El género de moda Talk Shows: El filón inagotable

En EE.UU. se emiten diariamente un mínimo de 30 programas de este tipo. En España, hoy, entre difusión nacional y autonómica, por lo menos otros 10 programas de televisión se acogen a la misma etiqueta. ¿Qué tienen los talk shows que soportan la audiencia de las cadenas de televisión y se convierten en imprescindibles?

Jerry Springer es uno de los presentadores más controvertidos de Estados Unidos. Presenta el programa que lleva su nombre y que trata temas apasionantes: “Hermana, quiero confesarte que me acosté con tus cuatro maridos”, “Querido, quiero que sepas que soy un hombre”, “Quiero que mi novio se entere que soy puta”, “Me acuesto con tu marido desde que te casaste”... Los regidores de plató son del tamaño de un armario y tienen como misión principal la de separar a los invitados que, ante estos sugerentes tópicos de conversación, acaban siempre a bofetadas.

El video que ofrece los mejores momentos de Jerry Springer parece el campo de batalla de Agramante y los estirones de pelo, los hematomas y las patadas en el estómago están a la orden del día. El mismo Springer reconoció que, a veces, algunos invitados son falsos, que son actores, vaya.

En el otro lado de la barrera, Oprah Winfrey, también conductora de un talk show diario, es la presentadora mejor pagada del mundo y, además, todo lo que toca lo convierte en oro. Es, por ejemplo, la persona que más libros hace vender debido a sus recomendaciones y oscuro objeto del deseo de todas las editoriales del gran imperio americano. Trata temas blancos, no utiliza a actores, desde luego, y no está mal decir que “te gusta Oprah”. Su programa está entre los programas más vistos en sindicación en EE.UU. junto al de la Juez Judy y a los concursos La rueda de la fortuna y Jeopardy.

Los dos programas tienen en común que son referentes para A tu lado, Sabor a ti o Esta es mi gente, y para tantos otros programas similares en España y el resto del mundo.

El fenómeno Oprah Winfrey

Oprah Winfrey -quien ha anunciado para 2006 la retirada de su talk show matinal- empezó su programa en una televisión local de Chicago en 1984. Después de un buen comienzo le siguen, hasta este momento, 18 años de éxitos, con datos formidables: 34 premios Emmys, 7 de los cuales a título personal, y 14 años consecutivos de liderazgo absoluto. Oprah es actriz – en producciones tan destacadas como la película El color púrpura de Spielberg, y la serie El Príncipe de Bel Air, entre otras– y fue considerada como la persona más importante del año en 1997 en el ámbito editorial y de medios de comunicación por la revista Newsweek, y una de las 100 personas más influyentes de EEUU por la revista Time. Y todo, por conducir un programa de género tan denostado como el talk show.

Los temas del programa de Oprah están pensados para mejorar la vida cotidiana de sus espectadores. Por ejemplo: Consejos para perder peso; Cómo gestionar mejor tu patrimonio personal; Lo que tu madre no te ha contado nunca sobre el sexo, y Homenaje a los padres en su día. La popular comunicadora tiene su propia revista e incluye en sus páginas webs sus recomendaciones de lectura y un pensamiento diario. El de hoy: “Déjame recordarte que cada vida sigue su propio camino, y que lo que les pase a los demás es algo que a ti no debe afectarte en absoluto”. Nada que ver con Jerry Springer.

El maldito Springer

El lema de la página oficial de Jerry es explícito: “Si tienes una historia muy loca que necesitas contar...”. O son historias locas, o los guionistas se las inventan. Es la otra cara de la moneda del talk show, que tiene un clónico en España: el infame programa de Leticia Sabater en Canal 7 de Madrid. Los temas de esta semana son reveladores: “Mi abuela me robó a mi hombre”, “Un transexual me volvió loco”, “Amantes que mienten y ponen los cuernos”, “Strippers guarronas”, “Triángulos de amor secretos”... ¿Quién da más? La mayoría de estos programas acabarán a golpes y bofetadas. Forma parte de la idiosincrasia de este programa, que continúa convocando enormes audiencias. (Ver vídeo)

El referente más cercano a Springer es el de Geraldo Rivera, conductor ítalo-americano de un programa ya desaparecido, que batió su propio récord cuando le partieron la nariz con una silla en un programa que enfrentaba a racistas skinheads y a negros en un debate sobre discriminación.

La vía latinoamericana

Destaquemos aquí la vía latinoamericana. Nos quedamos con dos muestras que han traspasado fronteras: Cristiana, una mexicana que conquistó el mundo hispano de EE.UU. con su show, que se ve en muchos países que hablan español, y Laura, una peruana que se ha hecho popular en España por sus apariciones en Crónicas Marcianas. Este último programa se acerca a Springer mientras que el de Cristina sigue el modelo Winfrey.

España, que algo queda

Estas son nuestras fuentes. Como tantas otras veces, la televisión española bebió de los precedentes estadounidenses cuando Globomedia lanzó el programa de Ana, presentado por Ana García Lozano en las tardes de Telemadrid. Su repentino éxito le mantuvo sólo una temporada en la autonómica desde donde creció para conquistar las tardes de España en Telecinco, donde obtuvo memorables éxitos de audiencia.

Para refrescar la memoria recordemos que en abril de 1997, el tema “Me plantaron en el altar” consiguió un histórico share de un 48 por ciento. Unas abuelitas que hablaban sobre “hacerse cargo de sus nietos” se acercaron también a esta cifra, mientras un programa titulado “Por los quilos me abandonaron” rozó también el 48 por ciento. Ana dio un periodo de gloria a la tarde de Telecinco que se empezó a esfumar con Digan lo que digan, presentado por Jaime Bores en TVE, y que se desvaneció cuando Martingala empezó en Antena 3 el programa Sabor a ti, con Ana Rosa Quintana, que tenía un amplio espacio de testimonios.

El camino estaba abierto y la televisión fue invadida por “realities”: Carta blanca, Parle vosté, calle vosté, Confesiones, Esta es mi gente, Bravo por la tarde, Esta es mi historia..., prácticamente todos con éxito.

Y ésta es una historia reducida de los talks shows. Las secuelas continúan. Si Oprah ha conseguido 18 años de éxitos en EE.UU., aquí el género puede permanecer otros tantos, porque el ejercicio de mirar por el ojo de la cerradura las vidas ajenas, con problemas que son los nuestros, que afectan a tanta gente, y que consagran los 15 minutos de gloria que anunció Andy Warhol para todo ser anónimo que sale en la tele, no parece tener fecha de caducidad.

El siguiente capítulo: el debut de Óscar Martínez, el 1 de julio, con Cerca de ti, un nuevo talk show para las tardes de la Primera de TVE.

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