Declaraciones “Lo que enseñó 'Pesadilla' es real. Para lo que ella hace, se vio poco”

Sole Álvarez y Alberto Chicote, en una entrega de 'Pesadilla en la cocina'
Sole Álvarez y Alberto Chicote, en una entrega de 'Pesadilla en la cocina' laSexta

Eva Barrero, extrabajadora del Café Zamora, nos cuenta cómo es trabajar con Sole Álvarez, su dueña. Ésta, a su vez, es una de las propietarias que encabeza la denuncia conjunta contra el formato

En los últimos días, 'Pesadilla en la cocina' ha sido noticia por la supuesta creación de una asociación disconforme con el programa. Hasta 22 restaurantes se habrían unido para denunciar al formato, pues califican de "estafa" su paso por sus respectivos establecimientos. 

Una de las personas que encabeza esta iniciativa conjunta es Sole Álvarez, propietaria del Café Zamora. Hemos localizado a una de sus antiguas empleadas, Eva Barrero, quien nos cuenta cómo es trabajar con ella y si lo que se vio en 'Esadilla' se corresponde con la realidad. 

¿Cómo describirías tu experiencia en el Café Zamora?

Soy una ex trabajadora del Café Zamora. Estuve tres años trabajando allí, para la señora Soledad Álvarez. Mi experiencia fue desagradable. Esa señora es soberbia y prepotente.

¿Crees que ‘Pesadilla en la cocina’ ha reflejado lo que realmente sucede en el restaurante?

Lo que se vio en el programa es real. Es ella así, con los empleados, con clientes. Yo he tenido reclamaciones de clientes. Ella ha salido a enfrentarse a ellos de malas maneras. Lo que se vio en el programa es real. No es ni un show, ni un reality ni todo lo que dice ella. Es la realidad. Es así y peor.

¿Alguna vez te sentiste amenazada o maltratada por Sole?

Sí. La última vez cuando le dije que no iba a aguantar más, delante de un cliente, a la una de la tarde, me dijo ”inútil, no vales para nada”. También me llamó payasa. Y rompe platos, cosas, de la impotencia y mala leche que le entra y como no puede a lo mejor ponerte la mano encima pues rompe un plato.

¿Por qué aguantaste tres años allí? ¿Cómo fue tu regreso?

La primera vez que estuve trabajando para ella fueron tres años. Mi situación económica era complicada. Estaba solo con dos niños y no me quedaba más remedio que aguantar. No había otra cosa y mi situación era esa. Esta última vez que fui le dije que no le aguantaba ni una. Que a la mínima se acababa y fueron tres meses.

Consideras por tanto que no hubo una evolución positiva ni una mejora por su parte…

Nada, nada.

¿Cómo entras a trabajar en El Café Zamora? ¿Tuviste una entrevista previa con Sole?

Yo llegué de Miami playa, vine a vivir a Zamora. Estuve buscando trabajo. Fui al bar Mi Tierra. Hablé con ella, le dije que necesitaba trabajo y que no tenía experiencia –porque entonces no la tenía-, pero que estaba dispuesta a aprender.

Me dio la oportunidad y los primeros meses estuve aprendiendo. No sabía nada. Pero después de que aprendiera me insultaba igual. Incluso delante de los clientes. Yo he llorado en la escalera. La que conecta del bar a la bodega, yo he llorado de impotencia. Muchas veces de decir “que te den, me voy”. Pero luego a ver cómo pagaba el piso.

En el programa vimos testimonios de otros trabajadores que, al igual que tú comentas, aguantaron los tratos vejatorios de Sole por una cuestión de necesidad económica. ¿Crees que ella se aprovecha de esta situación de sus empleados?

En mi caso a lo mejor sí se aprovechó. Porque sabía que no me iba a marchar porque no había trabajo.

¿Lo que te prometía en la entrevista (sueldo, condiciones laborales…) fue luego lo que se cumplió en la realidad una vez te hubo contratado?

En el primer contrato sí. Tenía uno de 8 horas -de 8.00 a 16.00 horas-; bueno, fines de semana a lo mejor salía a las 16.30 horas o a las 17.00 horas y no pasaba nada. Pero la segunda vez hablé con ella por el tema de los niños pequeños y que solo quería media jornada de 19.00 horas a cierre.

Me dijo que sí, pero que los sábados y domingos fuera a dar las comidas de 12 a 16 horas. Yo le dije que aceptaba si esas horas me las pagaba aparte. Me dijo: “Sí sí sí, tu apúntalas que ya sabes que yo te las pago”. Y no. Vi 105 euros pero tenía apuntados más, unos 300 en horas.

¿Algún compañero o alguna persona de fuera te advirtió de que te metías en la boca del lobo?

Ella tenía la fama, pero cuando yo llegué me daba igual. Era una necesidad. Yo necesitaba trabajar.

¿El sueldo que pagaba Sole era acorde a lo que requería de ti, tanto en horas trabajadas como en cualificación?

El sueldo sí. Eran las horas extras lo que no pagaba.

¿Podrías describir brevemente en qué condiciones se encontraba la cocina y la sala?

El problema es ella. Su persona, su forma de ser, su soberbia hacia clientes y trabajadores. Ella dice en el programa que no damos el nivel que ella quiere. Pero es que ella tampoco paga las horas. La gente decía: “Para qué me voy a matar a trabajar, si no me paga”.

Entonces cómo exige que estés a ese nivel. Yo hoy por hoy estoy en el sector y tengo trabajo ahora mismo y me llaman. Lo que se ve en el programa es ella. Que no diga que no. En tres años que he estado con ella la conozco de pies a cabeza y no ha sido ningún engaño. Y se vio muy poco. Yo pensé que se iba a ver más. Para lo que ella es y lo que ella hace, se vio poco.

¿Has visto alguna vez algún acto inadecuado dentro o fuera de cocina?

Se enfrentaba a los clientes. Una vez me pidieron una chuleta de buey. Cuando bajé a por la comanda para servirla, la cocinera me dijo que no estaba bien la chuleta. Yo le dije: “Pues no me la des, que la que da la cara al público soy yo”. La cocinera me dijo: “Está Sole arriba y tiene que salir”.

Yo subí y se lo dije: “Sole, me van a devolver esta chuleta porque no está bien, está mal”. Me dijo que la sacara al cliente de la terraza. Yo la saqué y efectivamente el cliente se me quejó, pidió su hoja de reclamaciones. Dijo que esa chuleta estaba pasada, que no estaba en buen estado. Yo entré y le dije a Sole lo que había pasado. Salió ella con la chuleta a la terraza y le dijo al cliente que si no sabía lo que era comer carne de buey que no la pidiera porque la carne de buey es fuerte.

Y el cliente le dijo que lo sentía mucho pero que era carnicero y sabía lo que era la carne de buey. Esa fue una experiencia que tuve pero ha habido más reclamaciones, más cosas en mal estado, etc, etc. Yo quiero que quede claro que ‘Pesadilla en la cocina’ es real. Ella es así. Y no se vieron más cosas que hace. Quiero que se sepa la verdad. Así actúa con trabajadores, clientes y también proveedores, con ellos también tiene líos.

Más allá de los gritos y los enfrentamientos que vimos en el programa en el transcurso de un servicio de comidas, ¿qué tipo de insultos / expresiones usa Sole con sus empleados?

A mí personalmente me dijo “inútil”, “payasa” y “no vales para nada”. Y de amenazarme con una sartén en la cocina. Cuando me insultó yo le dije: “Tranquila Sole, que voy a buscar un trabajo donde me sepan valorar”. Y me puse a trabajar en el de al lado. Y ahora sigo en el sector por capricho, porque me gusta.

¿Compartía con vosotros la situación del negocio?

No, pero nosotros sabíamos que no funcionaba. En verano con la terraza sí se hacía caja, pero en invierno nada de nada.

¿Es verdad eso que afirman los empleados de El Café Zamora en ‘Pesadilla en La Cocina’ de que mucha gente de Zamora no va a este local por la mala fama de su dueña? ¿Es cierto que la clientela más importante de El Café Zamora suelen ser turistas porque desconocen cómo es Sole?

Ahí solo se trabaja con gente de fuera. La gente de Zamora no va. Van cuatro personas, pero la gente de Zamora a comer no va. Saben cómo es esa señora, la fama la conocen. Lo que ha salido es real y se vio muy poco para lo que es.

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