'The Missing' 1x01 Review: un piloto intrigante como pocos

Por María Fuentes

Pocas veces un episodio piloto de una serie nos involucra en la historia y nos deja con ganas de más. Eso ha conseguido `The Missing’ en la que en sus minutos iniciales nos lleva a un restaurante de un pueblo de Francia donde un hombre pregunta a un niño que está con su familia cuántos años tiene. Sin más precendentes que esta secuencia, este personaje vuelve al hotel donde se aloja y realiza una llamada en la que le dice a alguien que ha encontrado algo.

Este comienzo nos deja con tantos interrogantes que empieza a empezar a imaginar que le ha podido suceder a esta persona para hacer esto.

(Atención Spoilers)

Empiezan las pesquisas

Una de los recursos que se suelen usar en tramas de este tipo es el entrelazamiento de los flashbacks con el presente para intentar desgranar lo que pasa en la actualidad. En esta serie no van a ser menos y nos van a nutrir con bastantes en esta primera toma de contacto.

Retrocedemos a Francia en 2006 donde nuestro protagonista Tony Hughes, el mismo personaje del principio, está pasando las vacaciones con su mujer Emily y su hijo Oliver. Son unas vacaciones idílicas hasta que en una parada el coche no vuelve a arrancar y lo tienen que llevar a un taller a que lo arreglen. Aunque la devolución del mismo tardará días esto no desanimará a la familia que aprovecha la ocasión para alojarse en un hotel de Châlons du Bois, una localidad al norte de Francia.

En el presente el mensaje críptico que Tony Hughes deja al inicio se encuentra en el móvil de su ex mujer Emily que ha rehecho su vida en Londres junto a otro hombre. Mientras tanto Tony comenzará sus pesquisas en la localidad francesa a raíz de una foto que ha publicado la gerente de un hotel de la localidad. En el fondo de la fotografía aparece un adolescente con la misma bufanda que tenía su hijo. Su presencia se convierte en algo incómodo para los ciudadanos ya que les incomoda con preguntas acerca de la fotografía. El toque de atención que le da la policía local llega a oídos del inspector Baptiste, el que llevó el caso de su hijo desaparecido.

Al escuchar que Tony se encuentra en Francia se encuentra con él y le anima a abandonar la investigación de un caso cerrado, ya que el está jubilado no tiene pruebas para reabrirlo otra vez. Tony intentando convencerle le enseña las fotografías y aunque en un principio Baptiste se va diciéndole que no le va a ayudar, más tarde lo vemos en su casa viendo las fotografías y haciéndose cargo comienza su investigación.

En busca de Oliver

Volviendo a 2006, los Hughes siguen de vacaciones en Francia cuando Tony recibe una llamada del taller que le notifica la devolución del coche esa misma tarde. Rompiendo con su programación y siguiendo los ruegos de Oliver por ir a nadar, padre e hijo se van a la piscina. Cuando Tony y Oliver terminan su baño van al bar a beber agua, ya que el pequeño esta sediento.

En este lugar hay mucha gente viendo fútbol ya que está jugando la selección nacional un mundial. En el momento en el que los galos meten un gol y todo el mundo lo celebra Oliver desaparece. El padre empieza a buscarlo por todas las instalaciones sin dar con él. Después de avisar a su mujer llaman a la policía, donde un caso que comienza como una pérdida de un menor pasa a ser el de una desaparición. Siendo la localidad muy pequeña coordinan sus esfuerzos con los policías de París, tomando Baptiste el caso.

Aparecen más pruebas

En este viaje entre pasado y futuro volvemos al presente en Londres donde Emily, la ex mujer de Hughes, queda con un periodista que narró la desaparición de su hijo contándole lo que le ha dicho Tony. Le pide que siga a su ex marido, averigue que nuevos datos tiene y además se lo cuente a ella.

De forma paralela en Francia se suceden los acontecimientos donde Baptiste le cuenta a Tony en un encuentro casual en la calle que la bufanda la vendió una señora en una tienda de segunda mano de la ciudad. Así que los dos unen sus fuerzas y se encaminan a este tipo de tiendas cuando en una de ellas descubren que esa bufanda se vendió hace cuatro años. Van a casa de la compradora que aunque no reconoce la bufanda se la encontró en su sótano cuando iban a pintar la casa y la llevó a la tienda. En julio de 2006 se fue la familia de vacaciones y dejaron la casa sola. Aunque no espera encontrar ninguna pista el padre encuentra el mismo dibujo que le hizo su hijo en aquellas fatídicas vacaciones.

Es aquí donde se abren los interrogantes de por dónde continuará la investigación, que promete darnos más que una sorpresa en los siguientes capítulos.

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