Internacional Inglaterra se replantea su modelo de televisión pública

La BBC, la TV pública de referencia en todo el mundo, en cuyo modelo se inspira el Comité de Sabios para la reforma de TVE, cambiará radicalmente en un plazo de dos a tres años

La BBC, televisión pública de referencia en todo el mundo, en cuyo modelo se inspira el Comité de Sabios para la reforma de RTVE, atraviesa por uno de los momentos más críticos de su historia después de que su director general, Mark Thompson, anunciara el martes la mayor reestructuración interna en sus 82 años de vida, que podría suponer la pérdida de empleo para 10.000 de sus 27.000 trabajadores, en un plazo de dos a tres años.

El modelo de televisión pública inglesa cambiará radicalmente si se cumplen los planes que propone Thompson, que podrían llegar a significar el fin de la BBC, tal y como se concibe hoy en día.

Despidos masivos

Los primeros afectados por los despidos serán 2.900 trabajadores de sectores administrativos, de recursos humanos y de servicios financieros y jurídicos. Además, unos 1.800 empleados que trabajan en programas deportivos e infantiles podrían perder su trabajo si no aceptan trasladarse de Londres a Manchester en el plazo de cinco años, en un intento de "reflejar mejor a la audiencia" británica, según Thompson.

En marzo se esperan más despidos en los departamentos de informativos, radio, televisión y música.

Privatización de áreas comerciales

Por otra parte, se teme que más de de 5.000 empleados dejen la compañía después de que Thompson anunciara la privatización de las actividades comerciales de la BBC que no están ligadas directamente al servicio público. Entre ellas, se da por hecho la venta de BBC Broadcast, productora de publicidad; BBC Resources, que lleva las instalaciones técnicas y estudios de grabación, también es fuerte candidata a ser privatizada: y BBC Worldwide podría dividirse.

Un ahorro de 320 millones de libras

"En estos últimos cuatro años no hemos conseguido mucha productividad y eficiencia", afirma Thompson para defender esta medida, con la que se pretende ahorrar 320 millones de libras esterlinas (unos 460 millones de euros) y continuar con un polémico plan de modernización y reestructuración de la empresa.

Thompson, de 47 años, fue designado director de la BBC en marzo pasado, tras la dimisión de Greg Dyke por el escándalo que suscitó la investigación por la muerte de David Kelly y la pelea de la emisora británica con el gobierno de Tony Blair.

Peligra la renovación de la licencia

El anuncio de esta reforma se produce en un momento en que la BBC persigue renovar a finales de 2006 su estatuto, que establece las funciones, estructura y la forma en que se financia la cadena, para la que trabajan 27.600 personas, aunque Thompson insiste en que no se ha llegado a un acuerdo con el Gobierno para reducir costes a cambio de la renovación de la licencia (canon) que se aplica a los hogares británicos que poseen televisión y supone un ingreso de cerca de 2.8 mil millones de libras cada año para la cadena.

"Vamos a cambiar la BBC en los próximos años de una forma rápida y radical", agregó el directivo de la cadena pública. “Debemos gastar menos en la Administración y más en contenidos y servicios digitales”, explicó.

Los expertos concluyen que los programas de televisión deberán producirse a un 15% menos de su precio actual por hora. El directivo de la BBC argumentó que este recorte no repercutirá en la calidad, “ya que la nueva tecnología hará la producción más eficiente”.

Aumento del 25% en la producción externa

La buena noticia para las productoras independientes es que, debido a la reducción de recursos propios de la BBC, la producción externa se aumentará en un 25%. A cambio, se pedirá a estas compañías que hagan el esfuerzo de reducir sus presupuestos en un 15% sin mermar la calidad de producción.

Ahora, Thompson tiene que esperar el veredicto de la Secretaria de Estado para Cultura, Tessa Jowell, y el comité de directores de la BBC, que ha rechazado la aprobación de estos planes y tomará una decisión formal el próximo año.

Thompson confía en que la cooperación de las asociaciones de radiodifusores, aunque un primer comunicado de la Asociación Nacional de Periodistas, Amicus y la unión de radiodifusores Bectu, no se muestra muy favorable: “Lejos de preparar a la BBC para la renovación de su licencia, creemos que una política con despidos tan masivos, recortes de gastos tan radicales, y la privatización de algunas secciones de la BBC, amenaza con destruir su continuidad como cadena pública de referencia en el Reino Unido y peligra la renovación de la licencia”.

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