Entrevista VERTELE

Elisa Mouliaá: "La 1 tenía que apostar por algo distinto en el access, hay riesgo en competir con las mismas condiciones"

Elisa Mouliáa en "Tvemos"
Elisa Mouliáa en "Tvemos" RTVE

Charlamos con la actriz, que vuelve a ejercer de presentadora en TVE. "Para mí el reto está en hacer cosas sin que nadie me diga cómo, cuándo ni dónde", explica la joven, que reivindica el carácter familiar y blanco de una propuesta como la producida por 100 balas en la competida antesala del prime time: "Las cosas sin muchas pretensiones son las que al final llegan al espectador"

Tras la cancelación de Lo siguiente, La 1 ha decidido dejar de lado la actualidad y recuperar una marca ya testada en la inaccesible franja del access prime time. Casi cuatro años después de ser sintonizada por primera vez en la cadena pública, Elisa Mouliaá vuelve con Tvemos y su propuesta de entretenimiento puro, "fácil, dinámico, interactivo y para toda la familia". Así cataloga la madrileña el ADN del formato producido por 100 balas, que inicia su segunda era en antena este 1 de abril.

"Para todo lo que es tertulia, entrevistas, actualidad política y demás ya están programas consolidados", dice la intérprete en alusión a sus competidores de franja, El Hormiguero, cada vez más atento a la vida política, y El Intermedio, a punto de alcanzar las 2.000 emisiones. A juicio de la artista, era necesario para la corporación apostar por algo distinto en lugar de "competir con las mismas condiciones" del resto.

Para ello, en cualquier caso, mejor contar con una cara familiar y de confianza como la de la intérprete, cuya carrera en está década ha estado muy ligada al canal estatal, desde que se diera a conocer como Irene en Águila Roja, y hasta integrar las filas de la patrulla que Servir y proteger tiene en la sobremesa. Una comisaría, la de Plano a plano, que su personaje (Lola Ramos) dejó a finales de 2018 pero a la que volverá de visita en las próximas semanas, con un nuevo arco que tiene a la joven ilusionada.

Todo ello, mientras sigue ampliando su abanico de registros y desafía el inevitable temor al encasillamiento que va ligado a su profesión. "Para mí el reto está en hacer cosas sin que nadie me diga cómo, cuándo ni dónde", manifiesta Mouliaá, que si bien no buscaba en un principio hacer carrera como presentadora, no tiene miedo de tomar nuevamente la iniciativa. "Antes se pensaba que los actores de televisión no podían hacer cine y viceversa, y mira cómo han cambiado las cosas. Quizás con lo de ser presentadora pasa lo mismo". 

Vuelves con un programa que ya estuvo algunos años en la parrilla de TVE. ¿Cómo recibiste la noticia? ¿Os sorprendió que después de casi cuatro años que la cadena recuperara la marca?

Sí, estamos muy sorprendidos. Casi lo dábamos por acabado. Se hizo como algo para el verano pero tuvo más éxito del esperado, y si hubo un tiempo en que pensamos que podía seguir fue en aquel momento, no ahora. Ahora estaba centrada en mi carrera como actriz, pero ya había dejado hace poco Servir y proteger y ha venido muy bien. Ha venido bien para refrescar y hacer algo diferente, retarme otra vez como presentarme. De cara a la primavera, hacer algo con humor también viene muy bien.

¿Había habido previamente intentos o posibilidades de recuperar el formato?

A los de TVE les gustó mucho y quedaron muy contentos con los resultados, y lo mismo con Mediapro, porque luego me dieron los premios de la Liga, por lo que quedaron muy contentos. Sí que hubo algún intento, pero entre que primero se eliminó el access para adelantar el prime time, luego se atrasó y habían cerrado con Cárdenas... Tampoco han tenido el momento, y este momento ahora es el perfecto de cara al espectador también, ofreciendo algo fácil, dinámico, interactivo y para toda la familia. Creo que es un formato muy blanco y entra muy bien.

De todas las posibles razones que han motivado que TVE apueste por el formato para sustituir a 'Lo siguiente', ¿sería esa, la de ser un formato blanco y familiar, la determinante? Al fin y al cabo, 'El Hormiguero' cada vez más apuesta por personajes políticos, 'El Intermedio' sigue inquebrantable...

Claro. Para todo lo que es tertulia, entrevistas, actualidad política y demás ya están programas tan consolidados como esos dos. La 1 tenía que apostar por algo diferente, que fuera para niños, abuelos y para toda la familia. Para gente a la que le apetezca echar un rato después de noticias tan horribles e irse a la cama con buen sabor de boca. Es algo que la gente agradecerá.

Teniendo en cuenta que tomas el relevo de Raquel Sánchez Silva en 'Lo siguiente'... ¿Quizás la cuestión para TVE era la de no competir con las mismas armas que esos programas?

Es arriesgado competir con las mismas condiciones, a pesar de que la calidad sea alta y los presentadores y la gente que lo protagonice sean gente consolidada. Ofrecer algo distinto siempre es un atractivo para el espectador. TVemos funcionó muy bien por eso: tampoco se esperaban mucho, es un programa muy sencillo, pero elegante, te lo hace pasar bien... Y las cosas sin muchas pretensiones son las que al final llegan al espectador.

En estos momentos en los que el mercado televisivo y su oferta se hace más y más compleja y fragmentado, ¿dirías que la audiencia también pide algo más sencillo y directo? 

¡Eso es! Algo más cercano. Esto es como entrar en tu casa y contarte la anécdota que pasó, o enseñarte a este gato que salvó a este perro... Son cosas que la gente ve y quiere compartir. Es un programa que busca la interacción, a través de las redes sociales, porque la gente puede etiquetarnos con sus vídeos para que nosotros los pongamos en el programa. Es muy participativo.

Una de las novedades del programa, según la nota, es el uso de la realidad aumentada. Este ha sido uno de los recursos más llamativos que ha dado la televisión en los últimos tiempos, más centrado en temas informativos o meteorológicos.

Aplicamos la tecnología al espacio directo. Yo estoy presentado la entradilla a un vídeo y de repente cae un rótulo al suelo... Es un rollo Minority Report pero en el presente (risas). Me parece muy novedoso. Hace del plató algo futurista, pero no deja de ser algo cotidiano. Al fin y al cabo, ahora mismo llevamos pulseras en la muñeca que nos cuentan cuántos pasos hemos dado y cuántas calorías hemos quemado...

Ya casi estamos programados nosotros mismos...

Por lo menos las presentadoras siguen siendo reales y no robots (risas) Y sigue habiendo trabajo.

Desde luego. Además, también te vemos los fines de semana colaborando con '+Cotas', que es otro programa que se definiría en similares términos a 'TVemos': otro formato muy familiar y relajado.

¡Yo con los animales me vuelvo loca! Me enternece y me conmueve y creo que hay que seguir luchando por sus derechos, y para que la gente aprenda sobre ellos. Y +Cotas me parece un programa sencillo, chulo y para toda la familia.

Es cierto que tu vinculación con la corporación viene de largo: no hace tanto que estabas en las tropas de 'Servir y proteger', por no hablar de producciones previas como 'Olmos y Robles' y 'Águila roja'. ¿Te sientes de algún modo un rostro de confianza para la televisión pública?

Me siento muy familiarizada con La 1, y creo que La 1 conmigo. Al final una no deja de hacer su trabajo, de hacer castings como todo el mundo. Me lo curro, he llegado al final de los procesos... La vida me sonríe. Pero, como ya habrás oído alguna vez, detrás de un sí hay diez noes. 

He tenido la suerte de trabajar con Mediaset en Rabia, con Antena 3 en Buscando el norte... Donde más me he desarrollado es en La 1, aunque de casualidad. No sé decir por qué, no conozco a nadie de allí (risas) Hago castings como cualquier otra persona. Solo espero que poco a poco las otras cadenas quieran confiar más en mí. Pero eso forma parte del destino.

De igual modo, desde tu primera etapa en 'TVEMOS' en 2015, te hemos visto cada vez con más asiduidad como en tareas de presentación. Sin ir más lejos, colaborabas en 'All you need is love... o no', en '+Cotas'. ¿Hasta qué punto era una faceta que querías abordar o ha sido algo más accidental?

El primer casting que hice en mi vida fue para presentadora de Disney Channel y me cogieron... Pero mi madre no me dejó porque tenía quince años y tenía que estudiar... Es verdad que entre mis amigos y en campamentos siempre me decían que tenía madera de presentadora. Pero como llevo desde pequeñita haciendo teatro con mi padre en la escuela de teatro de mi barrio, y nunca paré de hacer teatro, luego estudié arte dramático... siempre estuve enfocada en eso, y siempre lo seguiré estando.

Pero es verdad que cuando la vida te ofrece cosas, no conviene darles la espalda. Además, esto es muy divertido y me lo paso muy bien. No soy quién para decir que no a trabajos, y más aún hoy en día.

¿Existía algún temor por tu parte a abordar el rol de presentadora, por si supone algún prejuicio para tu carrera como actriz? ¿Qué crees que puede aportarte?

No lo sé. Estoy enfocada en la versatilidad. Quiero tratar de ponerme retos a mí misma y aprender trabajando en cosas diferentes en las que me pueda inspirar. Al final no paramos de crecer. Etiquetar está a la orden del día pero tenemos que ir eliminándolo poco a poco. Antes se pensaba que los actores de televisión no podían hacer cine y viceversa, y mira cómo han cambiado las cosas. Quizás con lo de ser presentadora pasa lo mismo.

Sinceramente, yo me ocupo de jugar y disfrutar, del proceso de creación, y ya está. Lo importante es centrarme en demostrar que soy versátil: hice de chica sumisa en Águila Roja, y luego me pongo en plan rebelde y punki en Rabia, y luego hago de pija insoportable en Buscando el norte... Son personajes secundarios con mayor o menor peso, pero lo que importa es el proceso de desarrollo de uno mismo y cómo uno crece con ellos. Dentro de ese mismo camino, esto sí que tiene sentido para alguien como yo. Si alguien piensa otra cosa, me da igual. A mí lo que me preocupa es desarrollarme creativamente y esto me viene muy bien después de dos años en Servir y proteger, trabajando con mujeres maltratadas en la comisaría de Distrito Sur.

Mencionabas 'Águila Roja', donde tu personaje inicialmente tenía ese aire de objeto de deseo, y es verdad que desde entonces hasta ahora, has procurado hacer cosas muy diferentes y abrir ese abanico de registros... Presentar forma parte de esa lucha por el desencasillamiento...

En Águila Roja se me encasillaba como el objeto sexual de la bañera, aunque estuviera siete años luchando para que se le diera un desarrollo al personaje y de hecho me fueran dando tramas muy chulas. Pero yo misma siempre he querido desencasillarme y romper moldes conmigo misma. Al final es por lo que soy actriz, para romper moldes y desestructurar las mentes cerradas en las que vivimos. 

En esa línea, ¿qué desearías como un siguiente reto?

No recuerdo qué actriz dijo que "la vida del actor no es como un menú restaurante, uno no puede elegir". Si pudiera, yo elegiría trabajar con Iciar Bolláin y Fernando León de Aranoa, porque amo su cine. Al final, de las oportunidades que te llegan te defines por las que coges y por las que rechazas. Pero pedir... Ojalá pudiera (risas) El destino se lo construye uno mismo: habrá quien diga que si trabajas de presentadora, solo te llamarán para ser presentadora, pero para mí el reto está ahí, en hacer cosas sin que nadie me diga cómo, cuándo ni dónde.

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