Un Top Ten de Oscar: 10 momentazos de cine en los premios de Hollywood

Con motivo de la entrega, esta noche desde el Teatro Dolby de Los Ángeles, nominamos una decena de instantes para el recuerdo: de la caída de Jennifer Lawrence a los saltos de Cuba Gooding Jr; del selfie de Ellen Degeneres al controvertido musical de Seth McFarlane...

Un año más, el dolby Theatre de Los Angeles ultima los preparativos para acoger en su escenario la entrega de los Premios Oscar. La octogésimo séptima edición de los Premios de la Academia de Hollywood tiene lugar esta noche, con un puñado de películas peleándose por coronarse, delante de los espectadores de ABC en Estados Unidos, y Canal+ en España.

'Birdman', con 9 nominaciones (las mismas que 'El gran hotel Budapest'), parte como la gran favorita, y parece improbable que Michael Keaton no culmine su año de gloria con el eunuco dorado al mejor actor. Lo mismo puede decirse de Julianne Moore (candidata a mejor actriz por 'Siempre Alice'), de JK Simmons (secundario por 'Whiplash') e incluso de Patricia Arquette, en cabeza de la categoría a la mejor interpretación femenina de reparto por 'Boyhood'. Precisamente el drama dirigido por Richard Linklater es el filme que podría arrebatarle la noche a la comedia de Iñárritu. Luego, los españoles siempre pueden resarcirse de la ausencia de presencia netamente nacional en el apartado de película extranjera con 'Relatos salvajes', que compite por Argentina. Y los marvelitas tampoco pueden olvidarse de los justamente aclamados 'Guardianes de la Galaxia', que cuentan con tres nominaciones en su haber.

Después de que Ellen Degeneres asumiera la labor en 2014, la Academia ha encomendado a Neil Patrick Harris la tarea de presentar esta edición. Conociendo al actor, a buen seguro nos deleitará con algunos momentos musicales legen... darios, merecedores de entrar en el Top Ten de 2016. Pero, para abrir boca, les dejamos con el de 2015, en el que repasamos perlas desperdigadas en las ediciones de los últimos veinte años (es decir, de 1995 en adelante).

¿Qué momentos serán merecedores de entrar en este ránking el año que viene? Eso queda a elección de los espectadores, que podrán disfrutar de la alfombra roja en abierto en Canal 24 Horas, y de la entrega de premios en Canal+, comentada por la pletórica Leticia Dolera y Carlos del Amor, entre otros colaboradores. Sin más, ¡comenzamos!

1. Empezando fuerte con Hugh Jackman

Para empezar este Top Ten por todo lo alto, recurrimos al más espectacular maestro de ceremonias que han tenido en los últimos años. No, no hablamos de los incorrectos Chris Rock, Seth MacFarlane o Jon Stewart, ni los más clásicos Whoopi Goldberg, Steve Martin y Alec Baldwin, ni el clásico, Billy Crystal. Y de James Franco, mejor ni nos acordamos (no creemos que él se acuerde). Sobran las palabras ante el numerito que protagonizó el "miserable" "lobezno" del cine Hugh Jackman, en la 81ª edición, la de 2009. Así que, simplemente, ¡disfruten!

2. La "selfie" de las estrellas, el tuit más retuiteado del mundo

'12 años de esclavitud', de Steve McQueen, y 'Gravity', de Alfonso Cuarón, se coronaron como las grandes triunfadoras en la 86ª edición de los Oscar. La película del mexicano, que se llevó la estatuilla al mejor director, fue la cinta más premiada con siete galardones, pero su alegría no fue total ya que '12 años de esclavitud' se llevó el premio a la mejor película del año.

Ellen DeGeneres se encumbró como maestra de ceremonias. Además de conducir la gala con agilidad, no perdió de vista las redes sociales. Como ejemplo, la autofoto que decidió tomarse con uno de los invitados, Bradley Cooper. Poco a poco, más y más famosos se les fueron sumando a sus espaldas, hasta no dejar un hueco vacío. El resultado fue una foto con una constelación de estrellas que la actriz subió a Twitter con el objetivo de "hacer un récord de retweets. Y lo consiguió. Media hora después de que terminara la gala, la imagen ya había sido compartida más de 2 millones de veces, lo que le valió para superar a la hasta ahora foto más compartida, una de Barack Obama abrazándose con su mujer Michelle el día en el que asumió su segundo mandato como presidente. Al colgar el exitoso tuit, DeGeneres bromeó con que “Si el brazo de Bradley fuera más largo. La mejor foto #oscars”.

Hay que decir que Degeneres ya mostró sus aptitudes como tuitstar (en aquellos tiempos, MyspaceStar... No suena igual, no) al parar la ceremonia para pedir a Clint Eastwood que se hiciera una fotografía con ella con la que fardar en redes sociales. Como los palos de selfie no se estilaban por aquella época, tuvo que pedir a un señor cualquiera que presionara el botón de la cámara. Un tal Steven Spielberg.

3. 2013: Del auge (con caída) de Jennifer Lawrence a la irreverencia de Seth MacFarlane

La 85ª edición de los Oscar destacaron como una de las más competidas: Argo, Lincoln, La noche más oscura, Django desencadenado, Amour, El lado bueno de las cosas, Los Miserables, Bestias del Sur Salvaje y La vida de Pi partían con opciones para obtener los premios más relevantes. De ellas, sería la de Ben Affleck la que acabaría llevándose el gato al agua.

Fue un año de grandes momentos: pudimos deleitarnos con la eficiencia germánica de Christoph Waltz (dos nominaciones, dos premios, eso es un bingo), del reconocimiento a Tarantino casi dos decenios después de subir a recoger el eunuco a mejor guión original por Pulp Fiction (junto a su, por entonces, amigo Roger Avary)... Aunque el momentazo de la noche lo protagonizó Jennifer Lawrence, cuya primera colaboración con David O'Russell la hizo valedora de un Oscar a Mejor Actriz. Además de estupenda actriz, corroboró su condición de reina de los memes al tropezarse cuando subía al escenario.

Luego, fliparía en colores cuando Jack Nicholson la pilló desprevenida para darle la enhorabuena por su galardón:

Más allá de los premios, Seth MacFarlane no entusiasmó al público con su labor. El creador de Padre de Familia y Ted hizo gala de su irreverencia e incorrección, y protagonizó números musicales tan "inadecuados" como We Saw Your Boobs, en el que listó todas las apariciones desnudas de las primeras damas hollywoodienses. Para muchos, las reacciones de Charlize Theron o Naomi Watts fueron del todo reales, cuando habían sido previamente grabadas (para una muestra del buen rollo entre unos y otros, la sudafricana protagoniza la nueva película de MacFarlane, Mil maneras de morder el polvo). Qué quieren que les digamos: nada que cuente con el beneplácito de William Shatner nos podrá nunca disgustar.

4. Patinazo a la gloria: errores y leyendas urbanas en los Oscar

No solo de glamour y brillantina se nutren los Oscars: también, si buceamos, podemos toparnos con incómodos gazapos que pusieron en un aprieto a las estrellas más curtidas. Y si no, pregunten a Sharon Stone, quien en 1996 subió a presentar un galardón... Sin tener el sobre con el nombre del ganador.

Todo tiene una explicación: la actriz de Instinto Básico y el músico Quincy Jones subieron a anunciar dos premios consecutivos. Al salir del escenario, el primer galardonado se llevó, por error, el sobre de la siguiente estatuilla que se iba a anunciar, organizando una verdadera zapatiesta en el escenario. La tensión se podía cortar con un cuchillo (mejor, con un punzón de hielo): la Stone salió como pudo del embrollo improvisando hasta que Jones -que había salido por patas a buscar al notario- le pudo chivar la identidad del ganador.

A todo esto, el Oscar del sobre perdido era el de Mejor Música Original, y fue a parar a El Cartero. Paradójico, cuando menos.

5. Ben Stiller, el Mortadelo de Hollywood

Para el bueno de Ben Stiller, cada edición de los Oscar es un Carnaval: al menos, eso parece a juzgar por los múltiples (y muy punteros) disfraces con los que se ha subido a la tarima. En 2002, se puso tolkienano (o enano, a secas) presentando el premio al Mejor Maquillaje vestido de Gimli. Y en 2006, entregaría la estatuilla a los Mejor Efectos Visuales envuelto en un croma verde que hubiera hecho las delicias de David Hasselhoff (si no entienden esta referencia, pinchen en el link, no se arrepentirán).

En 2009, Stiller se sumó a la fiebre por Avatar sin necesidad de capture motion, para entregar la estatuilla al Mejor Maquillaje. Y un año después, aprovechó el falso-pero-no-pero-sí descenso a los infiernos de Joaquin Phoenix para parodiarlo: ahí le teníamos, junto a Natalie Portman, con el pelo revuelto, barba espeluchada, gafas de sol y rictus de no querer estar allí (entendiendo allí por el universo entero), en este francamente divertido fragmento.

6. Reyes de la risa: Blake Edwards sin frenos, Jim Carrey y Will Ferrell dando el cante...

Como tantos otros legendarios miembros de la estirpe hollywoodiense, Blake Edwards (1922-2010) solo pudo subir a recoger su Oscar a título honorífico, en 2004. Pero, desde luego, el director de clásicos como Desayuno con diamantes, Días de vino y rosas, La pantera rosa o (ya paramos, en serio) El guateque quiso hacer de su entrada al escenario algo inolvidable.

Con la inestimable ayuda de Jim Carrey, Edwards entró como alma que lleva el diablo a llevarse la estatuilla: montando en una silla de ruedas sin frenos que parecía programada por el mismísimo Hrundi V. Bakshi. Tras estamparse y destrozar el decorado, Edwards solo estaba interesado en una cosa, que nadie le quitara su Oscar. Demasiado le había costado.

Y, aprovechando la tesitura, aquí tenemos de nuevo a Jim Carrey entregando otro galardón. Aquí, la gracia no está en quién lo recibe, sino en cómo lo da. Un espectáculo de tres pistas condensado en una cara ante la que solo podemos decir: "¡Viva El Salvador!"

7. Los Oscar también son reivindicativos

Vamos a olvidar por un momento que la estatuilla a la Mejor Interpretación Masculina de la 81ª edición de los Oscar tendría que estar ahora en casa de Mickey Rourke sirviendo como juguete para sus chihuahuas, y hablemos de Sean Penn, el que saldría victorioso. El intérprete ganó su segundo eunuco dorado por 'Mi nombre es Harvey Milk', y aprovechó su discurso de aceptación para hacer gala de su carácter reivindicativo, en este caso a favor de los derechos de los gais y lesbianas.

Desde luego, no es la reivindicación más furibunda... En el recuerdo está la peleona Vanessa Redgrave (Oscar a la Mejor Actriz de Reparto en 1978) con su ¡zasca! a los "mafiosos sionistas" de Israel... Pero sirva para demostrar que en Hollywood tampoco se achantan cuando creen que es hora de protestar.

8. Oscarizados extasiados: de los saltos de Cuba Gooding Jr. al 'besucón' Adrien Brody

Ganar un Oscar puede hacer que un intérprete pierda los papeles. No, no nos referimos a la (inmerecida) mala suerte de Mira Sorvino, olvidada por Hollywood tras hacerse con el premio dorado por 'Poderosa Afrodita', sino a todos esos ganadores a los que la estatuilla les hizo subir la bilirrubina.

'El Pianista' le otorgó a Adrien Brody el honor por el que muchos actores matarían. No hablamos del Oscar a la Mejor Interpretación Masculina (bueno, también), sino de besar a Halle Berry, la entregadora. Así celebró su triunfo al subir al escenario del Kodak Theatre.

La carrera de Brody no es que esté siendo un camino de rosas ('InAPPropiate Comedy', solo decimos eso), pero desde luego goza de algo más de lustre que la del bueno de Cuba Gooding Jr, al que es más fácil ver como compinche de Dolph Lundgren en actioners de serie Z que en cintas de relumbrón como la que le hizo llevarse el Oscar al Mejor Actor de Reparto, 'Jerry Maguire'. El hombre, más feliz que una perdiz, acabó repartiendo amor y dando unos brincos al escenario que ni Lebron James.

Y sin dejar los botes, de Cuba a Italia: la celebración de Roberto Benigni por la aplastante victoria de La vida es bella (1999), que a punto estuvo de aplastar alguna cabeza cuando decidió subir al estrado saltando de butaca en butaca.

Y si Benigni saltaba por encima de todo Hollywood, James Cameron se proclamaba "El Rey del Mundo" con el éxito imponderable y casi inalcanzable de 'Titanic': 11 Oscars, ni más ni menos.

Si hablamos de exaltación, no podemos dejarnos en el tintero a Melissa Leo, quien soltó eso que los anglosajones llaman "La Bomba F" al ver reconocido su trabajo en 'The Fighter'.

Cerramos este apartado con un discurso que demuestra lo importante de la contención: Quentin Tarantino y Roger Avary subieron a recoger el Oscar al Mejor Guión Original por 'Pulp Fiction' (en una noche dominada por 'Forrest Gump'): el artífice de 'Django Desencadenado' supo calmar su verborrea explosiva al asomarse al micrófono: "Creo que este es el único premio que voy a ganar esta noche, y estaba pensando en que tal vez debería soltar un montón de cosas... ¡Pero no lo haré! Gracias". Su por entonces compañero de escritura también se mostró contenido... Tanto como su vejiga le permitió: "De veras que tengo que hacer pis, así que me voy".

9. Españoles en la cima: Trueba, Almodóvar, Amenabar, Cruz, DDT...

No se nos olvidaba, lo reservábamos para el final: en las últimas décadas, hasta siete veces han subido artistas españoles a recoger una de estas preciadas estatuillas doradas: Fernando Trueba, hace veintiún años, por Belle Epoque; Pedro Almodóvar, en 1999 y 2003 (por 'Todo sobre mi madre' y 'Hable con ella', respectivamente); Alejandro Amenábar, por Mar Adentro en 2005; los maquilladores David Martí y Montse Ribé (DDT) por sus espectaculares creaciones de 'El laberinto del fauno', en 2007; Javier Bardem fue el Mejor Actor de Reparto en 2008, y Penélope Cruz, su homóloga en categoría femenina un año después. No son pocos, ¿eh?

Rememoramos un par de ellos: Trueba sucedió a José Luis Garci y se colocó como el segundo español en llevarse a casa el premio a la Mejor Película de Habla No Inglesa. Allí, el cineasta de 'El artista y la modelo' no dudó en dedicárselo a su deidad particular, Billy Wilder.

Y cómo olvidar aquel momento (ya más visto y oído que el tebeo, bien es cierto) en que Penélope anunció, voz en grito, el primer Oscar a Almodóvar. Antonio Banderas, que también estaba por allí, mantuvo un poquito mejor la compostura y la emoción.

Un decenio después, Cruz, ya establecida de pleno derecho en el star system internacional, no pudo evitar los nervios al colocarse frente a la platea del Kodak Theatre de Los Angeles y recibir su propio premio. "¿Se ha desmayado alguien aquí? Porque puede que yo sea la primera", decía. Recordemos, este año presentará una de las categorías.

10. Añorados oscarizados: Robin Williams y Philip Seymour Hoffman

Sobran las palabras: dedicamos este último punto a dos de los actores que nos dejaron el pasado año, y cuyo recuerdo aún perdura. En ambos casos, muertes trágicas que segaron un talento incontestable.

En 2006, Philip Seymour Hoffman se alzaba con el premio a la mejor interpretación masculina por su mímesis con Truman Capote. El actor fallecía en febrero de 2014.

Robin Williams, por su parte, logró el galardón a la mejor interpretación masculina de reparto por su papel de mentor en 'El indomable Will Hunting'.

BONUS: ¿De dónde toman su nombre los Oscar? Este vídeo lo explica

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