Artículo de interés Al-Arabiya, Al-Jazira y Abu Dhabi TV, los tres ejes de la información televisiva árabe sobre la guerra

Según un artículo de Mediabriefing, el empuje e influencia de Al-Jazira tras el 11-S descubrió un campo hasta ahora desconocido por los grandes consorcios televisivos: el mundo árabe. Su potencial queda confirmado por la aparición de otros dos canales y por la apuesta que EEUU hace en este sentido de cara a la reconstrucción iraquí

Desde el 5 de marzo emite desde Dubai (Emiratos Árabes Unidos) la cadena Al-Arabiya, propiedad del grupo saudí MBC (Middle East Broadcasting Center). El canal es fruto de una reacción contra Al-Jazira, originaria de Qatar y mal considerada en Arabia Saudí, Kuwait y Jordania, donde se le acusa de un excesivo sometimiento a las indicaciones de norteamericanos e israelíes.

Precisamente su presencia en todos los países implicados directa o indirectamente en la crisis iraquí supone la gran baza de Al-Arabiya. Además, puede presumir de tener medios para afrontar el futuro inmediato, ya que tiene un presupuesto de unos 300 millones de dólares para los próximos cinco años y tiene en plantilla 70 periodistas, la mitad de ellos corresponsales en el extranjero. Estos profesionales se integran en el pool Middle East News (MEN), que trabaja además para los dos canales de la saudí MBC y que está dirigido por el británico Martín Wheatley, que fue director general de Euronews.

El presidente de la cadena es Salah Al-Kallab, antiguo ministro jordano de cultura y de la comunicación, que en declaraciones a Le Monde afirma que “nos desmarcaremos de la competencia siendo claros en nuestra línea editorial: Al-Arabiya está en contra de todos los extremistas. Ben Laden es para nosotros tan enemigo de los musulmanes como de occidente”.

El dominio de Al-Jazira

Desde su puesta en marcha en noviembre de 1996 hasta hoy, Al-Jazira ha conseguido una audiencia de 55 millones de espectadores, lo cual explica, rivalidades aparte, el interés de sus competidores por un mercado tan apetecible. Con estos datos, no es de extrañar que ignoren las críticas de quienes les acusan de querer desestabilizar el mundo árabe y que afirmen que, independientemente de que surjan nuevas cadenas, sus auténticos rivales son CNN y BBC.

Por otra parte, afrontan la cada vez más inminente guerra en Irak con un despliegue de medios que ya en Afganistán les sirvió para darse a conocer en todo el mundo y para sustentar su prestigio. En la actualidad disponen de un equipo de 50 personas en Bagdad. En enero, Sadam recibió al director de la cadena, Mohamed Jassem Al-Ali, y al presentador estrella, Fayçal Al-Kacem. El dictador iraquí les prometió una entrevista una entrevista “en el momento oportuno”.

Quizá con la pretensión de reforzar ese compromiso de Sadam, Al-Jazera ha mantenido desde entonces un tono crítico con los kurdos y ha emitido reportajes exclusivos sobre la preparación para la guerra por parte de la población iraquí.

Las otras opciones

Frente a la pujanza de los grandes medios televisivos en árabe, la otra cara la presenta la emisora Abu Dhabi TV, que emite desde 1996 vía satélite y que ha pasado de ser una cadena generalista a convertirse en otro punto de información continua sobre la zona. Según sus responsables, la única opción informativa no condicionada por intereses geopolíticos o empresariales.

En estas circunstancias no es de extrañar que Estados Unidos, el país donde mejor partido económico y político se ha sabido sacar al medio televisivo, considere la oportunidad estratégica de utilizar la televisión para sus intereses en la zona. Por una parte, según Le Monde, podría estar detrás de la creación de Al-Arabiya, ya que la guerra de dos cadenas de información continua en árabe favorecería a Washington.

Por otro lado, EEUU se prepara para poner en marcha una nueva cadena árabe, Middle East Television Network, con un presupuesto de 500 millones de dólares, que podría tener su sede en Dubai o Abu Dhabi.

Artículo publicado en www.mediabriefing.com, 18/03/03

0 Comentarios

  • Comentarios…

Más comentarios

Volver arriba