Entrevista Carlos Larrañaga: "No me apetece ser un presentador asiduo de TV"

Aunque se muestra feliz por su debut en TVE-1 con el concurso Pequeños grandes genios, el actor confiesa que su vida es la interpretación y que muy pocas veces le veremos en su faceta televisiva actual

El pasado 30 de diciembre, Carlos Larrañaga se estrenó como presentador en televisión, y no pudo hacerlo con mejor pie. En sus dos ediciones emitidas, el concurso de niños superdotados que ofrece TVE-1 los domingos por la tarde, Pequeños grandes genios, ha liderado su franja horaria con una media de 2.613.000 espectadores y un 26,1 por ciento de cuota de pantalla. Vertele ha conversado con el actor, ahora conductor de un programa televisivo, acerca de esta nueva experiencia dentro su larga trayectoria profesional.

Vertele.- ¿Qué te motivó a lanzarte en el proyecto Pequeños grandes genios?

Carlos Larrañaga.- Estoy rodeado de grandísimos profesionales como Valerio Lazarov. Es la primera vez que trabajo con él y existe un gran feeling entre nosotros, es muy amable conmigo y resulta estupendo trabajar con él. Además, se me ofrecieron una serie de cosas maravillosas, estoy muy feliz de haber aceptado este reto.

Vt.- ¿Cómo valoras tu primera experiencia televisiva como presentador?

CL.- Efectivamente es la primera vez que hago esto, soy muy crítico conmigo mismo pero la verdad es que creo, con toda la humildad del mundo, que no desmerezco de TVE ni de la productora Prime Time Communications.

Vt.- ¿Te sientes cómodo en esta nueva faceta?

CL.- Sí, pero por el equipo con el que trabajo. De todas formas, eso no significa que me plantee presentar programas; yo diría que, más que un presentador al uso, soy un conductor. En España hay grandes presentadores y no pretendo usurparles el puesto. Yo soy actor y ése es mi oficio. De momento, no me apetece ser un presentador asiduo de TV pero, si se dan una serie de circunstancias, tampoco descarto nada.

Vt.- ¿Esperabas que el estreno del concurso fuera líder de su franja horaria?

CL.- Yo a mi edad ya no espero nada, recibo todo esto con mucha alegría, pero he aprendido hace tiempo que el éxito no se puede planificar, y lo que uno debe hacer es poner en el trabajo lo mejor de su experiencia.

Vt.- ¿Participas en la preparación del mismo?

CL.- No, la selección de chavales corrió a cargo de un grupo de sociólogos y psicólogos. Este programa se hizo a toda velocidad; por ciertas premuras de programación no hubo mucho tiempo para preparar las cosas. Lo que sí existió fue una gran confianza de Valerio Lazarov y su equipo hacia mi, y por supuesto de mi hacia ellos.

Vt.- ¿Para quién crees que va dirigido el concurso?

CL.- No lo sé realmente, creo que un poco para todos los públicos, pero no estoy seguro, ya que me ha sorprendido saber que nos ven un elevado tanto por ciento de señoras.

Vt.- ¿Cómo es tu relación con los chavales?

CL.- La verdad es que yo jugaba con ventaja, porque mi experiencia en Farmacia de Guardia me proporcionó un público joven que yo no había tenido hasta ese momento. Los chavales me conocen por la calle y cuando llegué a Pequeños grandes genios los concursantes me consideraban como alguien familiar. He vivido con ellos todo esto desde el principio, y muchas veces lamentamos juntos cómo a veces los nervios o el miedo escénico no les permiten responder a las preguntas correctamente o a tiempo.

Vt.- ¿Alguna anécdota curiosa del programa?

CL.- Una muy simpática fue cuando, al terminar una tanda de preguntas, uno de ellos me dijo: "Yo me sabía las de al lado, ¿porqué no me ha preguntado usted eso?", y le expliqué que yo no era el guionista. Pero bueno, lo paso muy bien con ellos.. y muy mal, cuando veo que están nerviosos y no aciertan.

Vt.- ¿Son realmente chicos superdotados?

CL.- Yo creo que son muy listos y estudiosos, niños preparados que les gusta estudiar, unos más puestos que otros en ciertas asignaturas pero, al fin y al cabo, niños; de hecho, en las pausas se pasan al plató de al lado y se ponen a jugar.

Vt.- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de ellos?

CL.- Su sentido de la responsabilidad. Antes del programa, Valerio les pide una actitud adulta, que no haya nada de gritos ni de entusiasmos, y ellos lo asumen a la perfección. Se comportan como adultos jóvenes y saben mantener la compostura que se les ha pedido.

Vt.- Cuando eras pequeño ¿eras tan buen estudiante como estos niños?

CL.- ¡Qué va!... por desgracia. Yo de niño era un actor que no quería estudiar y todo lo que no estudié de pequeño lo he tenido que estudiar de mayor.

Vt.- Tu experiencia en TV pasa principalmente por la serie Farmacia de Guardia, ¿Cómo ves la ficción española actual?

CL.- Creo que ha evolucionado de dos formas. Por un lado, las series que el público demanda y que las cadenas y las productoras lógicamente ha tratado de ofrecerles; y por otro, considero que ha habido una saturación excesiva de series de ficción, por lo que muchas de ellas no han funcionado.

Vt.- Después de Pequeños grandes genios, ¿tienes algún otro proyecto para TV?

CL.- Este concurso dura cinco programas y no se va a prorrogar más. En cuanto a proyectos, hay varios. Soy muy exigente y tengo mucho respeto por los productores y sobre todo por el espectador. El teatro es lo mío pero tampoco cierro puertas a nada. De momento me tomaré un respiro y ya veremos que pasa más adelante.

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