'Bajo Sospecha' 1x02 Review: cadáveres, infidelidades y cordones rojos

Por David Marañón

Cuando la semana pasada comenzó 'Bajo Sospecha', pensaba que tanto giro de guión durante el capítulo podía marear al espectador. Sin embargo, se trata de una serie tan bien contada que todos esos giros nos enganchan aún más. Cosas que ni por asomo podíamos esperar que pasaran en el segundo capítulo ya ocurren, y cuando parece que la trama avanza más rápido de lo normal, también profundiza mucho más en la familia, estando en realidad muy lejos aún de descubrir nada relevante sobre quién se llevó a Alicia de su comunión.

(¡¡A partir de aquí SPOILERS!!)

Un vestido y todos culpables hasta que se demuestre lo contrario

El capítulo comienza con la abuela de Alicia recibiendo una llamada sospechosa al bar. Como todo en esta serie, nos hace pensar que es culpable de algo, aunque no sepamos exactamente el qué. Víctor descubre que Roberto y Begoña son amantes, y al comunicárselo a Laura, empiezan a cavilar sobre si eso tendrá que ver con la desaparición de Alicia. Tras esto, vemos a Víctor bajar a la bodega con Inés para rellenar botellas de vino, hasta que el barril se atasca. Víctor decide ver qué ocurre, y cuando se asoma al barril descubre algo terrible: el vestido de comunión de Alicia está en ese barril. Llama a la policía, que al personarse, pide a todos los familiares que estuvieron el día de la comunión testifiquen ese mismo día en comisaría. Cuando comienzan a testificar, todos acuden menos Andrés, que desde esa mañana nadie sabe dónde está.

En los testimonios, toda la familia parece que quiere mentir acerca de cuándo bajaron a la bodega y lo que hicieron allí abajo mientras se celebraba la comunión de Alicia. Begoña, sin embargo, reconoce que bajó un buen rato, y Víctor lo corrobora con el vídeo casero, probando que estuvo 13 minutos en la bodega mientras que los niños jugaban al escondite. Tras los interrogatorios, Catalina, anterior profesora en el colegio de Alicia, le confiesa al comisario Casas que Alicia le contó tres días antes de su desaparición que intentaron secuestrarla por la noche, y que sus padres estaban al tanto de esa información, pero que lo achacaron a una pesadilla.

A la salida de los interrogatorios Víctor le pide el móvil a Begoña para llamar por teléfono y éste aprovecha para cotillearlo, descubriendo que Begoña y Roberto se iban a ir de viaje el día después de la comunión de Alicia, pero que anularon el viaje antes de su desaparición. Por su parte, Laura, en el colegio, tiene que cubrir por un momento a una profesora en la clase de Pablo, y cuando ésta se va, ve que Pablo no está en su sitio, sino que está en el almacén llorando por todo lo que está pasando con su hermana. Decide ir a hablar con Carmen, la madre de Alicia, y estando en su casa descubre que la niña tenía un diario, que sin embargo, no está en la casa.

Cuando Laura vuelve a casa, utiliza a su pesar los micrófonos para escuchar la conversación de Carmen con su marido, en la cual descubren que Carmen sabe que le han sido infiel, aunque no sabe la identidad de la otra mujer, y que su matrimonio está completamente acabado. Además, ven como el Comisario se acerca a la casa a hablar con los padres para preguntarles sobre el esguince de Alicia, a lo que no dicen otra cosa más que fue una pesadilla. La teoría de la infidelidad de Roberto como motivo del rapto cobra fuerza, o al menos, la desestabilidad del matrimonio de Carmen y Roberto.

El diario desaparecido de Alicia

A la mañana siguiente, el pueblo aparece con una tristísima noticia: la última foto de Alicia antes de su comunión así como la del vestido empapado en vino aparecen en la portada de los periódicos. En el bar deciden tirar los periódicos, y el Comisario Casas abrir una investigación para ver quién ha filtrado a la prensa esas fotografías.

Por su parte, Laura decide contarle al Comisario lo del diario de Alicia, por lo que decide pedirle al Juez una orden de registro en casa de los padres de la niña. Cuando llegan allí, y registran la casa, no encuentran el diario, y entonces vemos por qué: Alicia se lo dio a su prima Nuria, o al menos ésta lo tiene en sus cajones.

Cuando termina el registro, Casas decide reunirse con Laura y Víctor, y les reprende por tener micrófonos ocultos en casa de los padres de Alicia, culpando a ambos. Es entonces cuando descubrimos que Casas es el padre de Víctor. A la vuelta de la reunión, Laura le pregunta por el tema a Víctor, pero éste decide cerrarse y contraatacar preguntando a Laura por las pastillas que toma. Laura, superada y enfadada, se va del coche.

El comisario casas llega a comisaría, y allí se reúne con Vidal, el policía del pueblo, al que le dice que sabe perfectamente que ha sido él quien ha filtrado las fotografías. Vidal, en un contraataque, le responde que todos han visto los micrófonos en la casa de Carmen y Roberto y nadie ha dicho nada para quitarlos, así que todos hacen las cosas mal, y no pasa nada, cerrando así la boca del comisario. Más tarde, Laura, ignorando las llamadas de disculpa de Víctor, decide ir a correr, haciendo la misma ruta de siempre, pero esta vez con una sorpresa: se encuentra a Alicia tirada en un terraplén con varios moratones y una pierna vendada y ensangrentada. Corriendo la lleva al hospital en brazos, donde logra que llegue con vida. Alicia no está muerta, lo que puede cambiar mucho las cosas.

El pantano suma más misterios

Toda la familia de Alicia – excepto Andrés, el marido de Begoña, que lleva desaparecido dos días - se dirige al hospital, donde aguardan para ver si podrá o no recuperarse. Mientras, Víctor aprovecha que toda la familia se encuentra en el hospital para investigar el bar de la familia. Al ver que no encuentra nada, decide subir a la casa de los abuelos, hasta que llega al palomar, donde encuentra atados cordones rojos rotos, lo que le hace sospechar que alguien pudo estar allí atado. Al salir de la casa se encuentra con Bosco, que en un principio le pregunta qué hace allí, pero que finalmente acaba nervioso porque Víctor le dice que Alicia ha aparecido, noticia que parece no recibir con mucha alegría.

En el hospital, vemos al forense explicar al comisario cómo ha aparecido la niña, y descubrimos que tiene pelos de animales en su cuerpo, que tenía cordones rojos atados – los mismos del palomar del abuelo – y que iba vestida con una chaqueta de adulto, chaqueta que después muestra a los familiares pero que ninguno reconoce. Además, le explica a los padres de Alicia que la herida de la pierna la cuidaron, y de no haber sido por esos cuidados hubiera muerto desangrada, así como que los golpes se deben a un atropello, pero que en ningún momento la maltrataron ni tampoco la han forzado sexualmente.

En casa, Laura y Víctor vuelven a hablar, y éste le pide perdón por lo de las pastillas, simplemente no sabía de qué eran, pero tampoco la había fisgoneado para enterarse de ello. Laura le pregunta por Casas, su padre, y Víctor le cuenta que le abandonó con seis años, de ahí que se lleve tan mal con él. Cuando las cosas parecen calmarse por la aparición de Alicia, vemos en el pantano el coche de Andrés, descartando la policía que haya sido un accidente por haber ausencia de frenadas alrededor del lago.

Mientras, en su casa, Begoña descubre el diario de Alicia, y le dice a Nuria que no crea lo que lee – referido a la infidelidad de su madre con el padre de Alicia -, llevándose el diario con ella para apartarlo de Nuria. Es entonces cuando la policía se persona allí, y le da a Begoña la noticia de que ha aparecido en el pantano el coche de su marido.

Por su parte, Bosco sube al palomar y allí juega con los cordones rojos. En el hospital, Carmen le lee a su hija inconsciente las cartas de sus compañeros de colegio. En el pantano, sin embargo, reciben la horrible noticia de que un cadáver ha aparecido en el fondo: todos se temen que Andrés ha muerto. Begoña y Roberto se reúnen, y ésta le confiesa que la ropa con la que iba vestida Alicia era de su marido, a lo que Roberto la tranquiliza. De repente, aparece Andrés, vivo, en el hospital, preguntando por Alicia, e impidiéndole el paso Roberto para que pueda verla. La policía se lo lleva detenido, y en comisaría decide llamar al bar para tranquilizar a sus padres y decirles que no es culpable.

Una vez allí, en el interrogatorio que le hace Casas, todo apunta a que él tenía raptada a Alicia, o que al menos sabía dónde estaba.Víctor y Laura analizan el interrogatorio y suponen que estaba al tanto de lo que pasaba. En casa de Andrés, Nuria ve que su padre ha sido detenido, y Begoña intenta calmarla. Va a buscar el diario de Alicia, pero ha desaparecido, aunque finalmente vemos que Nuria lo ha escondido bajo su cama y lo guarda en una mochila.

El capítulo termina lleno de revelaciones para los dos policías: Laura es llamada para reconocer el cadáver del pantano, y resulta ser la profesora a la que cubre al principio del capítulo, mientras Víctor descubre la conexión de los cordones del cuerpo de Alicia y el palomar de los abuelos, decidiéndose por entrar a investigar a la casa, y encontrando allí un mueble de Bosco cerrado con una llave – que lleva un cordón rojo – y que está lleno de cosas relacionadas con Alicia y su desaparición.
De momento la serie avanza de una manera magistral, y en dos capítulos ha abierto más tramas que muchas series en todo su recorrido. Veremos cómo avanza, y qué ocurre con Alicia, así como con quién mató a la profesora, o si Andrés es el culpable del rapto de Alicia.

Mientras descubrimos todo esto, podemos ver el adelanto del siguiente capítulo:

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