Análisis / Opinión Lo que no se ha contado de la rueda de las televisiones: Preguntas y respuestas

La rueda de las televisiones
La rueda de las televisiones

¿Es legal o no? ¿Cómo funciona? ¿Por qué se ha demonizado? ¿Qué se está investigando? ¿Quién quiere dinamitarla?...

1. ¿Qué es la rueda?

Los espacios musicales nocturnos en televisión (conocidos como la rueda de las televisiones) constituyen una línea de negocio de las editoriales de las televisiones, creadas hace 20 años con el fin de recuperar parte del dinero que las teles deben pagar a la SGAE.

Por extraño que parezca, esa cantidad es una tarifa anual que no está referenciada en el uso que las propias televisiones hacen de la música, sino en sus ingresos publicitarios. Como consecuencia, entre el 60% y 70% de la facturación de la SGAE (240 millones en 2016) procede de este pago. El resto proviene de Comunicación Pública (locales, discotecas...) y del entorno digital (apenas 5 millones).

Las televisiones reaccionan a esas tarifas, que consideran leoninas, creando sus propias editoriales, que se hacen con un repertorio musical y lo explotan posteriormente, entrando en competencia directa con las editoriales internacionales (o majors). Al final, como cualquier editorial, los derechos que se generan se reparten entre la editorial y el autor a partes iguales. En 2016, las televisiones lograron recuperar con este sistema el 23% de lo pagado en concepto de esa tarifa anual.

2. ¿Es legal?

Sí, totalmente legal y, de hecho, existen ya varios litigios que han dado la razón a la televisiones en defensa de este sistema de reparto de derechos. En él intervienen los autores y las editoriales de las televisiones, como sucede con cualquier editorial del mundo vinculada a una televisión, con el fin de obtener derechos de forma lícita. Este negocio no es nuevo ni exclusivo de España.

3. ¿Cómo funciona la rueda?

Se trata de un sistema de reparto de aquellos derechos que se generan cuando una música suena en televisión. Como cualquier programa necesita música y fondos musicales, normalmente las televisiones convocan un concurso entre varios autores para seleccionar la sintonía más apropiada, que en la mayoría de los casos elige el director o realizador del programa.

La explotación del repertorio que finalmente se emite cumple siempre la normativa SGAE, cuyo registro es aceptado previamente. En el caso de la franja de madrugada, donde la audiencia no es lo suficiente como para interesar a los anunciantes, las editoriales de las televisiones aprovechan ese momento para dotar de contenido a la cadena explotando su propio repertorio, generalmente en forma de conciertos musicales y vídeos, que obviamente generan derechos.

Hay que recordar que los trabajos musicales de los autores españoles no suenan en prime time, sino que se trata de una franja copada por músicas de artistas internacionales, que precisamente explotan las multinacionales.

4. Pero produce un resultado estrambótico

Esta situación tiene como resultado una práctica un tanto estrambótica: las televisiones son sometidas a un pago anual que no se corresponde con la emisión real que hacen de la música en sus canales, mientras que la SGAE, a la hora de repartir, sí tiene en consideración el momento del día en se escuchan los repertorios. Es decir, si las teles pagan según sus ingresos, la SGAE (autores y editoriales) reparte en función de unas tarifas aprobadas por ella misma y del momento en que se emiten los repertorios, de forma que un minuto de música en prime time puede suponer decenas de veces el valor de un minuto de música en la madrugada.

5. ¿Qué está investigando la Juzgado de Instrucción nº 2 de la Audiencia Nacional?

A diferencia de lo que se ha publicado en muchos medios, el juez no está investigando si la emisión de música en las madrugadas televisivas es legal, que lo es. La causa abierta responde a una trama creada en torno a la rueda por la que personas concretas se han podido lucrar ilícitamente. Por muy aberrante que parezca, se trata de prácticas muy comunes que se producen alrededor de sectores que generan millones de euros.

6. ¿A quién beneficia un sistema como la rueda?

Dejando aparte los posibles casos concretos y particulares de corrupción, que se encuentran bajo investigación judicial, los grandes beneficiados son los pequeños autores españoles, en concreto los que no están vinculados a grandes editoriales o cuyos repertorios no forman parte de los catálogos multinacionales, y que encuentran en las televisiones una ventana para dar a conocer sus trabajos al gran público.

En cifras, de los 120.000 miembros de las SGAE, entre los que se encuentran dramaturgos, directores de cine, coreógrafos, o guionistas, alrededor de 2.000 autores participan del negocio de la música en televisión.

La Rueda se convierte así en una línea más de ingresos para estos artistas, que no va en detrimento de otras modalidades de explotación de su obra como son los conciertos o las ventas de discos y temas en formato físico o digital…

7. ¿Quiénes quieren dinamitar la rueda?

De nuevo, dejando aparte los posibles casos de corrupción que se encuentran bajo investigación judicial, las principales detractoras del sistema desde su origen son las editoriales multinacionales (Universal, Warner Chapel, Sony y EMI) y, concretamente, sus delegaciones en nuestro país que, además controlan, la Junta Directiva de la SGAE.

8. ¿Por qué? ¿Qué quieren las multinacionales?

Si bien a nadie se le escapa el mal momento por el que que están pasando las editoriales internacionales, -cuyos ingresos no dejan de caer año tras año y no logran parar esta sangría con un nuevo modelo de negocio-, la rueda es un sistema de explotación de la música (especialmente en franja de madrugada), que cuenta con sus propias editoriales, entre las que se encuentran las de las televisiones.

Éstas han conseguido tratar directamente con los autores españoles y establecer una relación más proporcionada que la que mantenían con las grandes editoriales y, sobre todo, a cambio de una ventana de exposición con un retorno seguro y transparente.

En esta relación, las multinacionales se han quedado fuera, manteniendo su intención de repetir el modelo monopolístico que han venido disfrutando hasta ahora en el sector discográfico, trasladándolo a la televisión.

9. Franja de madrugada ¿igual a poca audiencia + música de baja calidad?

Uno de los argumentos más utilizados para demonizar la rueda es que esa música se emite en la franja de madrugada porque se trata de piezas de baja calidad, aprovechando que nadie las escucha. Hay que recordar que entre los 2.000 autores que se benefician de la rueda, se encuentran artistas que ya tienen un reconocimiento como Hevia, Iván de Huecco, Jaume Bou de La Musicalité, Juanra Aznaiz de Guaraná, y otros con hasta 30 años de carrera profesional.

En cuanto a la audiencia, en términos generales, un programa como Minutos Musicales tiene un share del 3%, que equivale a 30.000 espectadores ¿Es poco? Pues depende del autor. Posiblemente, para un artista de una multinacional como Kate Perry o Justin Bieber sí puede parecer poco.

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