'Shameless' 5x03 Review: Todos (no) están bien

Por David Marañón

Antes o después iba a acabar pasando. Esta temporada de ‘Shameless’ se intuye como la que va a suponer un punto de inflexión en los Gallagher, bien por motivos sexuales, por motivos económicos o simplemente personales. Todos los miembros de esta odiosa y a la vez adorable familia por fin se están empezando a dar cuenta de que sus vidas dan asco – menos Carl, que vive en un mundo independiente al de los demás -, y lo que puede suponer un cambio en sus vidas a mejor o peor, lo puede suponer también para el rumbo de la serie, y el capítulo del domingo noche es buena muestra de ello. Por tanto, vamos a analizar lo que nos dejó entre los labios.

(¡¡¡CUIDADO SPOILERS!!!)

Cómo citarse con un chico y acabar con otro

Fiona empieza el capítulo como está empezando todos los de esta temporada: en su lugar de trabajo, la cafetería. Y eso es bueno, porque significa que se está tomando en serio su nueva vida. Sin embargo, el hecho de que vaya a rehabilitación y de que su familia empiece a no ser su primera prioridad en su vida no quita que le quede una gran asignatura pendiente: el amor. Durante este capítulo recibe en total tres propuestas de cita. La primera es del cantante que en los otros capítulos ya ha ido tras ella. Le propone ser su acompañante para ir a un concierto de Jazz que da su amigo. Acude al concierto, y cuando llega allí, ve que su cita en realidad tiene novia – la cual acude al concierto - y son felices compañeros de piso. Así que durante la noche, Fiona finge ser amiga del músico de Jazz con el fin de no quedar en un ridículo absoluto.

La segunda propuesta de cita la recibe de una mujer asiática, también en la cafetería. Lo que me ha sorprendido es que Fiona no dice ‘no’ con rotundidad, sino que rechaza la propuesta con la excusa de que acaba de salir de una relación y no quiere citas. Tras un aviso por parte de la mujer de que insistirá hasta conseguirlo, ésta se marcha y Fiona se queda pensado. ¿Será Fiona lesbiana – o bisexual – y de ahí a su problema a la hora de encontrar pareja?

La tercera propuesta viene tras el concierto de Jazz, y es que tras fingir toda la noche ser su novia, el adorable músico le pide ir a desayunar juntos, a lo que Fiona a regañadientes acepta. Al llegar a la cafetería, y estar cerrada, éste le propone ir a su apartamento, y una vez allí la cosa se vuelve más bohemia de lo que podríamos esperar de la mayor de los Gallagher. El chico coge su guitarra, y a Fiona, intuyo, le excita cómo canta y cómo toca el instrumento – esto puede sonar mal – así que se lanza y le besa, por lo que podríamos estar ante un nuevo romance en su vida. Veremos cómo evoluciona.

Los Gallagher y el sexo

No sé si deberíamos alegrarnos o no de lo que pasa en este capítulo, pero por fin Debbie pierde su virginidad. ¿Con quién? Situémonos: Debbie desesperada decide organizar una fiesta en su casa – con el extraño consentimiento de Fiona – e invitar a todos los ‘chicos y chicas mayores’ para poder conseguir su objetivo, que es terminar el verano siendo mujer. Consigue una caja llena de cervezas de Frank, y va a la piscina a invitar a todo aquel que se encuentra. Sin embargo, realiza una parada para invitar a alguien especial. Efectivamente, Matty, aquel chico del que se enamoró en la cuarta temporada y que ahora regresa. Cuando Matty acude a una fiesta en la que el que triunfa es Carl y su magia para hacer el cunnilingus, Debbie le ofrece la cerveza de Frank.

¿Resultado?

Debbie acaba abusando de él para perder su virginidad mientras éste descansa inconsciente en la cama de la pequeña Gallagher. Cuando Matty se da cuenta de lo que ha pasado, decide quedar con Debbie y decirle que no quiere saber nada más de ella. Debbie sorprendentemente no monta ningún espectáculo, se lo cuenta a sus hermanos mayores y finalmente obtiene el beneplácito de Fiona, que poco a poco se va convirtiendo en su gran apoyo.

Lip y Verónica como los grandes desdichados

Mickey sufre una redada y mandan a todas sus prostitutas a la cárcel. Sin dinero que entre en casa, y debido a la situación además que se vive, el novio de Mandy decide que lo mejor es que se vayan a Atlanta a vivir, que allí le ha conseguido un trabajo – aunque el trabajo sea poco apropiado -. Ian decide contárselo a Lip, que va a hablar con ella para convencerla de que su novio es la persona menos indicada para ella – recordemos que le maltrataba -. Cuando están en pleno apogeo sexual, Mandy le dice a Lip que le quiere, a lo que éste responde con una callada. Tras irse de casa de los Milkovich, Lip decide volver por la mañana para despedirse, sin embargo, Ian le informa de que ya se han ido. Con un trabajo que le está costando la salud y que además no le gusta, y una supuesta ‘novia’ que el espera en Miami, Lip Gallagher afronta el verano como el de la decisión final: dejarse querer por Chicago, o huir de todo aquello que tanto problemas le ha dado y darse a la buena vida con su novia.

Por otra parte, Vero y Kev siguen agobiados en su nueva faceta de padres. Además, la nueva redada en el Alibi les hace recibir menos dinero del habitual. Sin embargo, a Vero se le ocurre una brillante idea: montar en el piso de arriba de su casa una sala de extracción de leche materna que posteriormente venderán en internet a gente de la alta clase. Lo que al principio puede ser la salvación de su matrimonio, finalmente abre otra brecha entre Kev y Vero, ya que Kev le hace ver que efectivamente su vida no es la que ella esperaba. Ella quiere seguir siendo la dueña del Alibi con su marido, salir y entrar de casa cuando quiere, y no estar atada a dos hijos que poco a poco incluso rechaza. Kev no puede con esa situación, y le deja ver que él no quiere seguir adelante con la sala de extracción de leche. Y Vero se da cuenta de que todo lo que quería, ahora lo odia.

Frank, Sheila y Sammi

La última gran historia del capítulo es la que lo cierra. Y es que si algo me está gustando de esta temporada es que Frank vuelve a ser Frank, con todo lo que eso conlleva. Inmerso en su producción de cerveza, recibe la mala noticia de que Sheila le quiere vender la casa a las dos lesbianas que van piso por piso queriendo comprar el barrio entero. Además, no tiene material suficiente para una producción de cerveza constante, por lo que decide ir a ver a lo que sería aquí un chatarrero amigo suyo. Como no consigue robarle, decide hacer un trato con él: un barril que agilizaría su destilería a cambio de una cita con su hija Sammi. Todo parece ir sobre ruedas, especialmente para Sheila, que decide vender la casa y comprar una caravana para recorrer mundo, idea que Frank rechaza completamente, y en un intento desesperado por hacerle cambiar de opinión, le pide a Sheila renovar sus votos y casarse de manera consciente con ella, ya que la otra vez no sabía ni dónde estaba. Sheila entusiasmada decide no vender y quedarse en Chicago con su esposo.

Cuando cae la noche, y tras una estupenda cita, Sammi se lleva al amigo de Frank a su caravana, y allí éste se le abalanza para tener sexo con ella. Sin embargo, ésta le pide ir despacio porque realmente le ha gustado y no quiere que sea uno cualquiera, a lo que el amigo de Frank le responde que ese no era el trato, y que su padre le aseguró que esa noche tendrían sexo. Sammi se dirige corriendo a ver a Frank, al cual empieza a gritar y pegar. La situación acaba con Sheila, Frank y Sammi gritándose unos a otros en medio de la carretera, gritos que termina Frank soltando todo lo que pensaba realmente de ellas. Cuando termina de desahogarse, un pequeño fallo en su destilería provoca que la casa de Sheila explote y quede completamente destrozada, al igual que el amigo de Frank, que termina hecho mil pedazos. Sheila entonces se da cuenta que ya nada le ata a Chicago, se monta en su nueva caravana, y se marcha a comenzar una nueva vida.

¿Por qué no me ha gustado?

Durante cuatro temporadas hemos disfrutado de los Gallagher en estado puro. Sin embargo, en este último capítulo pude ver que no saben qué hacer con personajes como Carl que en su momento tuvo una historia bastante emotiva. Alargan dramas – cosa que antes nunca han hecho – como un gran fracaso emocional de Fiona o la bipolaridad de Ian, que todos sabemos que de un momento a otro explota. ‘Shameless’ nunca se ha andado con rodeos, nunca nos ha preparado para situaciones desagradables – recordemos la escena de Mónica con las muñecas rebanadas en acción de gracias – y este capítulo es una preparación de lo que puede ser un gran drama.

Quién sabe, quizás me equivoque. Aun así, el nivel del capítulo sigue muy por encima de la media, y teniendo en cuenta la brillante cuarta temporada que firmaron, es normal que esté teniendo un arranque de temporada complicado. Aun así, queda mucho por ver, y aquí os dejo un adelanto del nuevo capítulo que emitirá Showtime este próximo domingo.

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