Entrevista "Puse las mañanas de Antena 3 donde se merecen, le pese a quien le pese"

Hablamos con Alicia Senovilla

Cinco meses después de su último trabajo en televisión (“La buena gente” en Canal Sur), Alicia Senovilla ha vuelto a la pequeña pantalla como una de las nuevas caras de Castilla-La Mancha Televisión, cadena en la que cada tarde se enfrenta al duro reto de convencer a la audiencia con un magacín de variedades clásico, muy participativo, pero en el que no tienen cabida la crónica rosa ni la telerrealidad.

Vertele.com ha hablado largo y tendido con la periodista madrileña, una profesional vinculada durante muchos años a Antena 3 y con alto nivel de popularidad en Internet. Alicia nos habla de su nuevo programa “Tarde de Ronda”, su visión del medio, su opinión sobre la reciente polémica del “Diario de Patricia” y sus preferencias televisivas.

“Estoy encantada con Tarde de Ronda porque me he reencontrado con muchos amigos”

“El público de la tarde necesitaba un programa participativo como éste”

“Es complicado salir a un campo de batalla en el que unos juegan con cañones y tú con pistolas de agua”

“Ahora parece que hay que meter el dedo en la llaga para tener audiencia”

“Decir que un programa es telebasura es insultar al espectador”

“En la televisión de hoy día falta sentido del humor”

“He sufrido mucho por Patricia Gaztañaga y la polémica de Svetlana porque ha sido una quema de brujas injusta”

“No descarto compaginar Tarde de Ronda con un programa nacional, siempre y cuando me convenza el proyecto”

“El directo y la improvisación es lo que a mí me pone en un plató”

“Si puedo, huyo de los programas grabados”

¿Cómo está viviendo tu regreso a televisión?

Muy bien. Es cierto que hubiera preferido empezar en enero para pasar más tiempo con mis niños, pero ya se sabe cómo es esto de la televisión y yo tampoco sé decir que no. Pero estoy encantada de la vida porque estoy haciendo lo que quiero y me he vuelto a reencontrar con la gente con la que empecé en este mundo. Me refiero a Martingala, que me trajo del sur para hacer las mañanas de Antena 3, así como redactores, equipo técnico y amigos que he ido haciendo por el camino. Es una de las cosas que me ha motivado a aceptar este proyecto.

También ha influido el hecho de que con este programa veo a mis hijos todos los días, mientras que cuando estaba en Canal Sur sólo podía los fines de semana.  Por otra parte, siento la confianza del Director General de CMTV, Jordi Garcia Candau, y de la directora de programas, Carmen Amores, que sé que tienen paciencia para dejar que el programa se consolide.

¿Qué aporta “Tarde de ronda” a las tardes de Castilla-La Mancha?

Yo disfruto con todo, porque si no lo hago es difícil que el público se contagie. Somos un equipo que nos reímos mucho con todas las secciones. El público de casa y el de plató puede participar. Es una oferta alternativa a los culebrones y programas rosas que hay por la tarde. Aquí no tenemos corazón pero tenemos un jamón estupendo que se puede llevar cada tarde quien quiera venir al programa.

¿Es posible competir en la tarde sin nada de corazón o reality?

Es muy complicado porque esto es como salir a un campo de batalla en el que unos juegan con cañones y tú con pistolas de agua. Pero CMT siempre ha apostado por una parrilla sin corazón ni reality y son conscientes de hasta dónde podemos llegar. Hacemos lo que podemos. Intentamos que sea muy divertido, dinámico y participativo. Ya sea en secciones de salud, horóscopo, naturaleza, medio ambiente, cultura, música… Sobre todo queremos que sea un programa muy participativo. Hay que ir peleando día a día.

¿Cuál es el plato fuerte del programa?

Hay secciones variadas como copla, concursos, crónica negra, pero sobretodo hay dos grandes retos, dos nuevos apartados en los que vamos a ayudar a personas a dejar de fumar o perder peso. Queremos enseñar a comer a la gente para mantener la forma. Contamos con la colaboración de distintas mujeres que realizarán una dieta en nuestro programa, con el asesoramiento de un nutricionista que las ayudará a adelgazar semana a semana.  Pero tenemos un poco de todo: juegos musicales, una banda, "Los Galván", que nos acompañan cada tarde en directo; a Luis Miguel Domínguez en naturaleza; a Calos Berbel, a Hilario López Millán...

A lo largo de su carrera, ha presentado programas en solitario (“Tarde de ronda”, “Como la vida”, "La hora de la verdad"...), pero otras veces has estado acompañada de copresentadores, como en tu anterior trabajo en Canal Sur. ¿Cómo te sientes más cómoda?

Más que copresentadores, eran colaboradores. El peso del programa en Canal Sur también lo llevaba yo, pero tenía la colaboración de Ismael Beiro y Antonia Moreno, al igual que ahora tengo la de David Guillén. Yo me siento muy cómoda presentando en solitario porque siempre es difícil copresentar con alguien, ya que son dos tonos distintos y cada uno le pone su sello.

¿Qué diferencia a “Tarde de Ronda” de su anterior magacín para Canal Sur?

El de Canal Sur era un programa que estaba ya hecho. Yo llegué en su última etapa, porque lo había arrancado Juan y Medio, al que después siguieron otros como Ana García Lozano. Además, no era un magacín, sino más bien un espacio de testimonios puro y duro, mientras que “Tarde de ronda” me permite explayarme porque es un magacín de variedades con todo tipo de secciones.

¿Cuál es el principal rival de “Tarde de ronda” en estos momentos?

Los culebrones de La 1, sin lugar a duda, porque tienen un perfil de público parecido al nuestro y ahora la gente está muy enganchada porque se están desvelando las tramas y es un momento complicado para competir. Pero es verdad que el público, cuando termina la telenovela, se viene con nosotros y se lo pasa pipa, porque así lo refleja la curva del programa.

¿Es el público de CMT muy diferente al de Canal Sur o al de las otras televisiones en las que has trabajado?

Todavía no me ha dado tiempo a analizarlo porque llevamos pocos días de programa. Aún estamos tomándole el pulso a Castilla-La Mancha. A la gente aquí le encanta la música, la copla, la historia, las leyendas… El entretenimiento clásico, algo que no les haga pensar, que no les complique la vida. Hay que tener en cuenta que la sobremesa es una franja del día en la que la gente pide tranquilidad, que no haya mucho ruido. Los concursos también funcionan bien. La gente necesitaba un programa que les hiciera partícipe.

Han pasado más de 10 años desde que diera el salto a la TV nacional. ¿Cómo cree que ha evolucionado el medio desde entonces?

Antes, en televisión se hablaba de todo porque se podía, pero siempre con mucho respeto y guardando las formas. Pero ahora parece que hay que meter el dedo en la llaga para tener audiencia y se intenta buscar el morbo en todo, atacando a los profesionales no por su trabajo sino por sus relaciones sentimentales. Creo que se puede hablar de todo, pero hay muchas maneras de hacerlo.

¿Es de las que dicen que jamás presentarían un reality show?

Qué va, a mí me encantaría, yo me lo paso bomba haciendo esos programas. De hecho, ya presenté “El Bus”…. Lo que ocurre es que ahora todo es muy agresivo y parece que todo vale. Pero yo no desprecio la telerrealidad. Hay una doble moral. Todo el mundo lo critica pero al mismo tiempo lo ve. Es como el debate de la telebasura.

¿Qué es la telebasura para usted?

No lo sé, todavía no he encontrado a nadie que me explique qué es. Todo el mundo pone el cartel de “telebasura” a los programas con más audiencia y que mejor funcionan. Ya querría yo tener un programa de éxito aunque me dijeran que es telebasura. Es absurdo. Los que vivimos en esta profesión queremos hacer el mayor índice de audiencia. ¿A costa de todo? Pues no, porque ahí ya entra la moral de cada uno.

¿Dónde estaría su límite?

En no faltarle al respeto a nadie. Creo que se puede hablar de cualquier cosa y de todo el mundo, pero siempre respetando, sobre todo al público, que a veces nos creemos que es tonto cuando en realidad es el rey del mambo. Calificar de “telebasura” a un programa es insultar al espectador.

Últimamente parece que todos los presentadores se han puesto de acuerdo en criticar a los programas de corazón. ¿Reniega usted también de la crónica rosa?

Depende del tono, porque yo no sería capaz de hacer comentarios hirientes. No me vería conduciendo “El tomate”, por ejemplo, porque no puedo hacer ese tipo de comentarios. Yo puedo hacer corazón porque lo he hecho durante muchos años y me he reído mucho, pero nosotros teníamos claro que los primeros de los que teníamos que reírnos éramos nosotros. No pretendíamos darle trascendencia a las noticias. Lo que falta en TV es un poco de sentido del humor.

Al menos, no es un personaje perseguido por el mundo del corazón, como le ocurre a otras presentadoras, entre ellas Terelu Campos…

A mí no me ha pasado, afortunadamente. La profesión me respeta. Me quedo con la frase que me dijo un día un compañero de una agencia de noticias, cuando me llamó porque le habían llegado unas fotos mías comiendo en un pueblo con mi familia, pero me avisó de que no las iban a publicar porque “la Senovilla no interesa”. Y es cierto que no intereso porque llevo una vida muy normal, sigo con la misma pareja desde hace 15 años y no soy de ir a fiestas.

A mí me gusta mi profesión. Yo vengo a trabajar y a defender la labor del equipo que hay detrás y que trabaja muchas horas más que yo. Pero después soy una persona muy corriente a la que le gusta pasear, ir en bici, hacer la compra el sábado por la mañana y ese tipo de cosas. No soy nada polémica.

¿Sabía que tienes un fenómeno fan en Internet muy activo? ¿A qué crees que es debido?

La conclusión que saco es que la gente me quiere. Puede ser que haya amigos que se meten a hacer comentarios (risas), pero te aseguro que mi marido no es porque es “antibotones”. No sabe ni lo que es Internet….

¿Se maneja bien en la Red?

Yo tampoco navego mucho ni estoy muy puesta en temas de la Red. No sé ni meterme en los foros. Me lo cuenta siempre la gente con la que trabajo. Al final, lo que siempre procuro es ser una más del equipo en el que trabajo, darle a cada uno su sitio y no creerme más que nadie simplemente porque sea la presentadora. Yo sé que he empezado desde abajo y cuál es el trabajo de cada uno. Intento que haya buen rollo conmigo, conozco a todos mis redactores y paso tiempo con ellos.

A mí no me gusta sentarme en un despacho al que sólo pueda acceder el director del programa. En esta profesión hay compañeros que trabajan así, pero no es mi manera. El resultado es que la gente de la profesión me quiere, los compañeros con los que he trabajado quieren volver a trabajar conmigo y con eso me quedo.

Es una de las presentadoras con más experiencia en talk shows, ¿cómo ha vivido la polémica del “Diario de Patricia”?

He sufrido mucho. Ha debido ser un duro trago para ella. Pero yo parto de la base de que eso no se hace a propósito. Si el equipo hubiera tenido conocimiento de todo lo que había detrás no la hubieran invitado al plató. Tampoco es justo que ahora todo el mundo se tire encima contra el programa. Lo que debió ocurrir es que alguien no dio la información que tenía que dar, pero ellos estaban haciendo un trabajo que llevan haciendo durante un montón de tiempo. ¿Cómo puedes adivinar algo así? Esto es una quema de brujas y a alguien tenían que echarle la culpa. Pero creo que la penitencia ya la están pagando porque esto es un duro golpe para todo el equipo y para ella, que es la que da la cara.

¿Pero no es cierto que en los programas de testimonios se trabaja con un exceso de presión que puede ser perjudicial?

Más que con presión, se trabaja con mucha premura. Todo es para ayer, el programa tiene que salir diariamente, es complicado tener siempre a un número de terminado de invitados y a veces no hay tiempo material para contrastar todos los datos… Pero si alguien tiene una pista de que hay algo raro con un invitado, se investiga. El problema es que cuando no se tiene ningún indicio, es complicado saberlo de antemano. De mala fe no actúa nadie.

¿Vivió alguna situación similar en tu programa?

No, afortunadamente. Porque aunque yo haya hecho muchos programas de testimonios, la diferencia está en que yo me sentaba a escuchar la historia del invitado y a tratar de darle consuelo o una solución, pero no era un programa con sorpresa, llamadas y ese tipo de cosas… Los reencuentros que ha habido en mi programa eran positivos (familiares que hacía tiempo que no se veían, por ejemplo), pero no conflictos. Siempre ha sido más pausado.

¿Se sentía cómoda en ese tipo de programas?

A mí me encantan los testimonios. Me encanta sentarme a escuchar a la gente. Salir del programa sabiendo que has hecho bien ayudando a alguien que tenía necesidad de contar algo y que se ha desahogado contigo. No me importaría volver a hacer un programa de este tipo. Yo siempre he dicho que con quien más se aprende es con las personas anónimas porque son imprevisibles, no sabes si van a llorar, a partirse de risa o a marcharse del plató. Hay más tensión que cuando trabajas con gente del medio.

Aparte de “Tarde de Ronda”, se ha rumoreado que tenía alguna oferta de una cadena nacional, concretamente Antena 3 o TVE. ¿Es cierto?

Conversaciones siempre hay. Siempre te llaman para ver tu disponibilidad, para preguntarme si me apetecería volver a hacer “La hora de la verdad” y ese tipo de cosas. Ahora estoy encantada en “Tarde de Ronda”, aunque no descarto compaginarlo con otro programa a nivel nacional, siempre y cuando me convenza. Pero hoy por hoy, no hay nada concreto.

¿Qué tiene que tener un proyecto para que se anime a presentarlo?

A mí me tiene que convencer el formato, sea del tipo que sea. Yo no digo que no a nada hasta que no lo veo. Sólo sé que no me gustaría presentar un programa de vídeos, porque me aburriría. A mí me gusta el directo, la improvisación, el dinamismo, el factor sorpresa. Eso es lo que a mí me pone cuando salgo a un plató. Si puedo huir de los programas grabados, huyo.

Por curiosidad, ¿alguna vez le han propuesto participar en un reality de famosos como “GH Vip” o “Supervivientes”?

No, la verdad. Pero si me lo propusieran tampoco lo haría. (Risas). No tengo ninguna necesidad de pasar hambre o de que me piquen mosquitos. Sería lo último que haría.

Ahora que es uno de los rostros estrella de Castilla-La Mancha, no sería de extrañar que presentases las Campanadas de la cadena. ¿Se lo han propuesto?

Pues no, no sé quien las va a dar, pero espero que yo no, porque da mucha mala suerte eso de presentar las Campanadas (risas). No quiero ni que me lo propongan porque no me apetecería y no sé decir que no. Yo las uvas quiero tomarlas en casa, con los míos.

EL TEST DE VERTELE

Un programa o serie de televisión que le guste:

“CSI”. Las tres secuelas me gustan y me las trago todas, porque a mí siempre me hubiera encantado ser detective y me apasionan las series policíacas.

Un programa o serie de televisión que no le guste:

“Los Simpson”. No lo veo nunca, sé que a todo el mundo le gusta pero a mí no me llama la atención.

Un programa que no haría jamás:

Presentar Informativos.

Un programa de la infancia del que guarde buenos recuerdos:

El de Félix Rodríguez de la Fuente y el “Un, dos, tres”, que ha sido el programa con el que hemos crecido todos.

El trabajo del que te sientas más orgullosa:

Las mañanas de Antena 3 (“Como la vida”). Me lo pasé fenomenal, fue mi primer contacto con una cadena nacional en el que era mi programa. Estoy orgullosa de esos dos años con Martingala porque pusimos a las mañanas de Antena 3 donde se merecen, le pese a quien le pese.

Una manía o superstición que tenga antes de ponerse delante de una cámara:

No soy supersticiosa, pero sí me gusta siempre entrar a un plató y saludar al público. Tener contacto con los invitados antes de que empiece para romper el hielo. Me gustar comer con ellos, saludarles en maquillaje y hacer vida fuera del plató antes de empezar el programa.

Un famoso/a de televisión al que admire:

Chicho Ibáñez Serrador. Y de los que están trabajando ahora me gusta mucho Matías Prats. Tal vez es porque ha sido compañero y le conozco, pero me quedo embelesada viendo su informativo. Hace que me lo crea todo.

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