Artículo ABC El Gobierno Prodi privatizará la segunda cadena de la TV pública RAI

Berlusconi había puesto en marcha una privatización parcial del 30% del capital de la RAI, pero el proyecto se perdió en las arenas movedizas del fin de la legislatura

Por su interés reproducimos a continuación el siguiente artículo de Juan Vicente Voo (Roma) que publica hoy el diario ABC:

El nuevo Gobierno que Romano Prodi formará la próxima semana, tiene entre sus prioridades la de poner fin al duopolio televisivo italiano, una aberración que impide el desarrollo de las comunicaciones y tiene consecuencias nefastas en términos políticos. Italia desea más pluralismo televisivo y, sobre todo, sanear las finanzas de la televisión pública.

Al inicio de su campaña electoral, Romano Prodi manifestó que «la primera cadena de la RAI debe continuar como propiedad publica, pero la segunda debe ser sacada a la venta a inversores y ahorradores privados». Cuando se creó la coalición, los partidos del ala izquierda, especialmente Refundación Comunista, se opusieron a la mínima privatización del monstruo estatal -que proporcionado en su tercera cadena un escaparate gratuito a los partidos de izquierda-, pero acabaron cediendo al criterio mayoritario en la coalición que consiste en una privatización parcial de la RAI.

Piero Fassino, líder del partido de los Demócratas de Izquierda, el mayor en la coalición de Romano Prodi, ha adelantado que la «reforma» del sistema televisivo afectará en modo paralelo a ambos protagonistas del duopolio. Mediaset, que tiene tres cadenas nacionales -Tele5, Rete4 e Italia1- se encuentra en una situación irregular, puesto que Rete4 ha ocupado abusivamente durante muchos años una frecuencia que pertenece a otra empresa, Europa7.

A su vez, la RAI, que cuenta igualmente con tres cadenas nacionales, vive en la situación extraña de financiarse con el «canon de antena» de 99 euros anuales que debe pagar cada italiano propietario de un televisor y, al mismo tiempo, con sus ingresos por publicidad, lo que conduce a la criticada situación de doble financiación y competencia desleal con el resto del sector. Vista la anomalía, el Gobierno Berlusconi había puesto en marcha una privatización parcial del 30 por ciento del capital de la RAI, pero el proyecto se perdió en las arenas movedizas del fin de la legislatura.

Según Piero Fassino, jefe del principal partido de la coalición de Prodi, el nuevo Gobierno obligará finalmente a la Rete4 de Mediaset a desalojar la frecuencia ocupada y pasar a transmitir por satélite. Al mismo tiempo, se propone privatizar la segunda cadena de la RAI, que pasará a financiarse con publicidad, mientras la primera -puramente nacional- y la tercera -fundamentalmente de información regional y local- continuarán como servicio público financiadas con el ya mencionado «canon de antena».

Los pasos ya dados por el Gobierno Berlusconi, que estableció el Holding RAI y llevó a cabo la separación contable entre ingresos de canon e ingresos publicitarios, facilitarán al Gobierno Prodi la continuación del proyecto, pero de otro modo: en lugar de privatizar un 30 por ciento del «holding», privatizará totalmente RAI2 conservando las otras dos cadenas como servicio público.

El trámite requiere modificar en el Parlamento la llamada ley Gasparri, que se ha quedado completamente obsoleta en muy poco tiempo debido a los cambios tecnológicos y a la dificultad de aplicar conceptos como la facturacion del «sistema integrado de las comunicaciones» -fundamental para valorar las posiciones dominantes-, que el Gobierno nunca llegó siquiera a calcular.

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