'The Walking Dead' 6x05 Review: reflexión y shock, todo ha cambiado

Por Miriam Ortiz

En esta nueva entrega de 'The Walking Dead', los personajes hacen un parón para mirar a su alrededor, para examinar todo lo que se les ha venido de golpe, y replantearse todo de nuevo. Sobre todo los habitantes de Alexandría, que no estaban acostumbrados a ver la muerte tan de cerca. Es hora de evaluar daños, ver dónde está cada uno y volver (de nuevo) a empezar de cero. Sí, se podría decir que es un capítulo de tránsito hacia un nuevo rumbo en el que no pasa absolutamente nada interesante. Al menos vemos cobrar un poco de protagonismo a los secundarios.

(Atención Spoilers)

De nuevo nos quedamos con las ganas de saber qué paso con ese personaje Hace dos capítulos dejábamos a Rick en una encrucijada, dentro de la caravana sin escapatoria posible, rodeado de zombies. Máxima tensión que nos hacía esperar este capítulo con gran ansia. Máxime después de un flojito episodio la pasada semana.

Ahora

Vemos a Deanna un poco ida, mirando a su alrededor. Viendo a sus vecinos muertos, escuchando a Michonne decirle a Maggie que Glenn no ha dado señales de vida, puede estar muerto. Y en ese momento se escuchan gritos desde fuera “¡abrir las puertas!”. Si recordáis justo así acababa el capítulo anterior, escuchando estos gritos.
Se ve a multitud de caminantes llegar y Rick corriendo delante de ellos, pidiendo que le abran las puertas. Deanna sigue conmocionada, no puede articular palabra. Esto es lo último, decenas de zombies rodeando el pueblo. Lo ha perdido todo. Su cara es de “lo que me faltaba, con lo tranquilicos que estábamos (puto Rick)”.

Se afanan en apuntalar las vallas. Las caras de desanimo son palpables. Rick les alienta. Están a salvo, la valla les retendrá, sabe que nunca han vivido algo así pero deben afrontarlo. Les anima diciendo que todos los que están fuera volverán, que se llevarán a los zombies, tal y como tenían pensado desde un principio. Deben mantenerse en silencio. Aaron se culpa de la llegada de los asaltantes, debieron de seguirle a él y Daryl. En esto que Deanna dice “me las piro”...bueno, en realidad sigue sin hablar, pero pasa olímpicamente de todos y se marcha, no quiere saber nada.

La nueva novia de Rick ha demostrado que está preparada para sacarse las castañas del fuego sola. Saca el cadáver que tiene en la cocina, y se va directa al cementerio. Empieza a cavar y Rick la frena: “no enterramos asesinos entre estos muros”. Claro, ¿pero y dejamos aquí a todos los cuerpos malolientes? Pues sí, eso harán.

Mientras tanto en la despensa los cuatro garrulos van a saquear. Puede que mueran mañana, ya lo dicen ellos mismos, pero quieren morir con la tripa llena, no de hambre. Que tipos, me matan. Viene el hijo de Diana, y les da una charlita a lo Rick; yo he frenado que la camioneta tirase abajo la valla, no os lo perdonaríais, tenemos que seguir unidos por nuestro pueblo. Una perorata de líder que convence a los garrulos, como no, y hace emocionarse a su madre, que casi ha perdido toda esperanza.

En las vallas unos cuantos han empezado a poner los nombres de los que faltan y los fallecidos, muy del estilo muro de las lamentaciones o muro de Berlín. Un lugar de culto para ellos. Aaron los observa y ve que Maggie se prepara para algo. Ella está cogiendo munición, y va bien equipada. Él sabe que va a salir a por Glenn en cuanto anochezca. Le dice que no le dejará hacerlo, pero como sabe que ella no va a desistir, decide ayudarle. Le muestra el camino a otra salida. ¡Coño! Todos dándose de cabezazos porque no hay escapatoria ¿y no sabe Aaron decir que conoce una salida?

Deanna, que sigue con su cabeza cavilando, empieza a escribir en un mapa todas las necesidades básicas que necesitan en el pueblo, junto al texto: “este dolor te será útil algún día”. Es una mujer fuerte, pero todo ha llegado demasiado de sopetón, y le cuesta reaccionar, pero sabe que saldrá adelante. A su hijo se le cae un vaso, y va a ver. Está borracho. Al final él ha sido el saqueador de comida, y bebida por lo que se ve. Encima se defiende, si lo hace por hacerles un favor ¡hombre ya! A esos paletos les iban a pillar, pero a él...a él no, además evitó que los malos les saquearan y asesinaran en masa, así que se merece un premio cuando arribe a casa.

Su madre le echa la cantada, claro está, y él le empieza a reprochar que toda la culpa de lo que está pasando, de la pérdida de sus familiares, es de ella. Porque vivía en una utopía y no quería abrir los ojos a la realidad. No estaban preparados para luchar, ni para dramas. Lo que le faltaba a la pobre mujer, parece que se autoconvence a ella misma de que, por muy mal que lo esté pasando todo pasará, para animarse, y va su hijo y la derrumba de nuevo.

Carl charla con su archienemigo, el novio de la chica que le mola. Ella está fuera, pero sabe manejarse bastante bien, dejar de haceros los machitos niños.

La chica de la enfermería sigue frustrada porque no sabe cómo tratar a su paciente. Va a morir si no hace algo, pero no sabe qué hacer. Tiene una charla con Tara, quien intenta animarla. Y parece que le viene bien, siempre hay esperanza, incluso de encontrar el amor en el apocalipsis ¿no Tara?.

Jessie, la amiguita del prota, descubre a una de sus vecinas convertida. Se ha suicidado cortándose las venas, y ha acabado siendo un zombie. O eso dan a entender, por el plano a sus muñecas sangrando. Hay que ser poco espabilado. Jessie abre la puerta y le clava un cuchillo en el ojo, para acabar con el ser. Y tras ello, ooootra charla a los Alexandristos. Ya sabéis chavales, espabilad que ahora la vida es así.

Maggie se resiste a afrontar la dura realidad

Aaron lleva a Maggie hasta una alcantarilla que da a las cloacas de la ciudad. Maggie quiere saber, simplemente, si Glenn está vivo o muerto. Pero si no encuentra sus restos ¿cómo va a saber si está vivo o muerto? Aaron solo quiere ayudar porque se siente culpable de que haya muerto gente. Este chico es demasiado buenazo, le doy esta temporada más solo. Al intentar levantar unas escaleras aparecen dos zombies casi cadavéricos. Que yo digo, si ya no les queda masa encefálica y solo son huesos ¿cómo andan moviéndose aún? Maggie está de un cabreo de aupa, Aaron le salva y aún así le dice que ella sola podía.

La chica de la enfermería parece haber tenido una idea de golpe, extrae con una jeringuilla el pus de la pierna de su enfermo, y ¡eureka!
Rick está vigilando desde lo alto a los zombies que tienen agolpados a la puerta, mientras trata de contactar con Daryl, Sasha y Abraham, que siguen fuera. Pero sus walkies no dan señales.
El hijo mayor de Jessie sube con él. El joven le dice a Rick que su chica está fuera. Se hace el buen chaval con él, y le pide que le enseñe a disparar, que tiene que aprender a defender a los suyos.

La enfermerilla va a ver a Tara y, sin mediar palabra, le pega un morreo. Tara le pregunta que qué pasa, y la chica le dice que es el fin del mundo, Tara dice que no lo es. Conclusión, tener miedo apesta, mejor démonos el lote.

Aaron y Maggie llegan al final de la cloaca, hay una verja, pero se ven muchos caminantes. Ella se echa para atrás, no quiere salir, total seguro que Glenn está muerto, pero necesitaba salir a por él, porque se siente culpable de no haber insistido en ir junto a él, le habría podido ayudar, pero está embarazada y creyó más conveniente quedarse y defender el pueblo. Solo quiere verle de nuevo, porque rompió su foto, creyó que no la necesitaría, y ahora seguramente nunca más vuelva a saber de él. Ambos se abrazan y los zombies les aplauden, como pueden. Que emotivo.

Trama que me aburre de Jessie y su hijo pequeño. Paso.

Rick es ya el nuevo líder de Alexandría

Deanna va a dejar, lo que su hijo ha robado, de vuelta a la despensa. Se queda escuchando los gritos de un par de vecinos que discuten y en eso que “¡hola soy un zombie que se os ha colado!”. Deanna coge una botella de cristal que se ha roto y comienza a clavársela en el estómago. Es chiquitica y no le da en la cabeza, así que se ceba hasta tirarlo al suelo. Pero no le da en la cabeza, tiene que aprender aún. Al menos le ha servido para desquitarse. Rick llega y remata al zombie. Sabían que podía haber un lobo muerto por algún lado pero no lo encontraba. Deanna dice que quiere vivir, él le dice que los dirija, y ella le dice que ya no le necesitan, al que necesitan es a él. Era una quimera lo que quería. Está desmotivada a tope, y con estas pintas; llena de sangre, despeinada y con cara de amargada da mas miedo que alma.

Maggie y Aaron han regresado al pueblo, ambos hacen turno de vigilancia juntos por la noche. Ella va a la valla a borrar el nombre de Glenn, y él se anima también a borrar nombres. Le dice que, cuando vuelva Glenn, le diga que pueden ponerle su nombre a su bebé, y consigue sacarle una sonrisa a Maggie.

Rick va a hablar con Jessie, le dice que no quería enterrar a los muertos por Glenn. Luego nombra al resto que está fuera, pero da por hecho que los demás están bien y Glenn no ¿porqué si no sabe nada de nada? Él creía que Abraham, Sasha y Daryl regresarían y así podrían seguir el plan de llevarse a los caminantes, pero la noche ha llegado y no saben nada.
Ella le pregunta si hay futuro, y él le contesta con otro morreo. Parece que el capítulo hoy va de sueños y esperanzas en medio del infierno.

Deanna va a la verja, a ver los caminantes sacudiendo las vallas, está con una mala hostia que no se tiene. Al irse vemos zoom a una parte de la valla metalizada...espera ¿está cediendo? ¿Será algo importante de verdad u otro truco para que pensemos que va a pasar algo y luego nada? Lo sabremos en el próximo episodio amigos.
Tal y como vemos en la promo, el siguiente capítulo se centrará en los tres protagonistas fuera de Alexandría, Daryl, Sasha y Abraham.

PROMO 6X06

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