea mujer- soy del equipo de Mickey. Ella es sincera, es honesta con lo bueno y lo malo. Es egoísta e insegura pero intenta mejorar, acude a alcohólicos anónimos aunque recaiga una y otra vez.

Mickey acaba de salir de una relación tóxica y lo peor que puede hacer-pero lo hace- es embarcarse en otra. Ella cree que Gus es ese chico dulce incapaz de hacerle daño, pero él no se lo piensa dos veces a la hora de acabar en la cama con Heidi su compañera de trabajo. Vale que Mickey no sea la chica que él espera pero es que ni siquiera le ha dado tiempo a conocerla.

Un final con mal sabor de boca

En una pareja no hace falta que se compartan todas las aficiones y que gusten las mismas cosas, no se trata de encajar en todo pero no lo ven de la misma manera. Los dos protagonistas son bastante imperfectos y por ahora no hemos visto atracción, obsesión pero ni rastro de amor.

Mickey es más independiente hasta que se da cuenta de que puede perder a Gus y se obsesiona con él. Sin embargo, Gus pasa rápidamente página mostrando su lado más frío, nadie es lo que aparenta. Ese beso del final en la que parece que Gus la besa porque su relación con Heidi ha terminado me deja un mal sabor de boca ¿Qué os ha parecido a vosotros?

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