Así fue la nueva entrega Así lesionó la 'teniente' fan de Rocky al 'Jefe infiltrado', que acabó bailando 'Zumba'

Así lesionó la 'teniente' fan de Rocky al 'Jefe infiltrado', que acabó bailando 'Zumba'
Así lesionó la 'teniente' fan de Rocky al 'Jefe infiltrado', que acabó bailando 'Zumba'

Manuel Pascua, responsable de la cadena de gimnasios Altafit sufrió y acabó "con una hernia" para comprender cómo se trabaja en su negocio. Investigó si se hacía la vista gorda ante sustancias prohibidas y no dudó en menear sus caderas

El Jefe de laSexta se ‘infiltró’ anoche en la cadena de gimnasios low cost Altafit. Tras teñirse de pelirrojo y “convertirse en Chuck Norris”, según sus hijos, no tardó en enfrentarse a su primer “rival” de la noche: Patricia.

Manuel había recibido numerosas quejas por la forma de entrenar de una de sus monitoras, Patricia. Con la coartada de ser un “aspirante a coordinador” de gimnasio, se enfundó las zapatillas para someterse al duro método de trabajo basado en la filosofía “no te rindas nunca”.

No sé si nuestro ‘jefe infiltrado’ de la semana habría hecho ‘la mili’... pero después de ayer ya puede sumar “entrenamiento militar” a su Curriculum vitae.

"A veces sacrifico a mi hija por unas zapatillas de correr"

Una de las características de los 'factuals' producidos por Eyeworks España (Pesadilla en la cocina) es que tras el toque cómico, se esconden historias personales que calan en la audiencia.

Patricia era dura, pero así lo era tambiñen su vida. Ahogada por una deuda de 13.000 euros, tenía 200 euros al mes para sobrevivir junto a su hija: "A veces la sacrifico por comprarme unas zapatillas de deporte", confesó avergonzada.

El jefe, conmovido, acabó prometiéndole que "iba a cancelarle su deuda" pero a cambio tenía que "ser feliz" y cambiar su tono a la hora de impartir entrenamientos.

El 'cabreo' de uno de los monitores, que abandona la clase

No todos los 'jefes' están dispuestos a escuchar una crítica. El 'superjefe' vio como uno de los profesores abandonaba una de las sesiones del gimnasio tras la sugerencia de una de sus alumnas.

"Creo que deberíamos estirar más...", dijo ella antes de ver como su monitor abandonaba indignado el gimnasio en un ataque de orgullo.

Ante la espantada, Manuel decidió llamar a uno de los subdirectores, que se desplazó hasta el gimnasio para 'abroncar' al profesor y conseguir que éste volviera.

Un poco de diversión... ¡Zumba!

El ‘jefe’ también tuvo que menearse al ritmo de una de las actividades de moda en sus gimnasios: el Zumba. Manuel conoció a Sandra, la cual hizo que el jefe se esforzara e incluso... ¡dirigir! una de las clases. Bonitos movimientos.

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