'Penny Dreadful' 3x08-3x09 Series Finale: el fin del gótico romántico

Por Sabrina Rodríguez

¡Que no cunda el pánico! A pesar de lo que digan los titulares sensacionalistas de la prensa española, 'Penny Dreadful' no ha sido cancelada. La historia ha terminado con un final cerrado, tal y como planearon los creadores de la serie. No es lo mismo una cosa que otra. La conclusión puede gustarnos más o menos, eso ya son opiniones personales, pero ésta es la historia que John Logan quería contar y no tendría sentido alargarlo.

Si no se anunció que era el final hasta después del episodio es porque la cadena y el creador pensaron que hacerlo sería un spoiler y que preferían que la gente se sorprendiese con el final. Lo siento por los amantes de las teorías de la conspiración, pero el episodio final ya se rodó como tal, no es un invento de ahora, como muestran claramente los vídeos de detrás de las cámaras subidos esta semana a las redes sociales oficiales de la serie. Este es el final.

Quiero destacar, antes de continuar, que 'Penny Dreadful' es una serie que comenzó siendo dirigida por Juan Antonio Bayona, sentando las bases y buscando el tono, y ha sido cerrada por Paco Cabezas, ambos directores españoles. El talento español existe, aunque muchas veces tenga que brillar más fuera de nuestras fronteras. El trabajo de realización en el último episodio es muy fino, está muy cuidado. Mis felicitaciones a Paco Cabezas por un final precioso, digno de recordar.

A continuación podéis leer mi conclusión sobre el cierre de 'Penny Dreadful' y por qué creo que es coherente, digan lo que digan los fans que no se han sentido satisfechos y tenían otras expectativas.

Ojo, hay SPOILERS del final y también de otras obras del género. Estáis avisados.

Intertextualidad

Hoy en día, con los remakes, reboots, secuelas, precuelas y demás, la intertextualidad es la moneda de cambio de la ficción mainstream. El uso de personajes e historias que ya conocemos son guiños al espectador. En algunos casos son meras anécdotas que hacen saltar el recuerdo emocional de la infancia, en otros son mecanismos complacientes (o fanservice), a veces incluso son curiosidades que hacen que el espectador se sienta inteligente sin tener que hacer ningún esfuerzo intelectual porque ya sabe de qué va la historia. En pocos casos se usa la intertextualidad para reinventar el género o, por lo menos, para aportar algo nuevo.

'Penny Dreadful' se encuentra a caballo entre ambas cosas. Al igual que le ocurría al cómic 'La liga de los hombres extraordinarios' de Alan Moore (no confundir con su horrible adaptación al cine), el pastiche corría el riesgo de ser un refrito sin más. Pero ni la obra de Moore, ni la serie de John Logan se quedan en algo superficial, aunque sean muy diferentes entre sí, aportando dos visiones distintas de unos personajes que ya forman parte del dominio público.

Logan toma a estos personajes literarios y los hace suyos, a veces respetando el canon, otras veces no, pero siempre intentando no salirse de tono. Los que se quejan de que la historia de Dorian Gray es superficial, tal vez deberían volver a leer la novela de Oscar Wilde. Dorian es un hedonista vanidoso que no quiere afrontar las consecuencias de sus pecados y su vacío existencial. El final de la Criatura es triste, pero es posible que sea más benévolo que el de la novela de Mary Shelley. Podría continuar pero creo que no es necesario.

Sí que en algún momento 'Penny Dreadful' peca de intertextualidad vacía, pero son tan pocas las ocasiones que se le perdona. La más clara ha sido esta última temporada con la introducción del doctor Jekyll como una simple anécdota, pues el monstruo que existe en su persona no es literal, sino un título nobiliario, Lord Hyde.

Precisamente, a mi parecer, donde brilla esta serie es en los personajes de creación propia, especialmente Vanessa Ives, Lily, Justine y la poco aprovechada Catriona (¿o he de llamarla Buffy?). En el romance gótico la mayoría de los personajes femeninos están relegados a un segundo plano, han de ser salvadas o su objetivo principal es encontrar el amor y un buen marido. Aunque estos tres personajes estén basados en muchos otros del género, la serie toma un enfoque moderno con la representación de sus personajes femeninos, sin salirse del conjunto tonal.

Es posible que el final de Vanessa no guste por el mensaje del sacrificio de la mujer pecadora por el bien mayor pero, como diría la escritora Margaret Atwood: “Si invento un personaje femenino, me gustaría poder describirlo como alguien capaz de sentir todas las emociones del ser humano. Durante mucho tiempo, los hombres en la literatura han sido considerados individuos; las mujeres, simplemente ejemplos de un género. Quizá ha llegado el momento de retirar la M mayúscula de Mujeres”.

Con esto quiero decir que yo, como creadora, aunque esté profundamente concienciada con el tema de la representación en ficción, sé que no todos los personajes representan a todo un género. El problema con la representación es cuando existe un efecto Pitufina y ese personaje se convierte en un tótem. Tan importante es la representación en los medios como la diversidad en esa representación.

En 'Penny Dreadful' hay suficientes personajes femeninos como para que ese efecto Pitufina no ocurra, es más, la representación de la mujer moderna y sus problemas existenciales recae en Lily. Vanessa representa otra cosa. Ella es la heroína romántica que ha de morir para que aparezca la mujer moderna, ella es la casa sobre cuyos cimientos inestables se asienta una época de transición.

Hijas de Eva, hijas de Lilith

Dice la leyenda judía que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, Adán y Lilith, su primera esposa. Cuando Adán y Lilith tenían relaciones sexuales él exigía estar encima. “¿Por qué he de acostarme debajo de ti?”, protestaba Lilith, “yo también fui hecha con polvo, y por lo tanto soy tu igual”. Cuando Adán intentó obligarla a obedecer, Lilith decidió irse del Edén.

El diminutivo del nombre Lilith no es otro que Lily y no es casualidad. Lily representa a la mujer moderna e insumisa, cuyos problemas existenciales son de este mundo. He cuestionado la trama del personaje durante toda esta temporada porque no sabía a dónde quería llegar John Logan con su historia. En mi anterior review dije que debíamos darle el beneficio de la duda.

Al final, Lily muestra a Victor Frankenstein que sus recuerdos, por muy dolorosos que sean, son parte de su vida, parte de su personalidad y algo que la define. Ella es lo que es y no quiere ser otra cosa, sólo quiere que le dejen vivir su vida, odio incluido. Lily se ha convertido en un personaje muy interesante y maravilloso, lleno de matices y complejidad. Su historia es, probablemente, mi favorita de toda la serie y refleja la angustia de una época.

Billie Piper es una fuerza de la naturaleza durante toda esta temporada, su interpretación y su presencia escénica están a la altura de lo que se le pedía y más.

“Y de la costilla que Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada”, relata el libro del Génesis sobre la creación de la primera mujer, Eva. La primera mujer sumisa y pecadora.

Vanessa, nos guste o no, es hija de Eva. Desde la perspectiva de una mujer posmoderna puede parecer hasta ofensivo pero no es así. Ella no eres tú, espectadora del siglo XXI. Ella es una mujer victoriana, un tanto adelantada a su tiempo y muy compleja, pero supersticiosa, católica y temerosa de Dios. Sus problemas existenciales son de otro mundo, su dolor es espiritual. No es práctica, es romántica, no en el sentido del amor romántico, me refiero a los ideales del romanticismo.

Espero que por el buenísimo trabajo que Eva Green ha realizado en esta serie se la reconozca, por lo menos, con un Emmy.

El fin del gótico romántico y el comienzo de la modernidad

Ya comenté que la época victoriana fue una época de cambios brutales tras la revolución industrial. Sus monstruos son metáforas del cambio, de unos seres humanos incapaces de conciliar el antes y el después del descubrimiento de un nuevo mundo con nuevas posibilidades. 'Penny Dreadful' refleja esa época en un momento como el actual, donde también estamos viviendo día a día una revolución tecnológica que nos apabulla.

Empezaba la temporada con la muerte del poeta y dramaturgo inglés, Alfred Tennyson, alguien que escribió sobre el cambio. El círculo se cierra con la muerte de Vanessa, la heroína romántica, para dar paso a la modernidad. Ese cierre, con John Clare (la Criatura) llorando ante la tumba de Vanessa, es un cierre triste y duro, pero retrata fielmente la belleza trágica de una época que nos sigue fascinando.

Que la Criatura recite ‘Oda: imitaciones de inmortalidad de los recuerdos de una infancia temprana' de William Wordsworth, uno de los más importantes poetas románticos ingleses, es el toque final. En él, el poeta llora el fin de su facilidad infantil para maravillarse. Cuanto más mayor te haces, más duro te parece el mundo, tanto, que eso puede llegar a convertirte en un monstruo.

Rory Kinnear es un actor magnífico totalmente infravalorado.

The End

No nos engañemos, no hay final de serie que cumpla las expectativas de todo el mundo. Tal vez 'Breaking Bad', en vista de los comentarios generales, pero como no la he visto, no puedo opinar. Yo soy de esas personas que se pegó el madrugón para ver el desastroso final de 'Perdidos'. ¿Le gustó a alguien?

Recuerdo la primera experiencia que tuve con las expectativas de un final de serie. Fue 'Twin Peaks', yo tenía 10 años. Programé el vídeo, un Betamax, porque lo emitían en un horario que era tarde para mí. Cuando lo vi, a la mañana siguiente, me quedé en shock. Si hubiese Twitter en la época que 'Twin Peaks' terminó, de esa forma tan cruel, habrían ardido las redes sociales.

El único final de serie con el que me he quedado satisfecha es con el de 'Buffy, cazavampiros'. Recuerdo a Buffy, rodeada de los supervivientes de una Boca del Infierno ya destruida, mirando hacia donde antes había estado el origen de todos sus problemas y del mal en su vida. Dawn le dice: “¿Qué vamos a hacer ahora?”

El cierre de 'Penny Dreadful' es el mismo. Ethan y Sir Malcolm se sientan en la habitación de Vanessa, mirando hacia donde ella había estado antes poseída, supurando el mal en una lucha constante con su propia naturaleza. El inglés dice: “¿Y ahora qué?”

En todo romance gótico tenemos un símbolo del mal, un tótem, algo o alguien que es la causa de todos los problemas que atormentan al mundo de los protagonistas. Podemos verlo en las obras de la época o en ficciones que beben del género aunque sean reinvenciones actuales, como en 'Buffy, cazavampiros' y esa Boca del Infierno. En muchas de estas historias es una casa o un castillo, tenemos 'La caída de la Casa Usher' de Poe, por poner un ejemplo.

A veces es una casa y una persona las que atormentan a los héroes, como en 'Jane Eyre' de Charlotte Brontë o la película 'Rebecca' de Hitchcock. En otras ocasiones la persona simboliza la casa, como en 'La cumbre escarlata' de Guillermo del Toro. Sea como fuere, la muerte, el incendio o la destrucción del tótem hace que el peligro, el mal abstracto, se aleje y se vaya con la música a otra parte. Y ese arquetipo, queridos Dreadfuls, es Vanessa Ives.

La señorita Ives es la casa y el castillo, la Boca del Infierno, Laura Palmer en la Logia Negra, la persona que atrae a la oscuridad porque forma parte de ella. Pero en este cuento ella es autoconsciente, es la tragedia pero también es la heroína y es dueña de su propio destino. Como su ídolo, Juana de Arco, después de (re)vivir su pasión, morirá ejecutada en el centro de un círculo de fuego, entre velas, viendo a su Dios. Eso aporta 'Penny Dreadful' como novedad al género. Ella es ambas cosas, ánima y sombra, luz y oscuridad, heroína y villana, con el poder de decidir.

Muerta Vanessa, el mal se va a otro lugar. El héroe no la salva, la ayuda por amor. Ella es la que toma la decisión de salvarse a sí misma, a todo lo que ama y todo lo que cree. Es un final esperanzador aunque triste y no sea complaciente. No es un sentimiento moderno, ni posmoderno; es un sentimiento romántico gótico victoriano, lo que esta serie es; terminando así en tono y de forma coherente.

No había otro final posible, tal como se habían precipitado los acontecimientos. Podría haberse hecho de otra forma, sí, pero esta es la historia que ha querido contar John Logan, nos satisfaga o no. Debemos exigir más a las series que vemos y, la verdad sea dicha, algunas tramas de 'Penny Dreadful' podían haberse desarrollado mejor.

Es bueno que seamos conscientes y hagamos críticas constructivas, siempre que sean con respeto y exponiendo nuestras ideas, pero no es el trabajo de los creadores contentar a todo el mundo porque es imposible. Si los creadores intentasen cumplir todas las expectativas, se bloquearían y no podrían contar la historia que tienen entre manos. Este es su trabajo y hay que respetarlo.

Tal vez la mejor crítica es escribir algo nuevo, crear nosotros algo aportando otra visión y cómo nos gustaría que hubiese sido. Crear soluciones con nuestras ideas, no revolcarnos en el lodo de lo que nosotros, como fans, puede que veamos como un problema. Y no me refiero sólo a fanfiction, así también puede nacer arte original. No nos conformemos con ser espectadores pasivos.

'Penny Dreadful' termina pero la semilla de su historia está en ti para que hagas con ella lo que quieras, si es arte, mucho mejor. El tiempo y energía que gastamos en proclamar lo que hubiésemos hecho nosotros se podría utilizar en hacerlo realmente. Aprendamos de los aciertos y errores de las ficciones que nos emocionan y hagamos con nuestra pasión algo nuevo. ¿Por qué no?

Sobre los escombros de este castillo que era Vanessa Ives. ¿Cuál es la historia que tú quieres contar? ¿Y ahora qué?

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