En El Mundo La TV de pago en Europa, un "tour" para tres

Tras la "caída" de Leo Kirch y César Alierta, el mercado lo controlan Jesús Polanco, Rupert Murdoch y Jean-Marie Messier. El peligro de monopolio audiovisual se cierne sobre España e Italia

La carrera por hacer fortuna con la TV de pago vía satélite se ha convertido en un coto demasiado pequeño. Históricamente, en el tour europeo del pay per view sólo existía un pelotón de cabeza conformado por cinco hombres: el presidente de KirchMedia, Leo Kirch; el magnate australiano Rupert Murdoch (News Corporation); el responsable de Vivendi Universal (Canal Plus y Canal Satélite), Jean-Marie Messier; el presidente de Prisa, Jesús Polanco de la mano de Messier y el presidente de turno en Telefónica, César Alierta. Ahora, ese número se ha reducido peligrosamente a sólo tres hombres.

Kirch, acuciado por los acreedores y socios, como Murdoch, ha suspendido pagos. Alierta también ha tirado la toalla de la comunicación, abandonando Vía Digital en manos de Canal Satélite en condiciones de desventaja, dando lugar a un peligroso monopolio informativo regentado por Polanco.

Otro que sigue en carrera, pero que puede abandonar la bicicleta de las ondas en cualquier momento, es Jean-Marie Messier. El responsable de Canal Plus y Vívendi está en la cuerda floja. Su empresa afronta grandes pérdidas, su política de expansión ha fracasado y sus decisiones están auditadas por un comité formado por los grandes accionistas de su compañía. Dentro de su política de salvamento, el pasado sábado anunció la venta a Murdoch de la plataforma italiana Telepiù.

El árbitro principal de la carrera, que debe luchar contra los abusos de poder de estos empresarios y evitar los monopolios, es el comisario europeo de la Competencia, Mario Monti. Su compañero, el comisario de la Sociedad de la Información, Erkki Liikanen, es quien vigila la difícil evolución tecnológica de la televisión. Tras los últimos anuncios de concentración del mercado audiovisual, ésta es la radiografía de la TV de pago en los principales países de Europa:

España

El pasado mes de mayo, el presidente de Prisa, Jesús Polanco, logró que el presidente de Telefónica, César Alierta, aprobara la fusión por absorción de Canal Satélite y Vía Digital. El grupo audiovisual resultante tendría unos 2,5 millones de abonados.

Si fructifica la unión, el comisario Monti y el Tribunal de Defensa de la Competencia deben pronunciarse al respecto. La TV de pago española a excepción de los 900.000 hogares conectados al cable quedará en manos de Polanco. El arreglo, bendecido por el vicepresidente Rodrigo Rato, afectará, entre otros, a los usuarios y a los equipos de fútbol, que perderán ingresos.

Alemania

La única TV de pago existente es Premiere World, que emite en digital y analógico. Tiene los derechos de la Fórmula 1, la Bundesliga, el Mundial y miles de películas, el negocio con el que empezó su fundador, el empresario bávaro Leo Kirch.

El imperio de Kirch ha hecho aguas debido a sus millonarias deudas. Premiere, que también tiene un canal porno, Beate UhseTV, por el momento se ha librado de la oleada de suspensiones de pagos en que está inmerso el imperio Kirch, pero también está amenazada por sus números rojos, que el año pasado llegaron a los 500 millones de euros.

El propósito inicial era alcanzar los cuatro millones de abonados, pero todavía están por los 2,4 millones. Ahora han emprendido una campaña agresiva de captación de clientes, al ofrecer el paquete básico más el Mundial por 18 euros, siempre que se contrate durante dos años. Hasta hace un par de meses, para ver el Mundial había que pagar 30 euros mensuales. Además pretenden hacer más atractiva su oferta de películas pornográficas.

El objetivo es llegar a los cuatro millones de abonados lo antes posible y que los números rojos se transformen en negros antes de finales de 2004.

Bélgica y Holanda

Estos dos países representan, en la UE, dos modelos peculiares para la televisión de pago. En los dos estados está presente Canal Plus, pero en Holanda, por ejemplo, los intentos de crear una plataforma digital en la que el telespectador abonado pueda solicitar su programa no han tenido éxito. En este país, en torno a unos 300.000 personas están suscritas a Canal Plus.

La peculiaridad de estas dos naciones reside en el hecho de que la práctica totalidad de la población está abonada al cable. Según datos de Astra, en Holanda hay 6,2 millones de hogares cableados. En Bélgica, la cifra desciende hasta los 4,4 millones. Por una cuota mensual, dan acceso a más de 20 cadenas en abierto.

Escandinavia

Finlandia, Suecia y Noruega están cubiertas por Viasat, con 486.000 clientes, y Telenor/Canal Digital, con 450.000 abonados.

Francia

El anuncio de la fusión de Vía Digital y Canal Satélite en España ha alimentado las especulaciones sobre un acercamiento entre las dos principales plataformas francesas, CanalSatéllite y TPS, lanzadas en 1996. Las dificultades económicas del grupo franco canadiense Vivendi Universal, presidido por Jean-Marie Messier, han contribuido a atizar la incertidumbre sobre el sector. CanalSatéllite, con 1.750.000 abonados, está controlada al 66% por el grupo Canal Plus, filial de Vivendi Universal.

Desde hace varias semanas, se especula con la pronta venta de Canal Plus. Son varios los posibles compradores: los empresarios Jérôme Seydoux (Pathé) y Vincent Bolloré, por ejemplo, pero entre ellos destaca el grupo Lagardère, que ya posee el 34% restante de CanalSatéllite.

Presidido por Jean-Luc Lagardère, su grupo tiene tres ejes de actividades: Lagardère Medias (Internet, televisión, radio, producción cinematográfica, revistas, libros), Aerospatiale Matra (aeronáutica, defensa, espacio, telecomunicaciones) y Matra Automobile (automóvil). El pasado 21 de mayo, Lagardère procedió a una emisión de obligaciones por valor de 767,58 millones de euros, lo que podría permitirle adquirir Canal Plus y hacerse de rebote con el 100% de CanalSatéllite, pero el grupo no quiso «ni confirmar ni desmentir» los rumores.

La cadena TPS, con 1.025.000 abonados, está en manos de la cadena privada M6 (25%) y del grupo Suez Lyonnaise des Eaux (25%). El 50% restante pertenece a la cadena privada TF1, propietaria en exclusiva de los derechos de retransmisión del Mundial de fútbol, por los que pagó 168 millones de euros.

Con una tasa de penetración superior al 35% y cerca de tres millones de abonados, el cable tiene una fuerte implantación en Francia. Las cadenas por cable y satélite han cuadruplicado su número de abonados en apenas seis años (950.000 en 1993, 4,5 millones en 2000) y su facturación ha disfrutado de una progresión similar, alcanzando en 2000 unos 762 millones de euros, lo que supone más del 11% de la cifra global de la televisión francesa.

Italia

El panorama televisivo ha variado por sorpresa este mismo fin de semana, cuando el grupo Vivendi Universal y su filial Canal Plus anunciaron la venta, por 1.500 millones de euros, de la cadena Telepiù a News Corporation.

Vivendi había renunciado el pasado 15 de mayo a fusionar su filial Telepiù con Stream, tal y como habían acordado Murdoch y Messier. El gigante francocanadiense de la comunicación decidió dar marcha atrás por considerar inaceptables las condiciones que había establecido la Autoridad Antimonopolio italiana. La unión tenía el visto bueno del presidente del Gobierno, Silvio Berlusconi, que a su vez posee Mediaset (Telecinco). Las medidas que asustaron a Vivendi no sólo implicaban una serie de limitaciones en las exclusivas cinematográficas y deportivas. También exigían una línea de moderación en las cuotas.

El acuerdo anunciado el sábado llama la atención porque Murdoch había prometido llevar a los tribunales a Messier por la ruptura del proyecto de fusión. Vivendi, por su parte, podrá reducir con esta operación el endeudamiento que pesa sobre el grupo y que ha puesto a su presidente en la picota.

En el comunicado emitido por Vivendi sobre el acuerdo de venta de Telepiù se señalaba que ahora Canal Plus «se concentrará sobre los mercados de televisión de pago francés, español (a través de su participación en Sogecable), Polonia, Benelux y países nórdicos, y continuar su crecimiento en la edición de contenidos cinematográficos y audiovisuales».

Telepiù pertenecía en un 98% a Vivendi. El 2% restante es de la RAI. Disfruta de los derechos de la Juve, Inter y Milan. Cuenta con 1,6 millones de clientes.

Stream, la plataforma rival, ha pasado toda clase de vicisitudes antes de conformar la actual situación accionarial. Rupert Murdoch y Telecom Italia controlan, respectivamente, el 50% de la cadena. Posee la exclusiva de algunos equipos (Roma, Lazio y Nápoles) y de la Champions League. Tiene 700.000 abonados.

Portugal

La oferta de TV de pago se concentra únicamente a través del cable. El indiscutible líder en el sector es TVCabo, perteneciente a PTMultimédia, filial de Portugal Telecom, de la que el Estado aún posee un número simbólico de títulos para hacer uso de la llamada acción de oro. En 2001 había 740.000 hogares cableados.

Polonia

La cadena Wyzja tiene 388.000 abonados. Esta plataforma es la resultante de la unión de Cyfra Plus y Canal Plus Polska, ambas controladas por Vivendi Universal, y de Wyzja TV, de la holandesa United Pan-European Communications. La operación le costó 150 millones de euros a la compañía presidida por Messier.

Reino Unido e Irlanda

El pay per view está en horas bajas en ambos países. La privada ITV propiedad de Granada y Carlton suspendió pagos en abril cuando tenía 1.250.000 abonados, provocando un terremoto en los ambiciosos planes de expansión de la TV digital propuestos por Tony Blair. El motivo principal fue la falta de caja para afrontar los pagos a las majors y a los equipos de fútbol.

Tras la caída de su principal competidor, el mercado de pago está dominado por Rupert Murdoch, propietario de DirecTV y de BSkyB y sus 140 canales. El magnate australiano prevé robarle 300.000 abonados a ITV, lo que le llevaría a tener 6.200.000 clientes en las dos islas. El valor de BSkyB (14 billones de libras) es tres veces superior al de las dos propietarias de ITV juntas.

Para evitar los peligros del monopolio, la legislación británica cuenta con la llamada cláusula Murdoch. Según esta ley, Murdoch, propietario de periódicos como The Times y The Sun, no puede adquirir más del 20% de una TV del Reino Unido.

De los 24 millones de hogares que existen en las islas británicas, ocho millones cuentan con TV digital, ya sea por satélite, cable o red terrestre. En Reino Unido e Irlanda, el sector del cable tampoco lo está pasando bien. El operador NTL suspendió pagos en mayo y el resto de las grandes compañías (Telewest, ITC...) suelen ser noticia por sus abultadas deudas.

Suiza

En la Confederación Helvética no existe TV privada. Hubo un intento de crearla hace unos años en Zúrich pero fracasó. Sin embargo, muchos suizos se abonan al Canal Plus francés.

Artículo publicado en el diario El Mundo. Juan Fornieles, 10/6/02

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