ENTREVISTA VERTELE María Rey: "Nos hemos llevado a todos los que hemos podido de Las mañanas de Cuatro"

María Rey
María Rey (Foto: Telemadrid)

La periodista arranca hoy nuevo reto en Telemadrid al frente de 120 minutos, magacín de actualidad para las mañanas de la cadena autonómica. "Llego con mucho respeto y cierto vértigo, porque soy muy consciente de que es algo que no he hecho hasta ahora", nos dice. Para esta aventura, Rey se ha rodeado de profesionales del cancelado matinal de Javier Ruiz: "Ese equipo es muy bueno, estaba rodado y era una garantía de solvencia", declara

María Rey arranca hoy lunes nuevo reto en Telemadrid. Tras más de 25 años de trayectoria en Antena 3 como periodista especializada en información política, Rey se estrena como presentadora de 120 minutos, nuevo magacín de actualidad para las mañanas de Telemadrid.  

Charlamos con la veterana periodista ante el inicio de esta aventura, que afronta con "ganas, mucho respeto y cierto vértigo", tal como nos confiesa ella misma. La ilusión y el aprendizaje son su mayor estímulo en un camino en el que se ha rodeado de gran parte del equipo de Las mañanas de Cuatro tras su cierre en Mediaset, y con el que pretende aportar su granito al momento dulce que vive la cadena madrileña. 

Hoy se estrena al frente de 120 minutos, un proyecto diferente a lo que ha realizado hasta ahora en su extendida carrera profesional. ¿Cómo afronta este nuevo reto?

Lo afronto con muchas ganas, pero también con mucho respeto y cierto vértigo, porque soy muy consciente de que es algo que no he hecho hasta ahora. Sí que he hecho directo e informativos, y esto tiene mucho que ver pero al mismo tiempo es distinto. Un programa de estas características se hace sobre la marcha. Por mucho que tengas un planning, las cosas van cambiando y es vital trabajar muy en equipo y tener mucha confianza y mucha comunicación con la dirección, con la persona que está al otro lado del aparatito que tienes en la oreja y que te va diciendo por dónde vamos, cómo va el ritmo...

Para mí aprender es un estímulo, así que en ese sentido estoy encantada. Lo que yo quería cuando salí de estar 25 años en Antena 3 Noticias era hacer cosas que no supiera hacer para tener que volver a ponerme las pilas, así que estoy encantada con ese enfoque... aunque también me da vértigo, claro. 

¿Ya tenía un proyecto así en mente cuando tomó la decisión de dejar Antena 3, o la llamada de Telemadrid ha surgido después?

No tenía para nada esta idea. Me estaba viendo fuera de la televisión, enfocándome más hacia la comunicación, la comunicación corporativa o la formación en comunicación con mi proyecto de montar mi propia agencia, de hacer las cosas un poco por mi cuenta con lo que había aprendido en todos estos años en el Parlamento. Salió por el camino esta posibilidad, y no pude decir que no. Es un proyecto muy bonito y es una muestra de confianza que alguien que sabe que tú no has hecho antes algo así venga a decirte 'ven a hacerlo aquí, confiamos en ti'. Ahí me he tirado. 

¿Qué le pidieron desde Telemadrid?

Me dijeron que querían seguir abriendo ventanas de actualidad, que el mundo se mueve mucho y necesitaban abrir una ventana que fuera más informativa porque el magacín que tenían en ese momento en antena era un perfil más entretenimiento y querían darle otro enfoque. En principio hablé con ellos de la posibilidad de hacer una colaboración de vez en cuando, pero luego me plantearon que me ocupase de conducirlo. Ahí hablamos un poquito de las condiciones y encajaba, así que dije que sí.

Pasa de informativos y del trabajo de calle a un formato mucho más amplio como es un magacín. Un salto como el que en su día dio Susanna Griso en Antena 3 o como el que recientemente ha tomado Sonsoles Ónega en Telecinco. ¿Qué espera que le depare este nuevo camino profesional?

Quiero crecer profesionalmente. En esta profesión nuestra tienes que estar preparada para todo, para adaptarte a los cambios no sólo en la profesión, sino también en el entorno... de la sociedad que comunica de forma distinta y recibe también comunicación y periodismo de manera diferente. Me enfrento a esa posibilidad de seguir creciendo y aprendiendo. Es lo que más me ilusiona y estimula, porque tengo que hacer un esfuerzo notable. 

¿Qué va a aportar 120 minutos al panorama de los magacines matinales en televisión?

Va a ser una ventana abierta a la actualidad y a la tertulia de análisis, pero sobre todo planteada desde el respeto y la pluralidad absoluta, sin ánimo de ofender ni de dejar ninguna opinión fuera, sin la obsesión por interrumpir. Estaremos por escuchar, por dejar hablar, con la voluntad de que el debate sobre lo que está pasando en este tiempo de cambio tan importante -que dentro de muchos años se estudiará en los libros de historia- esté presente en una televisión pública como esta, modesta dentro de su presupuesto y sus limitaciones, pero con una vocación clara de estar ahí dando batalla en Primera División. 

María Rey en las promos de 120 minutos
María Rey en las promos de 120 minutos

Desde la cadena aseguran que 120 minutos va a presentar novedades en cuanto a estética, ritmo y contenidos. ¿Cómo va a ser en la práctica?

El planteamiento que queremos hacer es que sea un programa muy vivo. Estamos hasta diseñando el decorado sobre la marcha, tenemos algo muy sencillo en el que ni siquiera tengo un puesto determinado, me levanto, me siento, me muevo de un lado a otro...

Tengo un compañero de plató que va a estar apoyando con el análisis de algunos temas, haciendo uso de las pantallas que dan tantas posibilidades hoy en día en la información. Él es Miguel Ondarreta, un amigo y compañero de muchos años trabajando juntos en el Congreso y en la información política, y esa interacción entre nosotros tiene que llegar. Creo que esa percepción de que este es un programa vivo, abierto y con mucho ritmo se va a notar en todo. 

¿En qué bloques se estructura el programa?

El programa tiene que tener un enfoque de lo que está pasando en el país. Estamos en un momento de cambio muy importante, y ese enfoque hay que hacerlo con información en directo desde la calle, para lo que tenemos un equipo de reporteros que estará en los puntos donde se estén produciendo las noticias. También con análisis, en el que estará Miguel Ondarreta apoyando con gráficos, vídeos y entrando constantemente desde la redacción con cualquier actualización que haya que hacer. Y además haremos el análisis pertinente con los compañeros periodistas que saben de esto, tienen fuentes y manejan información.

Nosotros plantearemos unos bloques muy pegados a la actualidad y de interés general, pero también muy pegados a lo que preocupa a los ciudadanos de Madrid. Esta es una capital europea clave, es además una ciudad rodeada de otras ciudades que tienen mucho más peso demográfico que muchas capitales de provincia en España, y está reflejando los cambios sociales en el mundo. Queremos estar en esos sitios, que los ciudadanos de Madrid tengan todo lo que necesiten aquí y no tengan que ir a buscarlo a una cadena nacional. 

Centrándonos en ese bloque de análisis y tertulia política. ¿Cómo de importante es garantizar la pluralidad, sobre todo en momentos en los que TVE está destacando precisamente por la falta de ella en sus debates?

Es absolutamente importante. Desde el minuto uno me plantearon que querían hacer un programa de actualidad y de información totalmente plural. No nos han puesto ninguna mala cara con ninguno de los nombres que les hemos planteado, que son una gama muy amplia de periodistas con diversas líneas editoriales.

La única instrucción que nos ha dado José Pablo López [director de Telemadrid] al director del programa y a mí es: 'haced periodismo y sentíos muy libres. No os obsesionéis con los cupos ni con las presiones de los políticos, que las habrá, ni mucho menos con la audiencia. Tenemos que hacer un producto de calidad, plural y respetuoso'. Esa es la única línea editorial que se ha marcado, y eso hoy en día es un lujo.

Ahora Telemadrid está viviendo un momento muy dulce. En su momento, esta televisión aún siendo pequeñita se convirtió en pionera abriendo un nuevo camino para la información, y luego por las circunstancias, por el paso del tiempo y por la falta de compromiso político con la pluralidad se fue perdiendo ese sello. Ahora se trata de recuperarla, y en ese compromiso es una suerte poder estar. 

¿Cómo ha vivido desde la distancia, y ahora desde dentro, este resurgir de Telemadrid en este último año? 

Lo que he visto es lo que hemos visto todos: que ha tratado noticias muy complicadas que les podían afectar directamente -como era el cambio de un Gobierno, la dimisión de una presidenta presionada por un caso de corrupción, por unas acusaciones serias- sin bajar la guardia en ningún momento. Muchos periodistas de otros medios me comentan que en este caso concreto se iban a buscar la información a Telemadrid porque lo daba todo.

Viéndolo desde fuera pensaba 'qué bien lo están haciendo, porque es justo lo que saben hacer'. Esto es simplemente dejar a la redacción que haga lo que consideren oportuno con el respeto como único límite, como tiene que hacer todo el mundo y especialmente una televisión pública. El caso Cifuentes y la forma de afrontarlo en Telemadrid ha marcado un antes y un después. Casi todo el mundo lo ha visto y eso se irá traduciendo poco a poco en mayor prestigio y mayor audiencia, estoy segura.

Con la aprobación del decreto ley para la renovación de RTVE, ¿cómo ve el futuro de la televisión pública? ¿Es Telemadrid es ejemplo a seguir?

La televisión ha tenido siempre grandes profesionales. Yo, que he trabajado casi toda mi vida profesional en una televisión privada, siempre he sido muy defensora del modelo de TV pública como un servicio público, como algo a preservar en los vaivenes de los intereses comerciales o editoriales que puedan tener en un momento determinado las cadenas que tienen que presentar una cuenta de resultados a sus accionistas. Aquí los accionistas son los ciudadanos, y la única cuenta de resultados que exigen es respeto y credibilidad de información.

TVE inauguró una nueva etapa de hacer las cosas de forma distinta cuando se eligió por consenso a un presidente, todo el mundo lo percibió y se convirtió en una referencia de prestigio periodístico, y no se puede volver atrás. Lo malo de estas cosas es que cuando uno da un paso hacia adelante hay que mantenerlo. Espero que lo hagan bien, ahora que han decidido elegir un equipo por consenso para empezar a darle la voz a la redacción y a que hagan periodismo como saben hacer. Me quito el sombrero. Eso es lo que tienen que hacer, TVE tiene magníficos profesionales. ¿Por qué les vas a decir lo que tienen que hacer, si ellos ya lo saben? Deja a los periodistas hacer lo suyo, periodismo. 

Al frente de 120 minutos se encuentra Daniel Fernández, exdirector adjunto de Las mañanas de Cuatro. ¿Qué le parece su cierre en Mediaset? ¿Puede estar llamado su programa a cubrir este vacío que deja en sus espectadores?

Está claro que Las mañanas de Cuatro, aún sin tener todo el viento a favor por estar en una cadena pequeña, había conseguido hacerse un hueco no sólo en la audiencia, también en la credibilidad, en el debate, en la agenda pública... y merece todo el respeto del mundo. Por eso cuando la cadena decidió prescindir del programa tuve claro desde el minuto uno que teníamos que traernos a todos los que pudiésemos. Ese equipo es muy bueno. Empezamos por Daniel Fernández pero no está solo él, también el subdirector, las dos coordinadoras, buena parte de los reporteros...

Nos hemos llevado a todos los que hemos podido y los que el presupuesto nos ha permitido porque ese equipo estaba rodado y era una garantía de solvencia. Luego ya veremos lo que el futuro nos depara. Con Daniel me he entendido muy bien, nos complementamos mucho, tiene muy interiorizadas cosas que no he hecho antes, cubre muchas carencias mías y es importante que haya buena conexión. Es una de esas personas que cada palabra la termina con una sonrisa y eso ya transmite buen feeling

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