10 diferencias entre 'Dragon Ball Super' y 'Dragon Ball Z: La batalla de los Dioses'

Por Diego Hidalgo

(¡Cuidado, SPOILERS si no has visto la serie y/o la película!)

Ahora que el remake/nueva adaptación de la historia de la película ‘Dragon Ball Z: La batalla de los Dioses’ en la propia serie ‘Dragon Ball Super’ ha llegado a su fin (tras catorce polémicos episodios), qué mejor momento para recopilar algunas diferencias entre lo que vimos en el cine (o formato doméstico) y lo que hemos visto en televisión.

1. El comienzo de la historia

En cuanto a contenido, el comienzo de la historia es lo más similar que podemos encontrar en ambos formatos, sin embargo, el momento en el que da comienzo ‘Dragon Ball Super’ es en un periodo de tiempo anterior al de la película. Un par de días aproximadamente, que coinciden con los primeros dos/tres episodios de contexto.

2. La fiesta de Bulma

La fiesta de cumpleaños de Bulma es el marco principal donde se desarrollan los acontecimientos de la serie y de la película pero en cada uno ellos, la fiesta tiene lugar en un escenario distinto: la casa y el inmenso jardín de Bulma, de la película; frente a un crucero privado, de la serie.

3. La personalidad de Bills

Bills, el Dios de la Destrucción, hace presencia en ambas fiestas de cumpleaños con el mismo objetivo: encontrar al Super Saiyajin Dios. La única diferencia radica en la personalidad y en la forma de ser de éste.

En la película ‘Dragon Ball Z: la batalla de los Dioses’, antes de hacerle rabiar por completo, vemos a un Bills más pacífico y que se interesa por convivir con el público (incluso se marca un baile ante todos) pero en ‘Dragon Ball Super’, Bills va a lo que va, y ante el mínimo malentendido amenaza con destruir el planeta (lo hace unas cuantas veces, por cierto).

Eso sí, el desencadenante de la ira de Bills en ambos formatos es el mismo: Boo se niega a darle un pudin.

Por otro lado, en ‘Dragon Ball Super’ vemos un curioso ultimátum a la Tierra que no vemos en la película cuando Bills (antes de que Goku aparezca) le da una última oportunidad al planeta mediante una partida de Piedra, Papel o Tijeras frente a Oolong.

4. A falta de Goku, los demás héroes luchan contra Bills

Antes de que Goku, es decir, el Super Saiyajin Dios, haga presencia en la fiesta de Bulma, el resto de guerreros mantiene una pelea contra Bills cuando éste alcanza su mayor nivel de ira. Pero, en la película este combate previo dura apenas unas escenas y en la serie, aunque nadie esté al nivel del Dios de la Destrucción, vemos un combate más desarrollado haciendo especial mención en Boo, Gohan, Gotenks (en la película llega hasta el nivel de Super Saiyan, en la serie no) y sobre todo, en Vegeta.

5. El orgullo de Vegeta

Vegeta es el único de la fiesta que sabe el verdadero peligro que supone Bills y en ambos formatos intentará hacer que nadie le cabree. Llega a tal punto de miedo (nunca antes visto en él) que protagoniza un par de escenas (distintas en película y serie) bastante humillantes para el Príncipe de los Saiyan.

En ‘Dragon Ball Z: la batalla de los Dioses’ Vegeta hace el ridículo marcándose un baile, y en ‘Dragon Ball Super’ hace de cocinero para Bills, ya que la comida es la única barrera que le mantiene tranquilo en la serie.

6. El nivel de Vegeta

Tanto en la película como en la serie, Vegeta explota cuando Bills golpea a su querida Bulma, y en ambas historias, consigue plantarle cara durante unos segundos.

La diferencia entre serie y película tiene lugar en la transformación de Vegeta. En la película no se aprecia, pero en ‘Dragon Ball Super’ Vegeta alcanza un increíble nivel que posiblemente jamás haya obtenido mediante una espectacular transformación. Lástima que termine por los suelos en las dos ocasiones.

7. La trama secundaria de Pilaf

La subtrama protagonizada por Pilaf y sus secuaces sirve en ambos formatos para aligerar el peso de la acción y relajar al espectador de tanto combate y tanta presión. Aquí, cabe destacar, que la película (teniendo en cuenta la duración) juega mejor con Pilaf y sus objetivos y, en definitiva, crea una mejor historia secundaria que en ‘Dragon Ball Super’.

En la película se producen cosas no tienen lugar en la serie (y viceversa, claro, como la extrema protección de las bolas de dragón en el premio del bingo). Una de ellas (y la más clave) es que Pilaf y los suyos, nada más ver a Goten le asocian con Goku (su pesadilla cuando éste era pequeño) por su increíble parecido, por lo que verán su plan peligrar. Esto es un gran fallo de la serie, ya que cuando ven a Goten a bordo del crucero ni siquiera le relacionan con Goku.

Otra escena que tiene lugar en la película y que podría haber dado más juego en la serie es que la chica de la banda de Pilaf se hace pasar por la novia de Trunks con el objetivo de llegar a las bolas de dragón. En la serie ni lo planean olvidando por completo una subtrama divertida como podría haber sido la de Goten y Trunks.

8. La transformación en Super Saiyajin Dios

A partir de este momento no hay discusión: ‘Dragon Ball Super’ es mucho más épica y grandiosa que ‘Dragon Ball Z: la batalla de los Dioses’. La transformación de Goku en Super Saiyajin Dios es donde podemos comprobar por primera vez esta afirmación.

Aunque el procedimiento es el mismo, la transformación de la película es más directa y menos espectacular que en la serie. En ‘Dragon Ball Super’ vemos todo tipo de resplandores acompañados de una perfecta y celestial banda sonora.

9. La batalla de los Dioses

Al igual que la transformación de Goku en Dios, la batalla entre el Dios de la Destrucción y el Super Saiyajin Dios también es más espectacular en la televisión que en el cine. Seguramente porque la duración de la película impedía extenderse más, pero el combate se desarrolla casi perfectamente en la serie, ni muy corto, para que nos dejen con ganas de más; ni muy largo, para que nos aburramos por completo.

También, en ‘Dragon Ball Super’ la batalla entre ambos Dioses es más equilibrada que en la película, en la que Goku ni siquiera en Super Saiyajin Dios alcanzaba el nivel de Bills. Al final el desenlace es el mismo pero la sensación de igualdad de la serie agrada más al espectador debido a los numerosos tiras y afloja de los dos guerreros.

Por otro lado, aunque en ambos formatos el subtexto filosófico/religioso sea claro, es representado de manera distinta. En la serie incluso juegan con la metáfora de la resurrección (literal) de un Dios.

10. La animación

La última diferencia entre ‘Dragon Ball Super’ y ‘Dragon Ball Z: la batalla de los Dioses’ está relacionada con un aspecto ajeno a la historia. Me refiero a la tan criticada mala animación que ha presentado la serie en alguno de sus episodios, en especial, en el primer enfrentamiento entre Goku y Bills en el planeta de Kaito.

Aquí os dejo con un vídeo que nos muestra simultáneamente el mismo combate en ambos formatos y donde la calidad de la animación salta a la vista en cada uno de ellos:

La serie ‘Dragon Ball Super’ continúa a día de hoy con algunos episodios de paz y transición tras los acontecimientos adaptados de la película ‘Dragon Ball Z: la batalla de los Dioses’, pero seguramente la serie no tardará en adaptar la historia de la película ‘Dragon Ball Z: La Resurrección de F’. ¡Y aquí estaremos para contaros las diferencias entre serie y película!

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