'The Strain', 2x01-02 Review: los orígenes del Amo, un nuevo cuerpo y alianzas

Por Miriam Ortiz

Vuelve la serie de los gusanicos vampíricos de Guillermo del Toro a Cuatro. Muchos ya habréis visto la segunda temporada, otros nos creímos eso de “muy pronto”, al finalizar la primera temporada en la cadena de Mediaset.

Tal y como se prometió por aquel entonces, la segunda temporada se emitiría con poco tiempo de diferencia con respecto a EEUU. Pero hete aquí una que lleva esperando a ver si dan alguna noticia durante largo tiempo...y casi hasta la misma semana del estreno sin saber nada. Así les ha ido, con un share bajísimo, no llegando ni al 4%. Si lo comparamos con el estreno de la primera temporada, que fue de un 13'5 % de audiencia, la caída ha sido abismal.

Pero ya la tenemos aquí, audiencias y programaciones aparte, y retomamos así las reviews de esta peculiar serie.

2x01 Brooklyn, Nueva York

Una aldea cualquiera de Rumanía (no se molestan ni en buscar un nombre) 1932: Abraham va a cenar con su abuela y le pide que le cuente una de sus historias favoritas. Esta historia trata de un noble que padecía de gigantismo, con achaques debido a su enfermedad. Pero de gran corazón, sobre todo con los niños. Pero sus familiares se avergonzaban de él, y querían curarle, por lo que organizaron una partida en busca del gran lobo gris, cuya sangre, creían, curaría al gigante. Pero se toparon con algo que no era un lobo en el bosque. Todos, excepto Joseph, el gigante, fueron desapareciendo, víctimas de este extraño ser.
Cuando Joseph halló al ser en su guarida, llena de cadáveres, se encontró con un ser pálido, escuálido, un Gollum con dos huevos colganderos de la garganta. Y claro, el ser vio la oportunidad de su vida al ver un tipo así de grandullón. Dijo “esta es la mía, me voy a quedar con este cuerpo”. Es decir, el original Amo entró en el cuerpo del gigante Joseph. Y, como le gustaban tanto los niños, los secuestraba en la noche...
Conclusión de la yaya: el mal acecha en todas partes, hay que acabar con él.

Y volvemos al presente con Abraham en el punto donde concluimos la primera temporada, luchando contra el Amo, que se expone a la luz del día para huir. El hombre, con su espada en ristre, sigue el camino por el que ha escapado, y así conoce a los vampiros buenos (o no tan buenos).

Mientras tanto, en un Brooklyn arrasado por la “epidemia” nuestros protagonistas se encuentran en su refugio. Mi amigo el mata ratas charla con su no tan amigo Goodweather. Las chicas también están de acuerdo en que anda un poco subidito, y eso que no ha logrado matar al Amo.

Y hablando del rey de Roma, el moñaco que digo yo (el Amo): “este cuerpo está muriendo, el jodío del judío lo ha matado”. Anda un poco quemado, literal, y es que entre el sol y que le han dejado con el cuerpo hecho gusanitos.

Le dice a su leal siervo, Thomas, el nazi vampiro ¿lo recordáis? Ese que se pone nariz, orejas a lo Mr. Potato; que vaya preparando todo para la portabilidad, que no le gusta su actual compañía corporal.

Primero el músico gótico que se convirtió en vampiro, Bolivar, debe reclamar la tierra (sí, no se a qué se refiere con eso) y luego debe conseguir niños ciegos (y no le valen los de un botellón).

Por cierto, que a Mr. Potato le han herido también, las balas de plata es lo que tienen...hacen pupita.

Abraham es llevado por los vampiros anti Amo a un lugar secreto. Allí está el Mexicano, que trabaja con estos extraños strigoi para sobrevivir “hay que permanecer en lo alto de la cadena alimenticia amigo”. Le llevan ante los ancianos y le preguntan por el séptimo de ellos, el Amo, ¡vaya algo que no sabía Setrakian!. Todos están conectados en una mente común, pero el Amo puede pensar por sí mismo y desconectar. Ahora, al estar herido, todos conocen sus pensamientos. Los ancianos quieren una alianza con Setrakian para acabar con el séptimo, pero no quieren decirle cómo acabar con él. Abraham nombra un antiguo libro, el Occido Lumen, de inspiración divina, y todos los ancianos se retuercen. Hay que ver que bichos más feos leñe. Quieren matar a Abraham, pero no lo harán, a cambio debe matar al Amo.

Los ancianos empiezan a despertar de su letargo al ponerles el almuerzo, un joven. Y lo devoran sin piedad, sin piedad de que tengo gastroenteritis y se me está poniendo un cuerpo...

Nora y el del peluquín van a un laboratorio de patología, a ver si con lo que allí tienen pueden lograr ponerse a investigar en condiciones. Un par de strigoi, entre ellos su migo Eliot, aparecen, por eso de darle emoción y tal....

Los malignos planes de Palmer y el Amo

Palmer anda con Thomas, los dos a la defensiva el uno contra el otro. Palmer está bastante crecidito desde que le ayudó el Amo a rejuvenecer “chss eh, que yo soy el socio del puto Amo ¿sabes”, anda tienes un poco de quemadura por plata maldito nazi haha”.

Llega una chavalica, una agente inmobiliaria, y Palmer se pone enPalmer. No hay como un poco de glóbulos blancos para darle vidilla al organismo.

Quieren hacerse con un edificio donde poner hacer sus maldades para su “jefe”.

Goodweather y Nora andan liados pensando con una pizarrica; ¿cómo vamos a crear una vacuna para un virus que mata al organismo primero? ¿Cómo generan órganos en pocas horas? El del peluquín piensa mejor con un güisqui, Nora resopla y él le dice que a ella le gusta más cuando bebe...Joder, nivel Carlos Lozano.

Por su parte, la otra pareja, la rubia informática y el mata ratas, discuten porque se pegan el día reforzando las defensas de la casa y ahora quiere salir a la calle. Y es que Abraham no ha vuelto. Justo entonces llama a la puerta. Vasily ve raro a Abraham, ni siquiera refunfuña.

Ahora nos llevan hasta un colegio para niños ciegos, les han hecho la 13/14 y les han dicho que les trasladan a otro lugar. Pobrecicos, si supiesen dónde van.

Zach, el hijo de Goodweather, ¡¡espera!! ¿pero ese no es otro niño? Si, nos han cambiado al actor, le han hecho crecer y engordar y se supone que ha pasado un día en la trama ¡ni el cambio de madre de “El príncipe de Bel Air”!

Me desvío del tema, el niño está cabreado como una mona, ha visto a su madre y quiere que su padre vaya a por ella, aunque su padre le diga que su madre ya no es quien vio bla bla.

Así que su padre pasa olímpicamente del muchacho, que entre lo de su madre y su problema de personalidad no sabe en qué mundo vive, y se da a la bebida, pero como beber solo no mola obliga a la hacker a darle al drinking. Y como es un trasnochado y le ha sentado mal que le llame presuntuoso, lo busca en el diccionario. Choque de egos constante, aunque sin mucha gracia (sigue sin gustarme este protagonista).

El autobús lleno de ciegos llega al “nuevo colegio”, allí les espera el nazi.

El del peluquín sigue con la pizarra, ahora tiene una gran idea, infectar a los vampiros, al virus que infecta a los humanos pero que no haga daño a los humanos.

El grupo Stoneheart, de Palmer, está presentando un nuevo proyecto para la recuperación de Nueva York. Ya sabes, ante toda crisis siempre hay grandes empresarios detrás, que venden recuperación tras hacer caer todo para enriquecerse ¡ejem!
Y allí está la muchachica de la inmobiliaria, y Palmer le ofrece trabajar con él personalmente, triplicando su sueldo. Vaya, si que le ha gustado, está en todo su esplendor el viejuni.

Dutch llega de “hacer la compra” (entrecomillamos porque ha robado) y tiene una banal conversación con Zach sobre redbull y fideos ramen.

Thomas va a buscar a Kelly, la ex de Goodweather, quien ha sido elegida por el Amo para recobrar su propio pensamiento y así atraer a sus familiares. Vamos que quiere usarla para acabar con la patrulla antivampírica.

Goodweather, Vasily, Nora y Abraham van hasta unos trasteros, donde se supone que este último tiene guardadas algunas armas. El anciano no recuerda el número, dice que se acuerda por cómo es. En teoría es un chiste, son pasillos con puertas todas iguales...Así que claro, no atinan a la primera. Entonces empiezan a oír ruidos en uno de ellos. Una pareja de mediana edad está allí escondiéndose. Nora se queda con ellos y los hombres van a buscar el trastero. Cogen unos cuantos explosivos y cuadernos. Nora quiere que la pareja vaya con ellos, parece que al Señor Pelucas no le parece buena idea. Pero la pareja no quiere, creen que allí están seguros. Y entonces se va la luz, y como no, aparecen un montón de strigoi. Al final la pareja acaba herida, por lo tanto infectados. Nuestro lumbreras, entonces, cree que pueden servirles para algo.

Kelly es llevada hasta un montón de tierra de donde salen los niños de la noche, los pobres ciegos que han sido convertidos.

2x02 Por todos los medios

Bolivar está con vampiro nazi, éste le explica que su Amo va a tener un nuevo cuerpo dentro de poco, pero quién será el elegido no se sabe aún. Sea quien sea deberán seguir sus órdenes.

Los niños de la noche salen, caminando como cangrejos, y se acercan a Kelly. Ella los huele uno a uno, y mata a algunos. Suponemos que a los que no son ciegos de nacimiento.

Goodweather y Nora están “curando” a la pareja, o eso creen ellos. En realidad están realizando pruebas para que les sirva de experimento en humanos infectados.

Caza ratas va a ver a Abraham, a ver si ha muerto o algo, porque como no se le ve el pelo. Siempre con su particular ironía, mantiene una divertida relación con el abuelo.

El abuelo, cuando no era tan abuelo, era profesor en la universidad de Viena. Hablaba sobre mitología. Un día le fue a visitar un tal Palmer, un joven en silla de ruedas. Este le comenta que diga la verdad, lo que realmente piensa sobre los vampiros. Sabe que decir que cree en ellos le haría perder su puesto. Ambos hablan del noble gigante, y Palmer le dice que según rumores se le ha visto últimamente por Viena. Y así comienzan a colaborar.

Goodweather le dice la verdad a la pareja infectada, para convencerles de que les ayuden les recuerda que sufrirán mucho, para morir y luego revivir e ir a por sus seres queridos. Así que no les queda otra opción.

Una reunión de jefazos de Nueva York en la que se habla sobre la seguridad y lo que se está haciendo o no. La única que le echa huevos al asunto, precisamente, es una mujer, que dice pasar del gobierno y actuar por libre, sacando a los “bichos” a la superficie para acabar con ellos.

El señor Palmer se hace el guay ante su nueva presa, la jovencita que va a trabajar para él, con todos sus proyectos para manenter la ciudad a salvo.

Dutch y Vasily entran en lo que parecen unas instalaciones deportivas, dentro de las duchas y las saunas están agrupados unos cuantos strigoi, echando una cabezadita, van a colocar explosivos y así acabar con todos de una tacada. A los que no matan las bombas de Setrakian les cortan la cabeza al mas puro estilo Kill Bill. El hombre rata y la hacker empiezan a ligotear, y él, con toda su chulería, acaba ruborizándose. Ella se desnuda y se mete en la piscina, él es reacio al principio, porque no sabe bañar pero..¡despelote! Y bueno, lo que tiene que pasar, que empiezan a nadar, ya tu sabes. Matar puede ser tan excitante.

El Lumen es la clave

Vemos a Setrakian mucho más joven de nuevo, entrando en un anticuario. Busca objetos de la guerra. Allí, entre muchas cosas nazis, encuentra el bastón del gigante, el que el mismo Setrakian lleva siempre consigo. Abraham sabe bien quién es el anticuario, un antiguo Doctor que experimentaba en el campo de concentración nazi donde Setrakian estuvo prisionero. Este sale corriendo y Abraham le persigue, hasta que el nazi pierde el bastón cuando huye en una camioneta.

En el refugio de los cazadores de vampiros, Vasily y Dutch regresan contentillos, mientras que Nora y Goodweather están más siesos que una planta sin regar. El hijo no sabe qué hacer, pobre lo que se tiene que aburrir y encima no le cuentan nada.

La mujer infectada empieza a ponerse muy mal y el del peluquín entra a ver qué pasa, no sin antes darse un trago de listerine (debe de ser alcohol, pero la botella parece enjuague bucal). El hombre pide que le pongan más cantidad a su mujer, para que descanse, que muera ya, y él también. Good no va a permitirles morir tan fácilmente, les necesita, y ata al hombre a la camilla. Mientras tanto él y Nora creen que van a descubrir una cura en dos días, no hemos encontrado nada contra el cáncer y vamos a curar a muertos resucitados, madre mía con la ciencia ficción que optimista.

Mientras tanto Setrakian, enclaustrado mirando sus apuntes, se encabrona y empieza a gritar y tirarlo todo “solo son mentiras, cuentos, historias....”. Y ¡Oh! Un papel. Ya está, justo lo que necesitaba.

Regresamos al pasado, esa hoja se la dio Palmer, para que busque el Occido Lumen, a cambio de una plaza de profesor titular en la universidad.

Nora revisa a sus pacientes, la mujer ha comenzado a mutar. El hombre solo quiere verla y estar junto a ella. A Ephraim también le ha dado por tirar cosas y romperlas, está cabreado porque no sabe qué hacer. Por suerte tienen cepas de todo tipo en ese laboratorio, y encuentran una que ataca al cerebro de los vampiros.

Palmer va a dar otra rueda de prensa de la inauguración de un almacén de alimentos, un texto escrito por su nueva secretaria. Todos le vitorean con su oratoria sentimentalista y patriótica. Setrakian le saluda, no le impone, si no tiene miedo al Amo ¿porqué va a temerle a él? Va a encontrar el libro y acabará con todo. Que si tu Dios, mi Dios.

Vemos, en el pasado, de nuevo al anticuario nazi. El vampiro nazi ha ido a verle, ha perdido el bastón y encima se ha vuelto un cagón. Para animarlo le dice que ha nacido un nuevo Führer, más fuerte y poderoso, y le invita a unirse a ellos. Este acepta y vampiro nazi le succiona.

La pareja infectada está completamente transformada ya. Nora y Good prueban su invento en ellos, esperando ver resultados. Y el niño borra la pizarra donde anotan todo.

Kelly sale de su casa con un montón de ropa de Zach y los niños de la noche olisquean para coger el rastro, como perretes. La madre dice que le encuentren. Y así nos quedamos, bastante flojo este segundo episodio.

Promos 2x03 y 2x04


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