Crónica fin de semana Óscar y Kiko, duelo al sol en GH

Ahora que Patricia y "Kaiku" vuelven a ser pareja, el madrileño se ha encontrado que el escaso espíritu de equipo del que hace gala se ha convertido en un serio problema para la convivencia. Los de la marathon solidaria serán los últimos pasos en la casa para alguno de los tres nominados

Óscar alegó en el último día de nominaciones “que era un poco gandul” como razón para nominar a Kiko y con motivo de la prueba solidaria se lo ha dicho a la cara. La situación fue tal que así: Óscar (el bueno), Javito (el feo, con perdón) y Kiko (el malo) se encuentran en la mesa del jardín escribiendo cartas en cadena.

En un momento dado, el manchego comentó con total frialdad su opinión acerca de la laboriosidad del madrileño, que encontró en ese comentario la excusa perfecta para tomarse un recreo. Mientras Óscar seguía escribiendo, tuvieron una serie de encontronazos verbales que concluyeron con una sentencia del agente inmobiliario, siempre con una sonrisa cínica en la boca: “yo he hecho más por superar las pruebas que tú”.

A todo esto, Javito seguía a lo suyo, sin decir ni pío ni levantar la cabeza, imagino que por miedo a que una bala perdida le impactara. Al gallego le va a costar mucho no mojarse en lo sucesivo. ¿Puede que la enemistad de Kiko y Óscar sea por la estrecha relación de éste y Patricia? La sevillana no dejó de sobar al manchego y regalarle joyas como “soy tu loba”. Claro, que asegura que su “hombre ideal” es el Príncipe Felipe. Los republicanos se frotan las manos.

En el confesionario continuó el tiroteo. “No me molesta que se escaquee pero sí que se regodee de ello y así se lo ha hecho saber”, explicó Óscar. Kiko, por su parte, con ese tonillo de superioridad que ya utilizó con Elba: “Que vaya a lo suyo y que me deje vivir. (...) Son pequeñas cosas porque el chaval es muy majo”.

Como el ave Fénix

Algo de razón tendría Óscar cuando un nuevo Kiko ha despertado a la vida. Como un profeta bíblico ante una multitud, el madrileño se puso solemne y pronunció unas palabras que produjeron un escalofrío entre los presentes: “Voy a limpiar el baño”. Y abandonando su habitual posición horizontal se dirigió al encuentro de su destino. ¿Un ataque de mala conciencia?

Actitud algo distinta a la de Candi que, pese a estar enferma, ha hecho pan, escrito cartas y regado el césped. Pero los habitantes de la casa echan en falta la contagiosa alegría de la concursante más pizpireta y chiripitiflaútica. Desde aquí deseamos su rápida recuperación.

Otro que se animó a limpiar el baño fue Jorge, aunque éste necesita un tutor legal que esté a su lado 24 horas. ¿Recuerdan el letrerillo de “Manténgase fuera del alcance de los niños” en los productos de limpieza? Pues habría que añadir al gaditano, que intentó añadir champú en el cubo de fregar.

Y es que Jorge se comporta de una forma extraña. Menuda novedad pensarán. Bueno, pues durante los últimos días su carácter indescifrable y naif se ha reforzado con confesiones como: “Yo no sé escribir en folios, tengo que tener renglones como los niños chicos”. No sabemos si su intención es hacerse querer para no ser expulsado o es producto de los nervios de la propia situación los que le llevan a parecer bajo los efectos de sustancias ilegales. Como bien dijo a Carol: “he hecho lo que me ha dado la gana”. Eso, que le quiten lo bailado.

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