Investigación El Gobierno abre expediente sancionador a Sogecable por atentar contra la libre competencia

Baltasar Montaño escribe en el diario El Mundo que el Tribunal de la Competencia ve indicios de que la exclusividad de los contratos del cine vulneran las leyes española y europea. La eliminación de esta práctica abusiva no se incluyó en las condiciones a la fusión digital

El Gobierno infligió ayer un duro golpe a Sogecable. La Dirección General de Defensa de la Competencia, dependiente del Ministerio de Economía, ha admitido a trámite la denuncia presentada por el operador de cable ONO contra Sogecable y seis productoras de cine estadounidenses por prácticas restrictivas de la competencia en la firma de los contratos de exclusividad del cine.

Competencia entiende que hay claros indicios de que estos contratos firmados por la plataforma de televisión de pago y las productoras de cine restringen la libre competencia y por ello ha abierto expediente sancionador «por prácticas restrictivas prohibidas en los artículos uno y seis de la Ley de Defensa de la Competencia, y 81 y 82 del Tratado de la Unión Europea», según la resolución aprobada por la subdirección general sobre conductas restrictivas de la competencia a la que ha tenido acceso el diario El Mundo.

A partir de ahora se abre un proceso, cuyo plazo máximo es de un año, en el que las partes tendrán que aportar la documentación que consideren necesaria. Posteriormente, el expediente pasará al Tribunal de Defensa de la Competencia, que cuenta con otro año para resolverlo y, en su caso, establecer las sanciones correspondientes.

Cine de estreno

Competencia considera que hay indicios de que la exclusividad del cine de estreno firmada entre Sogecable y las productoras Buena Vista, Universal, Warner, Paramount, Fox y Columbia elimina la competencia en este segmento, ya que ningún otro operador de televisión de pago (ONO, AunaCable e Imagenio, el servicio de televisión por ADSL de Telefónica) puede tener acceso a esos contenidos, que son básicos para la elaboración de una oferta de televisión competitiva alternativa a la de Digital+.

Si la exclusividad elimina la competencia, la duración de los contratos garantiza el mantenimiento de esta situación en el tiempo, ya que la mayoría de los acuerdos entre Sogecable y las majors no comienzan a vencer hasta 2008.

«Es como si El Corte Inglés u otra gran superficie tuviera la exclusividad de productos básicos tan demandados como la Coca-Cola, que sólo podrían comprarse en esas tiendas. O como si un fabricante de coches compra en exclusiva todos los neumáticos por diez años, de forma que echaría del mercado a los demás fabricantes, que no tendrían ruedas para sus coches», señalaba ayer a este diario un experto en el mercado televisivo.

Hace ahora un año, ONO y otras empresas y entidades ya alertaron del riesgo de monopolio que suponía la fusión entre Canal Satélite y Vía Digital en las condiciones planteadas por el grupo Prisa y Telefónica. Por ello pidieron al Gobierno que incluyera, en el paquete de condiciones a la fusión, la prohibición de la exclusividad del cine de estreno, algo que no ocurrió.

Contradicciones

El propio Servicio de Defensa de la Competencia, en su informe del 13 de septiembre de 2002, señalaba que la fusión reforzaba «la posición de dominio en el mercado de la televisión de pago» de Sogecable (Grupo Prisa) y Telefónica y citaba, en concreto, la falta de competencia en «las películas de estreno y partidos de fútbol en los que participan equipos españoles».

El expediente abierto ahora viene a enmendar la plana al propio Gobierno, que no incluyó entre las 34 condiciones a la fusión este hecho, que ahora puede ser objeto de sanción. Hecho que es discriminatorio no sólo para las empresas de cable sino también para los más de 800.000 abonados con que cuentan y que tienen cine de estreno. ONO no quiso manifestarse ayer sobre la apertura del expediente, pero en noviembre pasado, cuando presentó la denuncia contra los contratos del cine, ya pidió la eliminación de la exclusividad para poder negociar directamente con las majors la compra de películas en incluirlas en su programación.

Advertía entonces de que la exclusividad y la duración de los contratos garantizaba a Sogecable el monopolio de la televisión de pago por satélite, pero también por cualquier otro sistema tecnológico como Internet.

Hasta ahora, Sogecable sólo deja a los operadores de cable acceder a «productos de tercera clase como Cinemanía, que no tiene cine de estreno», señala el experto en televisión. En otros países como Italia o Reino Unido, sus respectivas administraciones limitan severamente la exclusividad de los contenidos más sensibles para garantizar la competencia. En el caso de Italia, el Gobierno ha prohibido a la plataforma nacida de la absorción de Telepiú por el Grupo Murdoch la compra en exclusiva de cine de estreno.Así, los operadores de cable italianos, que cuentan con unos 700.000 abonados en su conjunto, pueden negociar de forma directa sus propios contratos con la grandes productoras.

En el Reino Unido, esta prohibición no existe, pero la plataforma de televisión de pago BSkyB está obligada a vender sus productos premium que tiene en exclusiva a las compañías de cable a los precios de coste a los que los adquirió, permitiendo así la igualdad de condiciones para acceder a ellos.

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