Si ganan las elecciones Manual de TV pública que aplicará el PP

Manual de TV pública que aplicará el PP
Manual de TV pública que aplicará el PP

Modelo federado, suprimir publicidad de Forta, privatizaciones y la financiación del cine, claves del "Plan Pons"

Las elecciones generales también tendrán su importancia, vital, en el futuro del mercado televisivo en nuestro país. Durante los últimos meses, los planes del Partido Popular (claro favorito a alzarse con la victoria según todas las encuestas) sobre el nuevo modelo audiovisual han protagonizado muchas noticias en todos los medios.

El diario El País ofrece hoy un interesante reportaje sobre las causas y las consecuencias del que denominan “Plan Pons”, refiriéndose al vicesecretario general del Partido Popular Esteban González Pons, que a lo largo de la campaña ha ido adelantando algunos detalles de su planificación sobre la legislación audiovisual, y del que a continuación resumimos lo más importante.

Publicidad, unificación, privatización y financiación del cine

El “Plan Pons” podría resumirse de forma muy concentrada en cuatro puntos básicos que buscan mejorar el panorama audiovisual en España.

Estos cuatro puntos son la posibilidad de suprimir la publicidad en las televisiones autonómicas (como en TVE), la privatización (total o parcial) de las mismas cadenas, la unificación de todas las autonómicas en un solo canal y la financiación única del cine español por parte de TVE.

¿Una Forta sin publicidad, al estilo de TVE?

La televisión no es gratis. Los hogares españoles sufragan a través de los impuestos la corporación RTVE y los 13 entes públicos regionales: 68 euros para la estatal y 84 para las autonómicas. Entre subvenciones y tasas, el año pasado la televisión absorbió 1.918 millones de euros. De esta cifra casi 1.109,5 fueron a las arcas de RTVE (el primer ejercicio sin publicidad en la televisión pública), mientras que las autonómicas coparon 808,8 millones, según un informe de la consultora Deloitte que recoge El País.

Los Gobiernos regionales aportaron 396 millones adicionales para compensar las pérdidas de los entes territoriales. Otra parte importante de la financiación de las autonómicas procede de la publicidad (245 millones), una partida de ingresos que el PP piensa en la posibilidad de suprimir, al estilo del nuevo modelo de TVE.

Esta medida, aplaudida por Uteca (entidad que engloba a las televisiones privadas), es vista por algunos expertos como “un error” sobre todo en momentos de crisis, como el catedrático de la Universidad de Barcelona Emili Prado, que explica además que una parte de los anunciantes no desviarían la inversión hacia los medios nacionales, puesto que no sería su público objetivo.

Un ejemplo contra la supresión de la publicidad: la TPA Asturiana

Un claro ejemplo del daño que la supresión de la publicidad podría causar en las televisiones autonómicas se vive en la TPA de Asturias. Desde que el Gobierno de Francisco Álvarez Cascos (Foro Asturias) decidiera cancelar la transferencia de 13,2 millones de euros asignada en el presupuesto de 2011, la cadena ha tenido que recurrir a los tribunales y ha presentado un preconcurso de acreedores. Si los fondos no llegan pronto se verá abocada al cierre inmediato.

Un dato relevante es el siguiente de los 35 millones de presupuesto de la TPA, 32 son subvenciones. Renunciar a la publicidad, como propone el PP, agravaría aún más su situación. Aunque eso sí, mejoraría la de los canales privados, como ha ocurrido ya este año tras la supresión de la publicidad en TVE.

El modelo federado de autonómicas: un solo canal que englobe a todas

Otro de los proyectos del PP es la creación de un modelo federado en el que todas las autonómicas se englobarían en un solo canal. Parte positiva: la reducción de costes de la televisión pública. Parte negativa: la imposibilidad de acuerdo entre los intereses de las diferentes autonómicas.

En contra de este plan se sitúa sobre todo la idea de que con la unificación se asestaría un hachazo mortal a las comunidades con lengua propia, que perderían una herramienta básica para “reforzar las señas de identidad lingüística, el entramado cultural” y su concepción como “un elemento de cohesión social”, según Emili Prado.

Privatizar total o parcialmente las cadenas autonómicas

Otro de los puntos más controvertidos del “Plan Pons” es el cambio legal para permitir la privatización total o parcial de las cadenas autonómicas, medida con la que el PP ha recibido ya apoyos y rechazos por parte de algunas comunidades.

Los miedos a este respecto son similares a los del punto anterior, centrados sobre todo en la más que probable pérdida de identificación de los valores culturales y sociales de las cadenas autonómicas, que podría provocar también un daño a la difusión de las distintas lenguas en nuestro país.

La lucha por la audiencia, reñida con la objetividad de un medio público

Siempre que se habla de una cadena pública, parece darse por descontado que debe estar cerrada a determinados géneros, algo que para Prado resulta un gran error, ya que según él “no es concebible la deriva de una televisión pública hacia las minorías”, por lo que “no se les puede pedir que excluyan de su repertorio un determinado género”.

El catedrático recuerda que por ejemplo TVE tiene limitaciones a la hora de acceder al cine de los grandes estudios de Hollywood y a los eventos deportivos, e insiste en que la televisión pública no tiene sentido sin público, y lo que hay que buscar es “modelos más eficaces, de low cost, como la TPA o Aragón TV”. Y eso, contando a pesar de la situación ya explicada de TPA…

La llegada de la TDT y su fallida implantación de un nuevo modelo

Cuando se planteó la creación de la Televisión Digital Terrestre, la principal idea era ofrecer una pluralidad de contenidos, pero en la práctica lo que ha creado es “un modelo inviable y poco sostenible”, según el profesor de la Universidad Complutense Miguel Ángel Ortiz.

Razones económicas como la menos inversión publicitaria o los altos costes de crear formatos originales han provocado graves deficiencias en el modelo audiovisual: fusiones entre operadores, cierres de cadenas o cesiones de frecuencias, además de la aparición de canales ilegales.

La segmentación de los contenidos ha sido tal que ha generado una atomización de la audiencia, y que ha provocado que el público acuda a las televisiones generalistas a buscar contenidos novedosos, algo que por los costes no pueden permitirse las autonómicas. El resultado ha sido la aparición de canales en la TDT con contenidos repetidos hasta la saciedad.

La TDT y el nuevo panorama publicitario: tres operadores con el 70% del "pastel"

En tiempos de crisis y con la múltiple oferta de ocio, entretenimiento e información que ofrece la TDT, el consumo televisivo ha aumentado, y España es uno de los países de Europa líderes en este aspecto, con casi cuatro horas diarias.

Este nuevo panorama con la TDT, unido a la bajada de inversión publicitaria, ha provocado una tendencia a la concentración, siguiendo el modelo europeo, en el que dos o tres grandes operadores concentran el 70% del mercado publicitario, quedando tan solo el 30% para todos los demás, que ven peligrar su actividad ante la falta de ingresos, y no pueden permitirse la creación de contenidos originales.

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