Entrevista El Mundo Paolo Vasile: "El corazón agresivo ha muerto"

Vasile: "No quité el Tomate por las presiones sino porque perdió share, con gran placer para la Casa Real"

El consejero delegado de Telecinco, Paolo Vasile, explicó hoy que esta cadena prepara el lanzamiento de una docena de nuevos formatos -entre ellos, el regreso de Javier Sardá y Risto Mejide- con el objetivo de "dar de nuevo con el gusto del público", en relación a la pérdida de audiencia en los últimos dos meses.

En un encuentro con la prensa, Vasile incidió en la "dificultad" de encontrar espacios con una cuota de pantalla "decente" en el horario de tarde, al tiempo que recordó la "múltiple oferta" de la televisión en los últimos años, debido al aumento de canales temáticos y de TDT.

"Tenemos un problema grande que solucionar"

Por ello, explicó que esta cadena tiene un "problema grande que tendrá que solucionar", al tiempo que insistió en la importancia de "acertar en el nuevo gusto" de los espectadores, especialmente en relación con la franja de la tarde. "El primer operador que acierte mediante un producto novedoso recuperará rápidamente sus índices de audiencia", afirmó.

Vasile: "El 'corazón agresivo ha muerto"

Vasile ha explicado que “hemos terminado un ciclo extremadamente positivo y revolucionario que empezamos hace cinco años. Hasta ese momento, ninguna televisión privada había ganado a la televisión pública no sólo un mes, sino año tras año hasta llegar a cinco”.

Además, ha añadido que, a su juicio, “la situación obliga a una profunda reflexión. Hay un ciclo de programaciones que se ha agotado y no sólo afecta a Telecinco, sino a otras cadenas. El corazón agresivo ha muerto, hay dificultad en conseguir cuotas altas con magazines en la tarde… Se está confirmando un problema no de rejilla, sino de un cambio de gusto y las consecuencias del cambio de ese gusto. Hemos dado tantas cadenas los mismos contenidos que hemos completado el hambre de la audiencia por determinados géneros”.

"La dificultad se encuentra en el daytime"

Para Paolo Vasile, dado que Telecinco ha ganado el prime time de enero, “la dificultad se encuentra en el day time, porque no hay ningún programa nuevo que vaya bien en ninguna cadena. Si salimos de ‘Los Simpsons’, ‘Amar en tiempos revueltos’, ‘Yo soy Bea’ y ‘Pasapalabra’, vemos que ninguna cadena ha estrenado con éxito ningún programa”.

En este sentido, “tenemos más posibilidades de remontar desde el punto de vista numérico, porque no hay ninguna cadena que esté haciendo cuotas cercanas al 30%, por lo cual hay posibilidades de recuperar más rápidamente si se encuentran productos del gusto del público”.

Siguiendo un lema de la cadena, “nunca eufóricos ni deprimidos”, ha comentado que “la cadena está haciendo un trabajo muy profundo que prevé revolucionar y buscar algún revulsivo, ser rompedores de la tradición” y ha añadido que “hemos avanzado con la dotación que necesita Telecinco para los próximos meses teniendo en cuenta las dificultades de un mercado cada vez más abierto”.

"El sector de la TV no está en crisis sino en quiebra"

El consejero delegado de Telecinco, Paolo Vasile, concedió una entrevista a Esther Esteban (El Mundo) que reproducimos a continuación por su interés.

El directivo de la cadena de Mediaset, que no atraviesa por su mejor momento en lo que a audiencias se refiere, denuncia el despilfarro de las televisiones públicas y dice que la inminente ley audiovisual es papel mojado a medida de los políticos.

LOS TITULARES DE PAOLO VASILE:

"El sector de la TV está en quiebra"

"No queremos que el Gobierno nos dé dinero, sino que no nos lo quite"

"Las públicas son el botín de guerra de los partidos ganadores"

"Un proyecto de ley de la televisión privada sin cambiar la presencia de la televisión pública no sirve de nada"

"Ningún gobierno quiere renunciar a ser el dueño de la televisión pública y manejar el sector privado"

"La TV pública es una antigualla y un anacronismo"

"El programa que tuve que retirar por presiones políticas fue Pecado original, no el Tomate"

"El tomate lo retiré porque perdíó audiencia, con gran placer de la Casa Real"

"No somos amigos de nadie, nos odia tanto la izquierda como la derecha"

"El Gobierno no llama, es mucho más agobiante la relación con la Casa Real"

"Es falso que Telecinco haga telebasura; el público no es coprófago, come lo que le gusta"

Pregunta.- La crisis nos afecta a todos, también a las televisiones.¿Cómo pinta el panorama?

Respuesta.- El sector de la televisión no está en crisis, está quebrado. No pasamos por una crisis, sino por una quiebra, y están encendidas todas las alarmas. Los que ganaban mucho, ganan.Los que ganaban un poco, pierden. Los que estaban perdiendo, pierden mucho. Por eso digo que este sector está técnicamente en quiebra. Si vemos los gastos y los ingresos, no podemos seguir así.

P.- ¿Y para salir piensan pedir ayuda al Gobierno, como han hecho la banca o el sector del automóvil?

R.- En el caso de la televisión la solución es más fácil, porque no necesitamos que nos den dinero, simplemente que dejen de quitárnoslo.

P.- ¿Y cómo se lo quitan?

R.- Con las televisiones públicas, porque ocupan un espacio vital para las televisiones comerciales con la publicidad y destrozan un espacio determinante, que es el mercado de la compra de derechos.El caso de TVE en 2008 ha sido escandaloso. No le importa vender la publicidad al 40% menos de lo que podría venderla y no le importa pagar el 40% más de lo que podría pagar.

Compra y vende a cualquier precio, porque juega con dinero público. En 2008 TVE ha perdido 100 millones de euros, y eso se sabía antes de hacer los Presupuestos Generales del Estado de 2009 y no se ha modificado, con lo que este año su despilfarro será mayor. Es intolerable.

P.- Indro Montanelli sostenía que las televisiones públicas son los botines de guerra de los partidos ganadores. ¿El problema es que ese botín es insaciable?

R.- El botín es botín. Las públicas son el botín de guerra de los partidos ganadores en todo el mundo. Es evidente, insultante e intolerable.

P.- Pues los socialistas dicen que con ellos TVE es de todos, que se ha dejado atrás el sectarismo...

R.- Que nos vendan como un gran salto democrático que la televisión pública en lugar de responder al Gobierno responde al Parlamento es ingenuo. Ya sabemos el tipo de alianzas torticeras que se pueden hacer entre grupos parlamentarios para que todo siga igual.La demagogia no es una medicina para la industria.

P.- Esta semana el Gobierno tiene previsto presentar un borrador de la Ley Audiovisual. ¿Es el momento de coger ese toro por los cuernos?

R.- No sabemos lo que nos va a presentar el Gobierno, pero ese proyecto es papel mojado. Hacer un proyecto de ley de la televisión privada sin cambiar la presencia de la televisión pública no sirve de nada.

P.- Sin embargo, se va a suprimir el límite del 5% para que el mismo empresario pueda participar en dos cadenas estatales, cláusula que se puso para garantizar el pluralismo...

R.- El tema del 5% es grave que lo piensen y gravísimo si lo hacen, porque es optar por el amiguismo, y no por el pluralismo.Yo creo en la televisión pública como compensación, o de poder o de calidad. Dos años después de activar el límite del 5% dicen que vuelven a un sistema oligopólico de televisión y lo hacen porque ningún gobierno quiere renunciar a ser el dueño de la televisión pública y manejar el sector privado.

P.- Tampoco están ustedes muy contentos con ese impuesto revolucionario que se paga al cine español.

R.- Lo del cine español es un impuesto revolucionario, porque a un sector que está en quiebra se le obliga a subvencionar otro, que es el cine. Que las televisiones privadas aunque no ganen dinero tengamos que invertir el 5% de nuestros ingresos en cine español, mientras TVE compra películas americanas a mansalva es una gran contradicción y un abuso. En un momento tan grave el Gobierno debería darnos una moratoria, y no obligarnos a subvencionar a otro sector cada día más ruinoso.

P.- O sea, comparte la tesis de Pedro J. Ramírez de que la televisión pública es una antigualla, un anacronismo del siglo XX y algo más.

R.- Sin ninguna duda que es una antigualla y un anacronismo.La televisión pública es un arma en contra de la libertad de empresa. Imagine que hoy, con el automóvil en crisis, el Estado empieza a construir coches vendiendo a la mitad de su precio.¿Qué pensaríamos? Con la diferencia de que el dinero de la televisión sale de los ciudadanos. Y aquí el ciudadano está pagando la TVE, la catalana, la gallega... y en todas se despilfarra a manos llenas.

P.- Pero hay quien dice que Zapatero les ha regalado a las privadas 77 millones de euros al reducir de 11 a 10 minutos la publicidad de TVE. ¿Eso no es un trato de favor?

R.- Cuando firmamos la renuncia a recurrir el cambio de Canal + de pago a abierto, y el nacimiento de La Sexta, era a cambio de que la televisión pública iba a reducir la ocupación publicitaria.No fue un regalo, sino un acto de justicia, y, de hecho, cuando redujeron el minuto ya era tarde, porque las pérdidas eran muy superiores. La solución sería que la pública no tuviera publicidad, y eso se podría hacer de forma transitoria eliminando la publicidad en La 2 y pasando a cinco o seis minutos en La 1. No digo que lo hagan de golpe.

P.- ¿Cuánto daría por tener Tengo una pregunta para usted, que da seis millones y pico de audiencia y demuestra que la política vende?

R.- La política no vende, pero Tengo una pregunta para usted no es un programa de política, sino de demagogia, y la demagogia vende siempre. No news, good news, ya lo dicen los ingleses.Tengo una pregunta es un magnifico programa, que yo estaría dispuesto a pagar, pero no como programa, sino como evento. Es un producto muy interesante en momentos particulares, pero no se puede serializar. Incluso el presidente del Gobierno, si participara todas las semanas, dejaría de interesar.

P.- ¿Sería viable en una privada?

R.- No sólo sería viable, sino que debería hacerlo una televisión privada, porque sería más honesto y objetivo. Lo haría con esa actitud diferente, tal vez no más independiente, sino indiferente a la política.

P.- Tal vez usted se crea lo que predica, pero según se ha dicho el Tomate se quitó de Telecinco por presiones de la Casa Real.¿Eso es independencia o indiferencia?

R.- No. El programa que tuve que retirar por presiones políticas fue Pecado original, no el Tomate, que lo retiré por la audiencia.Aunque con gran placer de la Casa Real, tengo que decirlo. La audiencia bajó 10 puntos en muy poco tiempo.

P.- ¿No le llaman los líderes políticos para hacerle ningún tipo de indicación?

R.- No somos amigos de nadie, nos odia tanto la izquierda como la derecha. Estamos en el buen camino.

P.- ¿Nunca le han llamado para presionar en nombre del Gobierno?

R.- Este es un Gobierno que no llama, ni nadie nos llama en su nombre. Es mucho más agobiante la relación en ese sentido con la Casa Real. No sé si es bueno o malo, pero no llaman. Tal vez porque no tienen motivos.

P.- ¿Tampoco le ha llamado Rajoy con el culebrón en el PP?

R.- No. Pero el problema no es de Zapatero o de Rajoy. El problema es que el ciudadano tiene la percepción de que tenemos una clase política muy mala, poco competente, que no está a la altura de la emergencia nacional de la crisis.

P.- ¿Le molesta que a Telecinco se le siga viendo como el icono de la televisión basura?

R.- Me deja totalmente indiferente, porque es falso que Telecinco haga televisión basura. Es un argumento capcioso que se remonta al Pleistoceno, a la etapa de las mamá chicho. No puedo pensar que el público de Telecinco es coprófago, que come basura. Come lo que le gusta. Y Telecinco, líder de audiencia durante mucho tiempo, no parece que lo haga mal. No existe la buena o la mala televisión, existe la televisión que la gente ve y la que no ve.

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