Periodista Digital

Guerra entre críticos de televisión

Hace ya algún tiempo que Antonio Albert desarrolla su actividad profesional como guionista, después de haberse dedicado algunos años a la crítica de cine en medios como 'El País' y la revista 'Cinemanía'. Su trabajo más reciente se estrenó el pasado 30 de enero coincidiendo con la celebración de la gala de 'Los Goya'. No en vano Albert fue uno de sus guionistas. Y, como todos los años, los críticos se pronunciaron desde las tribunas de sus medios acerca de la última edición de la fiesta del cine patrio. En esta ocasión Antonio Albert no ha sido el crítico, sino el criticado. En su crónica publicada en 'El Mundo' el 1 de febrero, Carlos Boyero arremetió contra la labor de los guionistas de la gala y personalizó sus críticas en Albert. La polémica estaba servida. ¿Qué opinas de las críticas vertidas contra la gala de los Goya? Por de pronto me sorprende la agresividad con la que se escriben las crónicas sobre la ceremonia. Siempre me ha parecido que la prensa en general es un poco excesiva con este tema. Por ejemplo, Diego Galán escribió una crónica muy bruta de la gala y encima demostró que no sabía quién es Paco León ni el personaje de Raquel Revuelta. ¿Crees que ha habido demasiadas críticas? No entiendo la coincidencia de algunos medios, en particular de El País y El Mundo, en decir que se había olvidado por parte de los guionistas el nombre de Ángel Fernández Santos, porque no es verdad. ¿Se recordó entonces al crítico fallecido Ángel Fernández Santos? Suele ocurrir que la gente no está en la gala y la ve por televisión, como es el caso de Carlos Boyero (El Mundo) y Diego Galán (El País). Ellos vieron un error de emisión y no del guión de la gala. Ocurrió durante la actuación de Amaral, había tres pantallas y TVE iba pinchando los distintos vídeos, hubo un fallo y uno se pinchó dos veces. Entonces cuatro nombre no aparecieron, entre ellos el de Ángel Fernández Santos y también el de Agustín González. Esto también me llamó la atención: sólo se fijaron en el del compañero Fernández Santos, al que yo tengo mucho cariño porque trabajé con él en él en El País, pero me llama la atención que se fijaran tanto en él y se olvidaran por completo del de, por ejemplo, Agustín González. La polémica En la crónica que publicó Carlos Boyero en El Mundo se vertían críticas contra la gala pero también contra tu persona... Lo de Boyero es sencillamente algo personal. Lleva sin hablarme unos cuantos años. Pero, ¿os conocéis personalmente? ¿Has trabajado con él? Muchísimo. Yo me he ido a cenar y comer con él... Ahora hace como que no me conoce, como que no sabe quién soy. Es el típico gesto un poco infantil por otra parte. Lo de su crítica responde a un tema absolutamente personal, aunque no cuál es la causa y me trae sin cuidado. Eso sí, me parece que una cosa es una cuestión personal y otra el tema profesional. Yo puedo caerle antipático o que me odie por lo que sea, pero eso no quiere decir que tenga que buscarme como cabeza de turco de cualquier error, un error que además no se ha producido y sin embargo me lo achaca a mí. Ni me llamó para preguntar qué había pasado, directamente dijo que había sido yo. Después se publicó una carta tuya en El Mundo en la que contestabas a Boyero. Sí. Para aclararle que yo no había sido el responsable, y que no se había producido un error de guión porque el nombre de Fernández Santos aparecía en el vídeo. Otra cosa es que no saliera emitido en televisión. También quise dejar claro que ese vídeo no lo hacemos los guionistas sino la Academia, así que de haber sido olvidado el nombre la responsabilidad sería de la Academia, no mía. Pero Boyero en ningún momento se preocupó por saber a quién se debía la responsabilidad y qué es lo que había pasado, directamente dijo que había sido yo. También hubo una carta de la Academia que salía en tu defensa... Claro, porque la Academia sabía que lo que pasó no tenía nada que ver con mi trabajo. Fue una cuestión de TVE, que por otra parte en un retransmisión de ese tipo, con tantísimos vídeos, es absolutamente normal. Cuando se maneja tanto material audiovisual ocurren esas cosas, como en cualquier programa en directo, y no pasa nada. Al margen de esta cuestión, ¿crees que se critica mucho a la gala de los Goya?

Sobre todo pienso que son excesivamente duras las críticas. Y me hace gracia que se diga que los Goya es una gala demasiado larga y no se diga nada de los Oscar, que han durado tres y cuatro horas toda la vida. En los Goya se entregan 29 premios, ¿cómo va a durar poco? Eso es matemáticamente imposible. Y cuando dicen que dura tres hora y pico incluyen la publicidad, que ocupa una hora. Los críticos de cine, “condicionados” Durante algunos años te has dedicado a la crítica de cine y televisión. ¿Cómo se ejerce esta profesión en España? ¿Hay total libertad para escribir? Yo creo que no. Al final de mi etapa como crítico ya vi que hay presiones, no solo por parte de la empresa para la que trabajas, sino que los implicados en la crítica también se preocupaban muy mucho de presionar para que tomaran medidas contra ti. Creo que en los últimos años la transformación de los medios de comunicación en grandes empresas que tienen intereses en la industria audiovisual ha hecho que todo lo que es la crítica y la información cinematográfica y de televisión esté absolutamente mediatizada por los intereses de las empresas. ¿Es cierto que la crítica suele ser demasiado benévola con las películas españolas? No necesariamente. Depende de qué películas españolas. Las que tienen detrás ciertos nombres o están asociadas a determinadas productoras sí reciben siempre buenas críticas. Otras, más que recibir peores críticas, tienen menos cobertura informativa. Las grandes productoras nacionales tienen más posibilidades de conseguir publicidad. No creo que la crítica esté comprada en ese sentido, pero sí un poco condicionada. Sobre todo me parece que cada uno arrima el ascua a su sardina; es muy difícil ser independiente hoy en día. Alguna vez he hecho una crítica dura a una película de un director famoso y éste ha llamado al periódico donde yo estaba para que me echaran. ¿Hasta ese punto llegan las presiones? Eso yo le he vivido. Ahora ya ni se molestan en llamar porque como las películas las produce el propio periódico todo queda en casa. Hay unos nombres que son intocables y otros que no aparecen nunca porque no tienen apoyo de nadie. ¿Cuáles son tus proyectos en este momento? Ahora colaboro en el programa ‘De Cine’ de Telemadrid, que presenta Pastora Vega. También escribo guiones de cine.

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