Gran Hermano Comida a cambio de limpieza

La casa debía dar bastante pena. Por lo que la organización apeló a los bajos instintos de los concursantes y les regaló una cena si limpiaban a fondo la casa.

Que estos chicos no son un adalid de la limpieza es harto sabido a estas alturas de concurso. Ya casi queda para el recuerdo aquel día en el que los habitantes de la casa se enteraron que una de las mesas era transparente y no opaca como creían, ya que la ausencia de transparencia era provocada por la suciedad acumulada.


De cualquier manera ayer fue jornada de zafarrancho de limpieza. Aunque Fran, con la excusa de “voy a limpiar la piscina”, quiso escurrir el bulto y evitar doblar el espinazo sobre las migas y los lamparones de la alfombra. Total, que al final los concursantes dejaron la casa de Guadalix de la Sierra como los chorros del oro y recibieron su recompensa. Una lujosa cena a base de cordero, vinito, morcillas. Aunque Kaiet y Mari tuvieron mala suerte con el menú porque no les gusta el cordero y optaron por los espaguetis.

De momento la prueba del karaoke no nos ha descubierto ninguna estrella de la canción y a buen seguro que ninguno de los concursantes abandonará el concurso con un disco bajo el brazo. Pero lo importante es participar y divertirse, como decía el difunto Torrebruno, que en paz descanse y que nos deparó mejores momentos que estos ocho. Y ellos entretenerse lo que se dice entretenerse lo hacen mucho. Sí, sí, el parchís tiene mucho que ver en ello. Todos quisieran como ha hecho Mercedes Milá, eliminar ese oscuro objeto del divertimento de los resúmenes, que ni ella misma lo cita en su programa. Pero el resto de los mortales cronistas tienen, una vez más, que aludir y suplicar una vez más por el cese de la tortura del cubilete.

Sabrina se aleja de Ángel


Hecha la petición, la vida continúa y se puede observar un acercamiento de Mari a Sabrina. La de Cádiz pidió ser confidente de esta concursante que tiene la ventaja de permanecer en la cuarta o la quinta dimensión de manera que se sustrae a todo lo que acontece a su alrededor. Así que la de Málaga no dijo casi esta boca es mía y que lo de ella con Ángel es cosa suya.

Ya por la noche la chica se aisló y no quiso quedarse en la cama al lado del querubín de Alicante. La razón es que Sabrina está un poco cansada de las tonterías que le hace Ángel. Menos mal que el chaval lo ha explicado muy a las claras. “Es normal, no le doy pie a nada, o eso creo, porque le doy besos y abrazos, pero, yo soy así”.

Según se cuenta en la página oficial de Gran Hermano esta noche ha habido dos personas con insomnio. Ángel y Emilio. Ahora el juego es el siguiente. Se trata de adivinar quién tiene problemas de conciencia y quién se ve con un pie fuera de la casa.

Más vídeos y noticias en el especial Gran Hermano elaborado por Latino Televisión.



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