Análisis Vertele El éxito de 'Gran Hermano', una cuestión de 'Confianza Ciega'

El éxito de 'Gran Hermano', una cuestión de 'Confianza Ciega'
El éxito de 'Gran Hermano', una cuestión de 'Confianza Ciega'

Ninguna cadena se ha atrevido a resucitar el famoso reality de infidelidades, pese a ser uno de los formatos más vistos y añorados de Antena 3 en la última década. Pero su espíritu planea sobre los principales momentazos y revulsivos de audiencia del programa de Tele 5 en últimos años. Esta edición ya llevamos dos (Miriam y Danny) y se avecina un tercero... Recordamos todos los anteriores

‘Confianza ciega’, el programa de infidelidades que emitió Antena 3 hace una década, no es solo uno de los formatos que más audiencia ha reportado a la cadena de Planeta, sino uno de los escasos reality shows que le han funcionado.

El programa de Zeppelin consistía en separar a 3 parejas sentimentales en dos casas, una para ellas y otra para ellos, donde serán tentados por solteros del sexo opuesto. Todos ellos veían vídeos de sus respectivas parejas con los seductores, sin saber si estos estaban manipulados o no. El premio era consolidar la relación si se superaba la prueba, al mantener la confianza, y una cantidad en metálico.

Uno de los formatos más añorados por sus fans

Una década después de su estreno, ‘Confianza Ciega’ es uno de los formatos más añorados por los espectadores amantes de este género, como ya les hemos venido contando en Vertele. En concreto, los ‘fans’ del programa se preguntan por qué Antena 3 no hizo nunca una segunda edición, o por qué ninguna otra cadena se ha atrevido a resucitar el formato que superó el 30% en su final y dejó frases memorables como el “¡Jo, tía!”.

El espíritu de ‘Confianza Ciega’ se apodera de ‘Gran Hermano’

Lo curioso ahora es constatar que, si bien nunca más hemos sabido de ‘Confianza ciega’, la premisa en la que se basa el programa, poner a prueba la fidelidad de los concursantes hacia sus parejas, está más vivo que nunca en televisión. Prueba del atractivo del formato es que éste ha sido el eje central de los grandes revulsivos de ‘Gran Hermano’, también de Zeppelin, en sus últimas ediciones. Los productores parecen tenerlo claro, concursante con pareja estable, carne de triángulo amoroso y audiencia asegurada.

Miriam, Igor, Mike, y una boda cancelada

El triángulo amoroso más reciente es el que se está viviendo ahora mismo en ‘Gran Hermano 14’ y que ha servido de acicate de audiencias en la última semana.

Miriam entró en la casa con novio estable fuera, Mike, con quien está planeando la boda después de una relación de cuatro años. Desde el primer momento se ha sentido atraída por otro concursante, Igor, con quien ha empezado un juego de flirteos que culminó con un striptease, y que podría echar al traste boda. De hecho, el novio que la espera fuera, Mike, ya ha dicho que ha cancelado la boda. El momento ‘confianza ciega’ de Miriam hizo subir la temperatura y la audiencia de ‘Gran Hermano’ la pasada semana, cuando el debate del jueves, centrado en este asunto, superó el 20%.

Danny, entre Eva y Susanna, con expulsión disciplinaria

El otro punto álgido de ‘GH Catorce’ fue el que giró en torno a Danny, el concursante que fue expulsado disciplinariamente el pasado lunes 18, con bronca de Milá, por engañar al programa. Al igual que Miriam, éste entró con pareja fuera, pero inició una “amistad entrañable” con la atractiva concursante murciana, Susanna. ‘Gran Hermano’ no tardó en recurrir a la ‘tercera en discordia’, la novia de Danny, para que entrase en la casa a recordarle que no era libre y, cómo no, desatar una tormenta en la casa, que terminó con la eliminación de ella y la la expulsión disciplinaria de él.

Se avecina un tercer triángulo amoroso en esta edición

Éste no es el único momento ‘Confianza ciega’ de esta edición. Vertele ha podido saber que entre los futuros candidatos a entrar en la casa podría estar ‘cocinándose’ otro triángulo amoroso.

Zindi y Zergio, enfrentados por Pepe

Conclusión: meter a un concursante con pareja estable en ‘Gran Hermano’ es una bomba de relojería. Teoría que ya quedó demostrada el año pasado, con varios ejemplos simultáneos.

Comencemos por Sindia, la joven humilde sevillana que recogía “mondarinas” dejó a Sergio (‘Zergio’ para ella) para cumplir su sueño en Guadalix de la Sierra. El destino (o el olfato de los guionistas de ‘GH’) le tenían preparado a Pepe Flores, luego se proclamó ganador. Nunca fue correspondida, pero el flechazo que la sevillana sintió por el atractivo bailaor de flamenco, le costó varias peleas con Sergio cuando éste entró en la casa para recuperarla, y la consiguiente ruptura. En el transcurso, dieron momentos memorables en la historia de ‘Gran Hermano’.

Paolo, el novio italiano de Noemí, que le fue infiel con Aless

‘Gran Hermano 12 + 1’ ha sido, más que ninguna otra, la edición de la ‘Confianza Ciega’. El programa también invitó al novio italiano de Noemí, Paolo, a entrar en la casa y pedir explicaciones a la concursante canaria, la más polémica de esa edición, por su relación con Alessandro. “He venido aquí a aclarar un par de cosas con Alessandro", dijo al entrar. Sin embargo, Paolo resultó menos televisivo de lo esperado y terminó dando menos juego que Sergio, con quien entró en Guadalis con el mismo objetivo de impedir que sus novias les fueran infieles.

Hugo dejó a Julia por María ‘la Jerezana’

No hay dos sin tres. La ‘confianza ciega’ de la novia de Hugo, otro concursante de la edición del año pasado, también fue puesta a prueba cuando María ‘la jerezana’ (“Arrazo por donde paso”) entró en la casa y sedujo al atractivo joven de Lleida, que se olvidó de su por entonces novia, Julia. Ésta no entró en el juego y declinó acudir a televisión ni hacer ningún tipo de declaración. En este caso hubo final feliz, al menos para la ‘tentadora’ y el ‘tentado’, María y Hugo, que continúan juntos.

Ochoa, ¿la “excepción que confirma la regla”?

Y todavía podría haber habido un cuarto triángulo amoroso en ‘Gran Hermano 12+1’, pero en este caso hubo una concursante que fue “la excepción que confirma la regla” y se mantuvo fiel a su pareja fuera de la casa. Nos referimos a Ochoa, la joven riojana que entró a concursar en el programa, justo antes de casarse. Todo hacía indicar que se sentía atraída por Alessandro, pero lo cierto es que no hubo amago de infidelidad, y terminó casándose con su pareja exterior, en un enlace al que acudieron varios ex grandes hermanos. Sin embargo, Mercedes Milá dejó entrever que el propio programa dudó de su fidelidad, cuando al salir de la casa le dijo a la concursante: “Y yo que creí que a ti te iba a pasar como a Sindia, que te ibas a enamorar en la casa”. “Tú no me conoces, Mercedes, jamás lo haría”, dejando claro que ‘Gran Hermano’ es imprevisible.

Rubén y Chari: sexo, mentiras y cintas de vídeo

Pero el espíritu de ‘Confianza Ciega’ no invadió ‘Gran Hermano’ en la pasada edición, sino que tenemos que remontarnos a la anterior, la décimo segunda, cuando Chari, la concursante más mediática entró en la casa con su pareja, Rubén. Lo hicieron en casas separadas, de manera que él pudo ver en vídeo los flirteos de su novia con sus compañeros. Sexo, celos, traiciones y ruptura, con la madre de él de por medio.

‘Confianza ciega’ se basa en una planteamineto que puede ser moralmente discutible, el de tentar a alguien para que sea infiel a su pareja. Aunque visto de otra manera, también puede ser positivo: demostrar la fidelidad o la confianza en tu pareja.

Idea para el próximo 'Gran Hermano': un spin-off de 'Confianza Ciega'

Sea como fuere, lo cierto es que Zeppelin no ha hecho por ahora una segunda edición de ‘Confianza Ciega’, pero consciente del atractivo del formato, si ha introducido su esencia en ‘Gran Hermano’ de una manera sutil, no explícita. Las tentaciones y la convivencia de concursantes comprometidos con solteros atractivos se produce de una manera natural, con consecuencias espontáneas que están dando mucho juego al programa y contribuyendo a gran parte de su éxito.

Si el lema de la pasada edición de ‘Gran Hermano’ fue ‘Dale la vuelta’, y ésta es ‘Siente el vértigo’, proponemos que ‘Gran Hermano’ “salga del armario”en la próxima edición y recupere unos de los formatos más exitosos de los últimos años bajo el epígrafe ‘Gran Hermano: confianza ciega’. Dos casas separadas, en una los concursantes chicos con pareja fuera y conviviendo con atractivas solteras. En la otra, a la inversa.

Así fue el fenómeno ‘Confianza Ciega’

Emitido en el invierno de 2002, esta adaptación del formato de Endemol ‘Blind Faith’ estuvo rodeado de polémica desde el principio.

La presentadora de 'Confianza ciega', Francine Gálvez, mostraba a tres parejas de novios que eran separados a su llegada a un hotel de lujo, en la región portuguesa del Algarve, y obligados a convivir durante varias semanas con 13 atractivos modelos del sexo opuesto cuyo único objetivo era “provocar” a los concursantes para que cayeran en la tentación y, en consecuencia, fueran eliminados. Éstos trataban de "resistirse" y mantenerse fieles a sus parejas para ganar el concurso. Eran Mª José y Luis, Nube y Rafa, y Carolina (quien se hizo célebre por aquello de “¡Jo, tía!) e Israel.

Superó el 30% en la final, con la recordada frase ‘¡Jo, tía!’

Producido por la misma responsable de Gran Hermano, Zeppelin, el programa no consiguió entonces un éxito arrollador –su media final fue de un 21.2% de share- pero sí suficiente como para llevar a cabo una segunda edición, ya que en su recta final consiguió crear tal expectación que su desenlace fue seguido –el 21 de abril de 2002- por tres millones y medio de espectadores con el 32% de cuota de pantalla. Ese día, El debate posterior al programa que conducía Juan Ramón Lucas superó el 50% de share.

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