Presentación Así es "Dame una pista", el nuevo concurso de Luján Argüelles

Estrena el lunes 12 este formato que sustituirá a "Password"

La presentadora Luján Argüelles se pone al frente desde el lunes 12 a las 19:45 horas de Dame una pista, la adaptación, producida por Grundy, del formato británico Give us a clue, que ha permanecido en antena en Reino Unido durante décadas e incluso ha pasado por la prestigiosa BBC.

En Dame una pista, dos equipos de concursantes se enfrentan a una serie de retos de mímica y juegos con palabras. El ingenio, la absoluta complicidad entre los participantes y el buen humor serán las claves para hacerse con un suculento bote.

Dos equipos de cinco personas con una relación personal entre ellos

Dos equipos de concursantes con muchas ganas de divertirse y hacerse con un suculento bote son la materia prima de Dame una pista. Amigos, familiares, compañeros de trabajo, universidad, parroquia... En el programa de Luján Argüelles, cualquier excusa es buena para crear una escuadra de combate cuyas únicas armas son el ingenio y la habilidad en los juegos con palabras y pruebas de mímica.

Los equipos están formados por cinco concursantes que guardan una relación estrecha entre ellos. Pilotos de la misma compañía, azafatas de congresos y campeonas de la liga universitaria de rugby deberán olvidarse de la vergüenza y pensar con rapidez si quieren convertirse en los campeones de Dame una pista. En el dominio de la mímica y la compenetración entre todos los miembros del equipo se encuentra la clave para conseguir el máximo premio del programa.

Cinco pruebas y dos fases para ganar el bote

En Dame una pista, la lucha por hacerse con el bote consta de cinco pruebas y dos fases. En la primera, dos grupos competirán entre ellos; en la segunda, el que haya conseguido una mayor puntación se verá las caras con el equipo ganador del programa anterior.

En la primera fase, los equipos han de enfrentarse a dos pruebas. Por un lado, en Pasa la pista, cada miembro deberá adivinar un concepto definido por un compañero de equipo, y después, explicarlo con otras palabras al siguiente miembro del grupo, que no ha escuchado esa explicación. Los nervios y las prisas por terminar antes de que el tiempo se agote se encargarán de hacer el juego más difícil a los concursantes y mucho más divertido a los que lo ven desde casa.

A continuación, en Las cuatro pistas, el ritmo de las palabras dejará lugar al silencio más absoluto. Cada una de las pistas que da nombre a la prueba se refiere a un concepto que un miembro del equipo debe explicar, mediante mímica y a contrarreloj, a sus compañeros. Cuanto más tarden en dar con la respuesta, menor será la recompensa para el equipo. Sólo el grupo que consiga la mejor puntuación podrá pasar a la segunda fase y enfrentarse así al vencedor de la tarde anterior.

Una vez superado el ecuador del programa, y con los concursantes veteranos en escena, una doble ronda de Pasa la pista dará paso a la prueba decisiva de Dame una pista: El panel. Sólo el equipo que salga victorioso de este juego llegará al reto final, tras el cual se esconde el bote del programa. En El panel, las reglas de la mímica dan un giro radical. Ahora, será sólo un miembro del equipo el encargado de adivinar las palabras que escenifiquen por turnos sus compañeros, y que pertenecerán a la categoría que previamente hayan elegido. Una prueba en la que los líderes deberán luchar por mantener su ventaja, y donde los más débiles encontrarán una última oportunidad para acumular puntos y hacerse con la victoria.

Sólo un equipo podrá dar el salto a la fase final. Sin embargo, el grupo derrotado aún tendrá una última oportunidad. En La lista, cuatro miembros del equipo deberán adivinar las palabras que el capitán haya pensado a partir de un concepto dado por Luján. Una repesca que servirá al grupo, si sale victorioso, para volver a concursar al día siguiente.

Un bote de 10.000 euros cada programa

Pero los auténticos protagonistas de la última prueba de Dame una pista son los vencedores del programa, que tendrán por fin la oportunidad de hacerse con el bote. Un minuto y medio es el tiempo límite de 10 para el bote. Noventa segundos en los que los concursantes deberán adivinar, a través de la mímica, las diez palabras clave. Cada vez que acierten una de ellas, tendrán la oportunidad de plantarse o seguir concursando. Con cada nueva palabra, uno de ellos pasará al lado de los intérpretes, de modo que, si llegan a la última, el capitán será el único responsable de adivinar la palabra que escenifiquen sus cuatro compañeros, y que les podría brindar la victoria absoluta. El bote, de 10.000 euros, se incrementará en mil cada día que no se entregue.

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