Así son los 'niños pijos': perfiles Paris Hilton, Soraya y Brian Cross con los 'Hijos de papá': "Mis padres me pagan hasta la operación de pecho"

Paris Hilton, Soraya y Brian Cross con los 'Hijos de papá': "Mis padres me pagan hasta la operación de pecho"
Paris Hilton, Soraya y Brian Cross con los 'Hijos de papá': "Mis padres me pagan hasta la operación de pecho"

El reality de Cuatro, que llega este viernes 14 de diciembre, arranca con una llamada de la rica heredera, que les invita a una fiesta. La ex triunfita, el famoso DJ, el actor Alfonso Egea y el diseñador Juan Duyos son los rostros conocidos que les ayudarán a cambiar en esta segunda edición

¿Dónde viven? ¿Cómo es su cómodo y lujoso día a día? ¿Cómo es la relación con sus padres y qué clases de amigos tienen? Y sobre todo, ¿cómo reaccionarán ante la sorpresa que les tienen preparadas sus padres? Diez jóvenes privilegiados de entre 18 y 30 años con un alto poder adquisitivo verán cómo sus vidas darán un giro inesperado.

Sus padres, cansados de costear sus caprichos y sobreprotegerles, han decidido dejarles de financiar para que afronten la realidad y se vean obligados a trabajar y dejar sus comodidades para aprender el valor del esfuerzo y conocer la realidad que les rodea.

Todo comenzará tras una llamada de la mismísima Paris Hilton, que les invitará personalmente a asistir a una de sus fiestas, aunque ninguno sospechará lo que les espera a continuación. Con este punto de partida arrancará la segunda temporada de “Hijos de papá”, programa presentado por Luján Argüelles que Cuatro estrenará el viernes 14 de diciembre, a partir de las 21:30 horas en doble entrega, informa la cadena en una nota.

Padres dispuestos a sacar a sus hijos de la burbuja en la que viven

Muchos padres se reconocen culpables del comportamiento de sus hijos por no haberles puesto límites a tiempo, pero todos ellos han llegado a la misma conclusión: se han propuesto demostrar a sus hijos que el nivel de vida que tienen se logra con mucho trabajo y están dispuestos a sacarles de la burbuja en la que viven.

En cada una de sus emisiones, y sin que los chicos sepan lo que les espera, “Hijos de papá” reflejará el tren de vida que llevan dos de estos jóvenes y el cambio al que se deberán enfrentar para salir por primera vez de la comodidad en la que han crecido.

Soraya, Alfonso Lara, Brian Cross y Juan Duyos, en su ayuda

Ninguno tiene ganas de trabajar, pero sí tienen aspiraciones artísticas. La música, la interpretación y la moda son algunos de sus sectores favoritos y todos creen que sin formación ni esfuerzo podrán alcanzar fácilmente el éxito. Durante el programa -que la cadena produce en colaboración con Plural Entertainment-, los jóvenes deberán tomar consciencia de cuáles son sus aptitudes y su preparación para conseguir sus sueños.

Como parte de este proceso, en una entrega de “Hijos de papá” conocerán a la cantante Soraya Arnelas (“Operación Triunfo 2005”), el actor Alfonso Lara (“Cuestión de sexo”), el dj Brian Cross, uno de los dj’s oficiales de la conocida discoteca Amnesia en Ibiza, y el diseñador Juan Duyos. Todos ellos intentarán demostrarles que sin capacidad de trabajo y superación no podrán conseguir sus objetivos.

Además, todos tendrán la ocasión de convivir durante unos días y llegarán a un punto de inflexión en el que tendrán que valorar otros aspectos de sus vidas.

Los diez “Hijos de Papá”

David (Madrid, 19 años): “Mi padre para mí sinceramente solo supone dinero; mi madre todo”

Como no conseguía terminar los estudios en España, su padre le ha pagado el Bachillerato en un colegio extranjero en el que le han aprobado todo. Hijo de un importante productor discográfico -exproductor, entre otros, de Paulina Rubio y Miguel Bosé-, David vive en Madrid y solo tiene interés por convertirse en cantante famoso, para lo que practica en el estudio de “papá”.

Reconoce que le pierde la soberbia ya que, como se encarga de dejar bien claro, se siente superior en educación y clase y sólo se considera inferior cuando alguien tiene más dinero que él. En el programa tendrá que enfrentarse a su propia soberbia y aprender a trabajar con humildad en lo que más odia.

Luisa (Marbella, Málaga, 18 años): “El peor día de mi vida fue cuando se me rompió una uña de gel”

Es rusa y vive con su madre, directora de una inmobiliaria de lujo en Marbella. Su padre está en Rusia y su madre ha querido suplir su ausencia consintiendo todos los caprichos a su hija. Luisa se define como Paris Hilton, pero mucho más guapa y más joven que la auténtica. Sus gastos en ropa rondan entre los 20.000 y 30.000 euros al mes.

En las relaciones personales, si ve que no atrae a un chico cree que está ciego, sólo se relaciona con gente de su misma clase social y no va a ninguna parte sin su spray “anticatetos”, como ella lo define. En el programa descubrirá lo que se siente al relacionarse con personas de otras clases sociales y trabajará en sitios en los que no querría entrar por nada en el mundo.

Alexander (Estepona, Málaga, 23 años): “Sólo quiero dormir y salir de fiesta”

Según él, es descendiente de Cristóbal Colón y se considera el hippy del grupo. Vive en una contradicción permanente: afirma que le gusta la vida bohemia y que odia a la gente que ostenta en exceso, pero es capaz de gastar más de 3.000 euros en un día de fiesta. La humildad no existe en su vocabulario, todo lo sabe y se considera el mejor en todo.

Su padre es ingeniero aeronáutico y su madre empresaria, le han llevado a los mejores colegios y han intentado motivarle con toda clase de aficiones, pero siempre termina abandonando todo. Lo único que le motivan son los barcos, los coches y las motos. Su sueño es ser capitán de barco, aunque en este programa no sabe que deberá empezar desde abajo: aprendiendo los trabajos básicos y más duros de un buen marinero.

Jessi E. (Ciudad Real, 29 años): “Soy una adicta a las operaciones de estética. Llevo más de diez y nunca me parecen suficientes”

Está muy consentida por su padre y por su pareja, Julián, de 50 años. Lo que no consigue con uno lo logra con otro, que la mantienen con un sueldo de unos 10.000 euros al mes. Se ha hecho siete liposucciones, dos operaciones de pecho, una de nariz y una reducción de estómago.

Su vestidor contiene más de 1.000 prendas de las marcas más caras y tiene varias casas en Ciudad Real, incluida una finca con sus propios caballos, y un lujoso loft en Madrid. Su madre vive en Miami y su padre es exportador de productos agrícolas en Colombia. Jessi llama a su padre “El Banco de España”. Acostumbrada a mandar, no sabe dar un paso sin su asistenta, pero durante el programa tendrá que probar “su propia medicina”.

Marco Antonio (Madrid, 19 años): “Mi madre siempre me da lo que quiero. Ella trabaja para mí”

Es hijo del fundador de un imperio de restaurantes que ahora gestiona su madre en Canarias. Estudia diseño y moda en Madrid y, gracias a eso, vive mantenido por su madre. Le encanta su vida de estudiante, come todos los días fuera de casa y acude a todas las fiestas exclusivas que puede. Gasta en ropa hasta que se le acaba el dinero y después pide más.

Sale con gente mayor que él porque su ritmo de gasto es insostenible para los chicos de su edad. Quiere hacerse alguna operación de estética y dice que solo le gustan los triunfadores. El origen del patrimonio familiar fue una humilde cocina, por lo que durante el programa Marco Antonio tendrá que demostrar si es un digno heredero haciendo lo que nunca imaginó que le tocaría hacer.

Laura Vittoria (Mijas, mÁLAGA, 19 años): “No me falta nada por conseguir porque si quiero algo se lo pido a mi padre y me lo da”

Hija de un empresario italiano que posee restaurantes por todo el mundo, Laura ha vivido siempre en Málaga una vida de lujo. Anillos de diamantes, zapatos con pedrería, una pista de tenis o un gimnasio en casa son algunos de los regalos que le han hecho sus padres, incapaces de negarle ningún capricho.

Su sueño es convertirse en una gran modelo o actriz, aunque de momento de lo que se ocupa es de salir con sus amigas y disfrutar de cada día de su vida fácil y sin prohibiciones. Mientras vive un año sabático para decidir qué quiere ser entre sus múltiples vocaciones, probará distintos trabajos en los que su principal enemigo será su propio orgullo.

Brandock (Ibiza, 19 años): “Yo gasto mucho, pero es que así fomento la economía”

Su padre, empresario de la construcción en Ibiza, harto de que no hiciera nada, le llevó un día a la obra, pero desistió cuando le vio tomando el sol encima de un camión mientras los demás trabajaban. Se considera una promesa en el mundo de la moda, pero confía tanto en su talento que no cree que sea necesario formarse. Hijo y sobrino único, vive mimado por su padre y su tío. Habla con anglicismos, se maquilla y su día a día consiste en levantarse tarde, comprar, comer fuera, tomar vinos, ir a la peluquería y darse rayos UVA. Su padre se empeñará en que vuelva a trabajar en los negocios familiares y que conozca a personas que ganan lo que él gasta en una tarde de compras.

Anto (Palma de Mallorca, 19 años): “No puedo vivir sin taxis ni tacones”

Es búlgara y su padre hizo fortuna en el mundo del motor. Vive en Palma de Mallorca rodeada de barcos, fiestas y todos los caprichos que sus padres le dan. Le encanta la ropa de firma y considera que marca tendencia. Presume de cambiar de novio como de zapatos y su próximo objetivo es una operación de aumento de pecho a la que su madre se opone, aunque Anto ya tiene el plan preparado: irse a otro país, utilizar la tarjeta de crédito de su mamá y volver con su nuevo look. Su principal actividad es organizar fiestas con sus amigos en el barco de su madre e ignora que durante el programa será ella misma la que se dedicará a limpiarlo.

Sergio (Mijas, Granada, 29 años): “Mi vida es perfecta así, teniendo todo sin hacer nada”

Es el mayor del grupo, hijo de un empresario que posee un auténtico imperio en servicios de mantenimiento de piscinas. A pesar de estar al borde de la treintena no sale, apenas tiene amigos y pasa la mayor parte del tiempo con su madre y rodeado de ordenadores.

Se justifica diciendo que teme que la gente se acerque a él solo por interés y afirma que no necesita ni novias ni amigos porque la tecnología y sus padres llenan su vida. Es muy caprichoso, le apasionan los objetos únicos que colecciona obsesivamente y sobre todo los coches: ahora espera tener pronto un Jaguar. En el programa tendrá que aprender a relacionarse con los demás sin tarjetas ni dinero que le respalden.

Verónica (Fuengirola, Málaga, 22 años): “Todo me lo pagan mis padres, incluida la operación de pecho”

Hija única de un empresario de la construcción de la Costa del Sol tiene absolutamente todo lo que quiere solo con pedirlo. Se dedica a ir de compras, hacerse fotos para su blog, mirar revistas de moda y ver películas románticas, aunque también trabaja dos horas al día en una tienda de muñecos.

Le encantan las princesas, los peluches y el mundo Disney y no ha ido nunca sola a ningún sitio. Ella quiere ser directora de una revista de moda pero cree que trabajar ocho horas es demasiado. A pesar de los continuos enfrentamientos que mantiene con sus padres, estos ya piensan que la moda, su nueva vocación, es sólo un capricho más.

Buena audiencia en su primera temporada

En su primera temporada, “Hijos de papá” lideró de forma absoluta en su franja de emisión en el público con edades comprendidas entre 13 a 24 (16,5%) y 25 a 34 años (16,4%). Alcanzó una media de 9,1% de share y 1.613.000 espectadores.

Por mercados regionales superó su media a nivel nacional en Euskadi (12,1%), Resto (10,9%), Asturias (9,8%), Canarias y Cataluña (9,5%), Castilla La Mancha (9,3%) y Madrid y Valencia (ambas con 9,2%).

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