Especial Vertele Juego de Tronos sucumbe al invierno: Lo que debes recordar ante su regreso

Cersei Lannister en Juego de Tronos
Cersei Lannister en Juego de Tronos

La séptima temporada de la serie que nos hizo amarla y despreciarla al mismo tiempo está de vuelta. En la memoria de muchos continuará presente aquel escalofriante a la par que épico final esmeralda de la entrega anterior, aunque siendo previsores, recogemos todo aquello que conviene tener presente de cara a esta entrega

ADVERTENCIA a insensatos: el presente artículo está plagado de SPOILERS. Y de los que hacen daño, porque no me pienso cortar ni un pelo.

Ha pasado un año. Largo. Condenadamente extenso ya que, según las previsiones habituales, deberíamos de haber tenido nuestra ración de Juego de Tronos desde abril. No obstante, aunque el estreno de esta temporada se ha hecho un poco más de rogar que sus antecesoras, seguro que habrá merecido la pena la espera. Al menos, para que HBO pueda seguir desgranándonos sus muchos cliffhangers.

Como sabéis, la cuenta atrás para el lanzamiento de la 7ª temporada lleva tiempo en marcha, pero al fin la épica ficción de HBO ha llegado para calmar las ansias de nosotros, los espectadores, con una entrega que promete la batalla más espectacular de los Siete Reinos. Y es que ya lo avanzan en el tráiler: "La gran guerra ya está aquí".

Pero antes convendría recordar cómo concluyó la sexta tanda de capítulos, realizando para ello un viaje hacia el pasado donde muchos tendrán en mente aquel fuego valyrio que arrasó con todo y con todos. Rememoremos también el comienzo del draconiano viaje a Poniente, junto al secreto de una herencia familiar que hasta ahora se nos había sido velada y el crecimiento de una joven pelirroja hasta apuntar a convertirse en la próxima leyenda.

Y todo esto justo cuando el invierno... ya está aquí. Comencemos:

Verde, que te quiero verde

Fue en el Festival de la Madre cuando, en la sexta temporada, dieron comienzo los juicios contra Loras Tyrell y Cersei Lannister. El primero, por homosexual y, la segunda, por incesto. Para ello, el Gorrión Supremo congregó a Margaery Tyrell, su padre y un gran séquito de feligreses en el Septo de Baelor.

Sin embargo, Cersei nunca llegó a presentarse. Ni su hijo Tommen, que como Margaery cabría que hubiese acudido para apoyar a su progenitora. El problema, como esta última se percataría demasiado tarde, fue subestimar a su acérrima enemiga.

Y entonces ocurre. La justicia. La explosiva justicia Lannister. 

El propio Lancel descubriría la pesadilla esmeralda en las catacumbas del septo: apenas un lecho de fuego valyrio que sería el principio y el final de todo. Y aunque, herido -previamente acuchillado por 'los pajaritos' de Varys bajo órdenes de la propia Cersei-, intenta detener inútilmente el gran desastre, no llega a tiempo.

En menos de lo que un Lannister tarda en paga sus deudas, las llamas verdes devoran y consumen la sagrada construcción, haciendo volar por los aires el edificio y a todos sus inquilinos de una sentada. Así, el despiadado personaje interpretado por Lena Headey contempla con regocijo su sanguinaria obra maestra a una distancia prudente desde la Fortaleza Roja.

Con sus rivales más cercanos derrotados y el consiguiente, aunque no planeado, suicidio de su heredero tras descubrir la masacre y al verdadero monstruo que su madre es, la rubia leona se lanza a tomar posesión de lo que considera legítimamente suyo: el disputado trono de hierro. Sin embargo, será esa mirada entre hermanos, cuando Jaime Lannister desembarque en la capital desde Dorne con su hija Myrcella muerta y aprecie el resultado de las oscuras artes de la mujer a la que cree amar, que nos haga pensar que otra teoría es posible.

Cersei y Jaime Lannister
Cersei y Jaime Lannister

La Reina en el Norte

Jon Nieve ha recuperado Invernalia de la mano de los Bolton en la que por el momento es la batalla más recordada de este Juego de Tronos. Sansa Stark pudo contemplar con algo que podría ser placer cómo los perros de Ramsay trituraban y masticaban el cuerpo de quien fuera su propio amo. Davos, por su parte, consigue que Nieve exilie a Melissandre de su protección por ser la principal causante de la quema de la pobre Shireen. 

Y aunque todos parecen felices y dichosos, Meñique aparecería -nuevamente- para alterar una paz que los norteños llevaban tiempo sin conocer. El aliado de la loba pelirroja en la batalla de los bastardos -y cuya ayuda en el momento clave supuso la aplastante victoria de los Stark sobre los Bolton- regresaría para convencer a Sansa de luchar por su derecho al trono como Señora de Invernalia. Un puesto que, por mayoría popular, terminaría ostentando su medio hermano.

El futuro en este caso no alberga lugar a dudas: Sansa, un personaje que lleva sufriendo desde la primera temporada, evoluciona y se convierte en una mujer de armas tomar. En el fondo, celosa de Nieve y aconsejada por la lengua bífida de Petyr, aguarda una complicada relación familiar en una discreta lucha por el poder que apunta a terminar en traición.

Meñique y Sansa Stark en la 7ª temporada de Juego de Tronos
Meñique y Sansa Stark en la 7ª temporada de Juego de Tronos

Jon Targaryen

Puede que Sansa termine siendo la Reina en el Norte gracias a su peligrosa alianza con Meñique, pero lo que sin duda nos dejó claro la recta final de la 6ª temporada de Juego de Tronos, es que Jon Nieve tiene una ascendencia distinta a la que nos habían hecho creer hasta ahora.

Nieve es, en realidad, un Targaryen.

Fue Bran quien, escoltado por Meera y un escalofriante tío Benjen hasta orillas de El Muro, despejó la incógnita en una de sus muchas visiones. En su segundo viaje a La Torre de la Alegría, un joven Ned Stark termina de vencer a sus oponentes y penetra en el edificio para descubrir a su hermana Lyanna tendida sobre un manto de sangre: acaba de dar a luz. Le acompaña una matrona.

Lyanna teme a la muerte, pero mayor pavor le produce que su primogénito pueda ser víctima de un destino aún peor. Por esta razón susurra a su hermano que sea clemente y le pide que cuide de su sobrino; el hijo de una Stark y del mismísimo Rhaegar Targaryen, descendiente directo del Rey Loco y, por ende, hermano de Daenerys, Madre de Dragones.

Todo apunta a que Daenerys, en su firme desembarco en Poniente y posterior odisea hacia el Trono de Hierro, se encontrará con Jon Nieve en algún momento, y que juntos forjarán una alianza mucho más poderosa de lo que consideran a priori.

Desembarco en Poniente: comienza el espectáculo

Tras liberar al pueblo de Meereen de las garras de la esclavitud, Daenerys de la Tormenta ordena a Daario Naharis velar por los intereses de la ciudad para que ella pueda tener un "dulce" viaje hacia a Poniente. Y aunque este no está demasiado conforme con el recado -la ama, así lo confiesa-, cumplirá su deber... o no. No sería de extrañar que el transgresor de normas por excelencia de la serie volviese a burlar una orden directa y explícita, ¿verdad, Jorah?

Tyrion Lannister es nombrado Mano de la Reina y, hechos los preparativos, Daenerys pone rumbo hacia la conquista de Los Siete Reinos precedida de sus tres imponentes dragones y una tripulación encabezada por los hermanos Greyjoy, quienes a su vez huyen de su tío Euron, la pareja Missandei-Gusano Gris, el propio Tyrion y un recién llegado de Dorne, Varys. Y aunque Cersei Lannister no sabe lo que se le viene encima, lo que es seguro es que el fuego marcará tanto el comienzo como la segunda etapa de su reinado.

A pesar de todo, conviene no olvidar que el hielo podría convertirse en el fin del mismísimo juego de tronos. Porque, además de la guerra, advierten en los avances, el invierno ya está aquí... con un poderoso enemigo común aparentemente imbatible. Feliz comienzo de temporada, compañeros de Poniente.

El Señor de la Noche protagoniza este póster de Juego de Tronos
El Señor de la Noche protagoniza este póster de Juego de Tronos

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