Juan Pedro Valentín: "Llevar el estilo de Telecinco a los Informativos no solucionaba el problema de audiencia"

Entrevista con el periodista

En febrero de 2006, el periodista Juan Pedro Valentín dejó la dirección de Informativos deTelecinco, empresa en la que estuvo nueve años y de la que salió por discrepancias con el cambio de modelo que proponía la dirección general para incrementar la audiencia de sus programas de noticias.

Desde noviembre del año pasado, Valentín trabaja como asesor periodístico en la agencia de noticias VNews, que tiene en Antena 3 su principal proveedor. También colabora como contertulio en diversos medios, entre ellos el magacín matinal “Espejo público” en la emisora de Planeta, el programa “24 horas” de Fermín Bocos en RNE, “Las mañanas de Cuatro” y el diario As.

Juan Pedro Valentín conversó largo y tendido con Vertele.com para analizar la creciente presencia de los políticos en televisión, la tendencia general de los informativos hacia el espectáculo y la evolución que ha experimentado, en particular ,el modelo informativo de Telecinco desde su salida de la cadena y su sutitución por Pedro Piqueras.

Tiitulares

"No creo que llevar el estilo de Telecinco a los Informativos fuera la mejor solución para el problema de audiencia"

“Mi intención era subir la audiencia del informativo de Telecinco sin perder el prestigio”

“La imagen prima mucho más sobre la noticia en el nuevo modelo informativo de Telecinco”

"Ahora se tratan asuntos menos relevantes desde el punto de vista informativo"

“Me gustaría volver a dirigir unos Servicios Informativos pero no he tenido ninguna propuesta”

"Es falso que Luis Fernández me haya ofrecido dirigir los Informativos de TVE"

“Resulta complicado coordinar una entrevista en televisión a tres bandas”

“Rajoy improvisa mejor en las entrevistas, pero Zapatero cuida más su imagen”

Su nombre suena muy fuerte en los mentideros de la tele para relevar a Fran Llorente al frente de los Servicios Informativos de TVE, ¿qué hay de cierto?

Esos rumores son absolutamente falsos. No me consta. Si hubiera algo, me habría enterado, porque hablo con Luis Fernández a menudo. Él mismo lo ha desmentido rotundamente y ha dejado claro que está encantado con el funcionamiento de los Informativos en la cadena y con su director, Fran Llorente.

¿Echa de menos dirigir unos Servicios Informativos? ¿No le ha llegado ninguna propuesta seria desde que dejó Telecinco?

La verdad es que no me han hecho ninguna propuesta. No tengo ni idea si volveré a dirigir Informativos… Cuando salí de Telecinco, lo único que quería es seguir siendo periodista. Poder trabajar en un periódico, en la radio o en cualquier medio. Desempeñar un cargo no es más que una cuestión circunstancial. Reconozco que me gustaría volver, pero también estoy a gusto ahora con mi trabajo. Yo he sido director durante 5 años y ahora estoy pasando por una etapa más liberada y tranquila en la que estoy aprendiendo un montón de cosas.

Uno de los últimos trabajos relevantes que usted ha realizado en televisión es la entrevista del pasado 13 de marzo al líder de la oposición Mariano Rajoy en Antena 3, junto con Gloria Lomana y Alfredo Urdaci, ¿Cómo la valora?

Siempre es complicado hacer una entrevista en grupo, pero yo quedé bastante satisfecho. Cada uno hicimos las preguntas que queríamos. Obviamente, no todas las que teníamos preparadas, por falta de tiempo, pero todas las que hicimos, las queríamos hacer.

Sin embargo, a algunos críticos les pareció una entrevista un poco “blanda”….

Cada uno hace la valoración que quiere. Si a alguien no le gustó la entrevista, yo lo que querría es que me dijera qué pregunta concreta cree que faltó. Es cierto que a mí me faltaron un montón, porque tenía unas 20 preparadas y no las hice todas. Muchas veces, una entrevista puede no gustar porque el entrevistador no ha hecho las preguntas necesarias. Otras veces, puede no gustar porque el entrevistado no ha estado bien, no ha respondido cosas jugosas y no se ha establecido un nexo.

Lo que sí ocurrió es que Rajoy no dio grandes titulares periodísticos, lo cual siempre baja la sensación de interés. Pero yo creo que sí que hubo buenas preguntas incisivas. Para hacer una buena crítica de la entrevista, habría que analizar las preguntas por un lado y las respuestas por otro.

Tal vez fuera eso lo que pasó, que Rajoy iba muy preparado y no les dio demasiado juego….

Quizá no estuvo demasiado contundente en sus respuestas. En una entrevista a tres bandas, es más difícil coordinarse que cuando la hace uno solo. Puede quedar muy bien, siempre y cuando, el entrevistado sea breve en sus respuestas. Y yo creo que nosotros nos coordinamos muy bien. Pero otra cosa es que las respuestas del entrevistado sean demasiado largas y se pierda un poco de ritmo. Cuando la entrevista la lleva uno sólo, es más sencillo porque puedes cortar al entrevistado siempre que creas que el interés está bajando.

¿Van a repetir la misma fórmula en la próxima entrevista a José Luis Rodríguez Zapatero, el 17 de abril?

No depende de mí. Yo estaría encantado de que la repitieran.

A lo largo de su trayectoria ha entrevistado a muchos líderes políticos, entre ellos Zapatero y Rajoy. ¿Quién tiene más tirón mediático? ¿Quién se desenvuelve mejor en las entrevistas?

Depende. Los dos tienen puntos fuertes y entrevistas realmente buenas cuando están muy concentrados en los asuntos que tienen que responder. Pero también he coincidido con ellos en determinadas entrevistas en las que estaban dispersos y utilizaban un lenguaje tedioso. Hay que tener en cuenta que es complicado para un líder político mantener la tensión cuando tienes tantísimos actos y entrevistas a lo largo del día. Es una actividad demasiado frenética como para estar bien en todos los momentos. Y lo mismo le ocurre al líder de la oposición. Cuando repites constantemente el mismo mensaje llega un momento que lo mecanizas y pierde frescura y espontaneidad.

Los políticos suelen ir muy preparados a las entrevistas, pero, ¿quién cree que improvisa mejor?

Pienso que Rajoy improvisa mejor, porque Zapatero tiene una manera de hablar, en ocasiones, un tanto entrecortada. Aunque depende del momento, claro. Hace poco estuvo muy bien en la entrevista que le hizo Carlos Herrera en Onda Cero. Pero opino que Rajoy está más acostumbrado, es mejor orador y parlamentario que Zapatero.

La asesoría de imagen en televisión es crucial. ¿Quién cree que la cuida más o mejor?

Yo creo que, hasta ahora, Zapatero ha tenido más asesores de imagen que Rajoy, aunque poco a poco el líder del PP está entrando en el tema. El otro día me sorprendió que estaba bastante más delgado. Me dijo que había perdido peso y que se encontraba mejor. En general, le vi cuidando más las formas que en alguna otra entrevista anterior, lo cual es muy importante para alguien que tiene que trabajar de cara al público, porque un pequeño detalle te puede arruinar una entrevista.

¿A qué personajes le gustaría entrevistar en estos momentos?

Al Papa y a Bush, por poner un ejemplo.

Si participa finalmente en la entrevista a Zapatero, el próximo 17 de abril, ¿cuál va a ser la primera pregunta que le va a hacer?

No sé si participaré en la entrevista, pero en cualquier caso, no voy a decir lo que le voy a preguntar no sea que me lo copien… (risas).

¿Qué relación tiene con Alfredo Urdaci, su “contrincante” en “Espejo público”? ¿Se conocían de antes?

Habíamos tenido contactos cuando los dos éramos directores de Informativos y compartíamos el mismo foro periodístico. En Antena 3, hemos coincidido en los puntos de vista de cómo deberíamos hacer esta sección, sabiendo que nuestras opiniones no responden a un apriorismo sino que podemos estar de acuerdo en muchas cosas y en desacuerdo en otras.

A estas alturas, se habrán hecho amigos….

Pues sí, la verdad es que nos llevamos estupendamente.

¿Es posible que le veamos participando en espacios de humor, como su colega Urdaci?

No, no, no, porque es que yo creo que Wyoming es mucho más gracioso que yo….(risas). En ese campo perdería, así que prefiero seguir dedicándome a lo mío.

¿Qué le parece la trayectoria que ha seguido Urdaci desde que salió de TVE?

La verdad es que al principio me sorprendió mucho, pero ahora él, yo creo que él se dirige más a un modelo de entretenimiento. De todos modos, hay que analizar lo que supuso para él la salida de TVE y cómo se le culpó de un montón de males. Uno puede estar o no de acuerdo con su trabajo. Yo mismo le he criticado muchas veces.

Pero a partir de ahí él es un buen profesional, con una larga trayectoria en la que ha hecho un trabajo riguroso de periodista. Lo que no se le puede pedir es que deje de trabajar como periodista y lo que él ha hecho es reformar un poco su imagen. Ha intentado dulcificar esa imagen que tenía de los informativos y tratar de acercarse un poco más al público. Y en gran medida, eso lo ha logrado. Yo intento ver la parte positiva, aunque yo no hubiera actuado como él.

¿Qué le pareció la propuesta de TVE de invitar a los presentadores de todas las cadenas para entrevistar a los los líderes políticos desde la emisora pública?

Si hubiese estado trabajando como director de Informativos, la verdad es que me lo hubiera pensado. Ahora estoy en una situación diferente. Lo que me piden es participar en una entrevista para un medio del que soy colaborador, lo cual para mí es un honor. Pero si dirijo los informativos de una cadena, acudir a otra de la competencia para entrevistar a alguien no deja de tener su parte extraña. La petición fue imaginativa pero entiendo que haya directores o equipos que dijeran que no.

¿Cómo recuerda ahora su salida de Telecinco?

Se cumplió una etapa de nueve años en la que habíamos hecho un montón de cosas, primero como subdirector y después como director de Informativos. En un momento determinado, la casa me pidió un cambio de modelo de los Informativos con el que no estaba muy de acuerdo. Yo los había llevado por una dirección en la que lo más importante era la “información” y me plantearon ciertas variaciones. Yo no era la persona adecuada para hacerlo puesto que no compartía ese modelo periodístico.

Al establecerse ese desencuentro, las dos partes decidimos que lo mejor era no complicarnos la existencia y dar por terminada un ciclo que había sido bueno, justo en un momento en que se iniciaba una nueva etapa en la cadena con unos criterios diferentes a los míos.

¿Cómo han evolucionado los informativos de Telecinco desde que los dirige y presenta Pedro Piqueras?

Es evidente que han cambiado. Ahora hay una preocupación por otros asuntos menos relevantes desde el punto de vista informativo, al menos tal y como yo entiendo la información. Y se busca que la noticia sea mucho más relevante desde el punto de vista de la imagen. No se persigue tanto la noticia, sino las piezas que sean más atractivas para el espectador. Esto te lleva a una dicotomía que siempre existe en esta profesión, entre la información y el entretenimiento. La televisión es espectáculo pero los periodistas hacemos información. En ese debate siempre hay tensiones. Yo soy más partidario de primar la información antes que el espectáculo, pero después hay un segundo debate, que es “cómo” hacemos esa información atractiva.

¿Cree que el informativo de Pedro Piqueras es muy ligero? ¿Se abusa de la espectacularización de la información?
Se tratan informaciones que a mí antes no me gustaba tratar, o no lo hacía tan a menudo, lo cual es lícito. Yo no digo que sea mejor una cosa que la otra. Pero lo que yo no podía es preconizar durante tanto tiempo un modelo informativo de un sesgo para luego cambiarlo por otro modelo diferente. Las cosas tampoco son blancas o negras. En el informativo de Piqueras también sigue habiendo información. Pero sí hay una intencionalidad a la hora de primar más una cosa que la otra.

Sin embargo, a pesar del cambio de modelo informativo en Telecinco, la audiencia no mejora…

Las audiencias no son números que se puedan sacralizar. Yo sólo estuve tres meses presentando el informativo. Pero en los nueve años que estuve detrás de las cámaras, hemos tenido todo tipo de audiencias, dependiendo del momento. Por ejemplo, a nosotros la guerra de Afganistán nos fue muy mal, sin embargo, la de Irak, desde el punto de vista de audiencia, nos fue estupendamente. La información del 11-S no nos funcionó, y al año siguiente a los atentados de Nueva York, ganamos a todas las cadenas con los reportajes de las Torres Gemelas.

Cuando yo comencé a presentar el informativo coincidió con un momento en que la tarde de Telecinco se hundió. La cadena había perdido el liderazgo en noviembre y diciembre, y en enero salí yo. Fueron unos meses complicados y el informativo también se vio afectado. También nos influyó el efecto salida de Cuatro y una huelga que hubo en noviembre. Es decir, hay muchos factores que influyen en la audiencia. Yo recuerdo que, en los meses anteriores, hacíamos una audiencia del 20% en junio con el informativo de las 20.30. ¿Cómo pudimos pasar del 20% en junio al 16% en noviembre? Porque existen circunstancias que influyen, como la Champions…..

Al margen de los factores circunstanciales, es indudable que la asignatura pendiente de Telecinco sigue siendo los informativos. ¿Qué falla?

Yo lo he analizado de muchas maneras. El hecho de ir a las 20.30 era una referencia. Y sin embargo, el problema es que había veces que tú te enfrentabas a las 8 y media con productos que no tenían nada que ver con la información, como “Los Simpson”, “Pasapalabra”. ¿Qué ocurría? Que los días en los que había demanda informativa, nos beneficiaba, y los días en los que no había demanda, nos perjudicaba. Pero no dejaba de ser una seña de identidad de la cadena.

Lo que creo es que Telecinco tenía un modelo claro y coherente de información. A pesar de que la cadena tenía unos contenidos muy marcados de espectáculo, sus informativos eran muy respetados desde el punto de vista profesional. Ése es el modelo por el que yo he luchado. Telecinco quería acercar los informativos al tipo de público y contenidos que hace la cadena, pero a mí no me parecía lo más conveniente porque yo defendía el modelo anterior y no creía que eso fuera una solución. Porque cuando tú tienes un tipo de público y un prestigio, si cambias, corres el riesgo de perder el público y el prestigio. Si tienes éxito, puedes mantener la reputación y subir la audiencia, pero siempre corres un riesgo, claro. Al final la coherencia que yo mantenía era la de intentar subir la audiencia, con el modelo informativo que tenía, pero sin perder prestigio. Ésa era mi intención.

Ahora que trabaja en Antena 3, con un modelo informativo de éxito muy marcado hacia la espectacularización, ¿ha cambiado en algo su visión?

La verdad es que no, no me han convencido. Yo lo único que le exijo a la información es que sea igual de rigurosa que cualquier tipo de periodismo. Un redactor, cuando cuenta una historia, tiene que soportarla con datos. Por poner un ejemplo, tú no puedes hacer una pieza informativa que arranque con un “¡Ya llegó la primavera!” y meter declaraciones de gente que diga “Yo lo paso muy mal” o “Yo estornudo todos los días” y una voz en off que explique “cada vez son más los que lo sufren…”, finalizando con un total de un médico. Porque al final, te das cuenta de que en esa pieza no hay ni un solo dato. Yo lo que quiero que me cuentes es cuánto ha subido el polen de un año a otro, quiénes son las personas de riesgo, tratamientos adecuados, etc. Es decir, periodismo con datos contrastados.

Pero a menudo, en televisión, se juega a meter una imagen, contar generalidades y no ir directamente al dato. Yo intento exigir información, porque si no, el periodista no se diferencia de otra profesión. Sin embargo, existe ahora otra corriente que te dice que no te preocupes tanto por la información sino porque la cosa sea amable, que la gente tenga una sonrisa, una imagen potente y ese tipo de cosas.

Actualmente trabaja como asesor en la agencia VNews que tiene como principales clientes a Antena 3 y a Cuatro, ¿cuántas piezas informativas realizan y distribuyen al día?

Ahora mismo estamos dando una media de 50 piezas diarias. Y para las TV locales, realizamos un informativo a las 7 de la tarde, ya cerrado, con las informaciones que nosotros consideramos más interesantes.

También colabora en “Las mañanas de Cuatro” y “Espejo público” (Antena 3). ¿Donde se siente más cómodo?

En los dos por igual. Si no me sintiera cómodo en alguno de los dos sitios, lo dejaría. Es cierto que a Cuatro voy más a menudo, con lo cual paso más tiempo en el programa de Concha García Campoy, ya que al magacín de Antena 3 voy sólo una vez por semana.

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