'El Príncipe' 2x03 Review: los personajes evolucionan y el karma no perdona

Por Betty M. Martínez

Si algo aprendimos en la primera temporada de 'El Príncipe' es que no nos podíamos despistar ni un minuto porque de hacerlo corríamos el serio peligro de perder por completo el hilo de la trama. Además, consiguieron combinar ese ritmo trepidante de sorpresas en cada capítulo con preguntas latentes en toda la temporada que solo se aclararon al final.

Por lo visto hasta ahora en esta nueva tanda de episodios ese ritmo ha cambiado. Es cierto que seguimos teniendo muchas dudas y que hay giros inesperados, pero en cada capítulo hay más cartas boca arriba. Veamos qué hemos descubierto en este tercer episodio.

¡¡CUIDADO SPOILERS!!

Esto ya lo vi

He de reconocer que el principio de este capítulo fue poco esperanzador. Un escenario devastado por una explosión, Morey herido, llega Fátima. ¿Os suena? Claro. A mí también. Esto ya lo vi en la primera temporada. Pero aún hay más. Morey se va del hospital por propia voluntad porque la misión, no lo olvidemos, es lo más importante y lo necesita. Esto también lo vi. Señores guionistas, de verdad, esperaba algo más.

Si llega a aparecer Fátima en el hospital para jurarle amor eterno al dolorido Morey hubiera apagado la televisión. Menos mal que no fue y no apagué porque me hubiera perdido alguno de esos giros argumentales que son sello de identidad de la serie.

Quién te ha visto y quién te ve

Si bien la trama anterior recordaba peligrosamente a la primera temporada, la evolución de los personajes es muy diferente en estos nuevos episodios. Antes lo normal era que los buenos resultaran ser malos (Hakim, Khaled), pero ahora han cambiado las tornas y los villanos parecen querer abandonar el lado oscuro.

Empecemos por el gran protagonista de este episodio: Didi. Recordemos. Fue el que pasó con Abdu su último día en Tánger y ahora sabemos además que fue su instructor en materia de terrorismo. Pues bien, este peso pesado de Akrab ha decidido bajarse del barco y ¿cómo lo hace? De la forma más lógica. Yendo junto a su jefe para decirle “dimito”. A ver, Didi, tú que sabes mejor que nadie cómo se las gasta Khaled, que no tuvo consideración ni con su cuñado, ¿creías que te iba a dejar marchar así sin más? ¿De verdad? Dosis extra de ingenuidad la de este personaje. (Y de sensibilidad. Porque le ha hecho la competencia a Fátima en volumen de lágrimas derramadas).

Y encima no se va horrorizado por sus actos sino porque esos actos hicieron que su hermano saltara por los aires. Literalmente. Es curioso. Cuando el que iba a morir era el hermano de Fátima no había problema alguno, pero cuando es tu propio hermano el cuento cambia. Parece que el karma ha decidido darse una vuelta por ‘El Príncipe’.

Y a brazo ejecutor “dimitido”, brazo ejecutor puesto. No se iba a quedar Khaled sin alguien que se ensucie las manos. ¿El elegido? Pues el capataz de su obra, que tiene un pasado oscuro y encima un hijo al que poder secuestrar para chantajearlo. Pero hay algo más. Ya sabemos cuál es el nuevo caladero de jóvenes terroristas de Akrab. Después de que el CNI desarticulara la célula del centro cívico, había que buscar otro plan y qué mejor que las obras de construcción del polideportivo. Un minijob a cambio de un arma. La verdad. Lo reconozco. En este caso los guionistas han tenido una idea muy ingeniosa.

El gallego estorba

Y vayamos con Faruq, que también ha cambiado lo suyo. Aún recuerdo su primera escena. Era el amo y señor del barrio y la policía no era más que atrezo en ‘El Príncipe’, pero ahora busca a Fran para darle información. Vale que lo ha hecho para defender sus intereses “comerciales” frente a la competencia desleal de Lamela pero sí. Es cierto. ¡¡Faruq se ha convertido en confidente de la policía!! Vivir para ver.

Y precisamente ese chivatazo ha provocado una fuerte crisis en la pareja de nuestros héroes favoritos. Fran se parece cada vez más a un espía del CNI, pero hay momentos en que le sale la vena policial y ni el propio Morey consigue frenarlo. Sabe que Lamela es un delincuente, sabe dónde va a cometer un delito, por lo tanto, puede y debe detenerlo (lástima no haber visto la reacción de Serra al enterarse de sus intenciones). Y lo intenta, pero le salió mal porque alguien avisó a Lamela. Pobre Fran, otra vez no puede fiarse de nadie de su comisaría. ¿Habrá vuelto Quílez al lado oscuro?

Por cierto, si Faruq ha cambiado, Fran no se queda atrás. El inspector que estaba en nómina de Aníbal, ahora rechaza un intento de soborno de Lamela y otra vez cabrea a Morey. A Fran lo van a volver loco.

Mentiroso, asesino, mal nacido

En este episodio la trama CNI se ha llevado gran parte del protagonismo, pero también ha habido hueco para nuestra historia de amor favorita. Es más que evidente que entre Fátima y Morey sigue habiendo feeling, pero algo ha cambiado. En la anterior explosión, Fátima casi se salta el cordón policial para ir a los brazos del Morey herido, pero esta vez ha mantenido pasmosamente la calma.

Y además en este capítulo le ha llamado de todo a Morey menos bonito. Y, la verdad, lleva razón. Nosotros sabemos, o creemos saber, cuándo le miente, pero para ella ahora mismo Morey es como Pedro, el del cuento del lobo. ¿Lo conocéis? Aquel pastor que se pasaba el día bromeando con que venía el lobo y tanto mintió que el día que era verdad nadie lo creyó. Pues a nuestro espía favorito le pasa igual. Le ha contado tantas mentiras a Fátima que ahora que le cuenta una verdad, ella no le cree por mucho terrorista arrepentido que confiese o por mucho vídeo que le enseñe. Que también le enseñó una carta de su hermano, que resultó ser falsa. Definitivamente el karma tiene mucho trabajo en esta serie.

Y hablando de mentiras, estoy perdidísima con Hidalgo. Está claro que su relación con Morey no va a ninguna parte porque está Fátima, aunque sería muy interesante que de verdad se generase algo de duda. La química entre Álex González e Hiba Abouk salta la pantalla en cada escena, pero me gustaría mucho ver a una Fátima celosa y a un Morey que no estuviese todo el día pidiéndole perdón con ojitos de cordero degollado.

Pero sigamos con Hidalgo y Morey, la escena en el apartamento fue desconcertante porque no tengo claro quién engaña a quién. Me explico. Morey graba a Hidalgo para ver la contraseña del ordenador, pero por momentos parecía que ella era consciente de que él tramaba algo. Y recordemos que las cámaras las colocó Serra para vigilar a Morey, así que es más que posible que Hidalgo supiese que las había. Y vuelven las preguntas ¿Habrá encontrado Morey lo que ella quería que encontrara?

Porque como lo que encontró sea verdad (y no voy a decir qué porque ha sido uno de esos momentos de quedarse con la boca abierta y no se lo voy a fastidiar a nadie) que alguien me explique, y le explique a Morey, por qué lo enviaron a ‘El Príncipe’ hace 16 capítulos.

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