‘Orphan Black’ 3x07 Review: el ansiado regreso a los orígenes

Por David Marañón

Han sido seis capítulos de 'Orphan Black' en los que la trama se ha enrevesado más de lo necesario a mi parecer. El hecho de que se añadan otros tantos clones masculinos, de que ahora los planes sean el doble de complicados y que el protagonismo se tenga que repartir de igual manera entre unos y otros estaba haciendo que la serie perdiera todo aquello por lo que nos enganchó tanto. Sin embargo, este capítulo lo he disfrutado mucho. Muchísimo. Y es que los Castor no han aparecido en los 43 minutos que ha durado.

Hemos vuelto a ver a las sestras más unidas que nunca, cambios de personalidad y tramas tan absurdas que rozan lo delicioso. Aquellas escenas de las dos primeras temporadas en las que todas eran conscientes del poder que tenían al hacerse pasar unas por otras las hemos recuperado en un episodio repleto de aquel espíritu que nos hizo unirnos al #CloneClub.

La redención de Helena

El capítulo comienza con Sarah y Helena en una cantina mexicana. Allí aparece Mrs. S, que buscando a las gemelas, quiere encontrarse con Helena para pedirle perdón. Todo este hilo de la trama en este capítulo no lo he entendido muy bien, puesto que si bien es cierto que Helena finalmente la perdona – tras unos cuantos puñetazos que Helena le propina a Mrs. S -, no entra dentro mi lógica el hecho de que Sarah sea capaz de perdonar tantas veces las traiciones que Mrs. S. le hace.

Siempre aparece con un argumento y un halo de paz que convencen a Sarah de que lo mejor es volver a casa, y tras volver a casa vuelve a recibir un hachazo por parte de su madre adoptiva. Yo espero que esta vez, y con Gracie en casa, sea la definitiva, y comiencen a convivir como una familia ‘normal’ dentro de la situación tan bizarra que viven.

Lo que está claro es que Helena es un pedazo de pan que lo único que busca es lo que tanto le prometieron en su anterior vida: una familia, y es capaz de perdonar siempre que el fin último sea ese. Un amor.

La cura de la enfermedad en manos de… ¿Rachel?

Cosima vuelve a tener síntomas de la enfermedad. La tos, los mareos, el malestar… Y Delphine sabe que así está ocurriendo, por lo que decide acudir a casa de la amante de Cosima para pedirle una muestra de orina. Tienen que investigar de nuevo sobre la proteína y los efectos que en ellas puede tener ahora que saben que en los Castor se trata de síntomas contagiosos.

En el laboratorio, y con las ideas claras, Scott decide confesar a Rachel que tiene el libro de su padre, y que necesita su ayuda para descifrar los códigos que en él aparecen. Rachel acepta con la excusa de que éste le enseñe a jugar a un juego de rol. Cuando descifra el código, le dice a Scott que únicamente le dirá lo que significa a Sarah.

Es casi impensable el hecho de que Rachel se convierta ahora en la heroína de la serie. Puede que lo que le hicieron sea solamente el fruto de su venganza, y que quiera ver a Sarah para comenzar su ‘vendetta’ poco a poco. Pero tras el interrogatorio de Félix la semana pasada y todo lo acontecido en este capítulo, empiezo a sentir empatía por Rachel. En ella está ocurriendo el efecto Helena: de ser totalmente odiada a una imprescindible en la sombra que acabará por robar el protagonismo a las demás.

A mi particularmente me encantaría que Rachel pasara a ser buena, sería una grandísima ayuda para las sestras y un golpe en la cara para el DYAD. Veremos qué va ocurriendo.

Alison vuelve a ser protagonista

Al principio de la review enunciaba que la serie volvía a ese espíritu que nos enganchó. ¿Recordáis que la que llevaba toda la trama de las sestras era Alison? Y de golpe, abandona todo y se hace camello con su marido. Pues bien, en este capítulo vuelve a querer estar en mil sitios, vuelve a ser sustituida por una de sus hermanas, vuelve a aconsejar como una madre y vuelve a robar el protagonismo al resto de personajes.

Todo lo que ocurre con el dinero y la nariz de su marido – maravilloso el momento en el que espera a que la sobrina de su camello cuente los 30.000 dólares sentada en el coche – le sirve para darse cuenta de que ahora es el momento de coger las riendas de su vida y empezar a hacer lo que le apetece.

Hemos vuelto a tener momentos magníficos de humor, enfrentamientos y un gran instante de confusión cuando le presenta a su madre a Cosima. Por un momento pensé que la madre estaría implicada en toda la trama – creo que ella lo hace pensando en que su madre sabía algo más – pero al ver su respuesta la descartamos totalmente. Mención aparte la relación que mantiene con Félix, que desde el capítulo de la primera temporada en el que traviste a su hijo nos roba el corazón cada vez que comparte plano con la clon ama de casa.

Finalmente, se hace con la administración, y en parte es gracias al buen hacer de Félix que únicamente trabaja por el beneficio de Alison. Se adoran, se nota en pantalla y es increíble como los actores lo saben transmitir.

En el próximo capítulo el avance del final de este episodio nos deja ver una imagen trampa: Delphine se encontrará con una nueva clon, una clon esteticien que o bien es un nuevo personaje, o bien es una de las que ya tanto cariño tenemos haciéndose pasar por una nueva para desmontar a Delphine. En el próximo capítulo – ¡y sólo quedan 3! – lo descubriremos. Mientras, os dejo el avance oficial de BBC America.

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