Especial Vertele 'The Bachelor', el dating show que inexplicablemente aún no ha llegado a España

'The Bachelor', el dating show que inexplicablemente aún no ha llegado a España
'The Bachelor', el dating show que inexplicablemente aún no ha llegado a España

Con motivo del regreso de 'UnReal', la oscura disección que la serie hace de este tipo de género televisivo en particular vuelve a estar en auge. Algo que no quita el sueño al público norteamericano, quienes, como viene siendo habitual, ha vuelto a acudir en masa a una nueva entrega del espacio de la ABC: 7.5millones de espectadores de media, nada más y nada menos. Y, ojo, después de 20 temporadas; un formato con un aparentemente inagotable ciclo de vida. Lo curioso del asunto es que en España, a pesar de su tendencia por la emisión de programas de telerrealidad, todavía no ha adaptado lo que sin duda es el show líder de todos los tiempos. En Vertele analizamos los secretos de su éxito

Y nosotros pensando que 16 'Grandes Hermanos' eran demasiados... Desde Estados Unidos llega (bueno, a España todavía no) 'The Bachelor' (2002), el reality show más exitoso de la televisión norteamericana. Con 20 temporadas, ahí es nada, a la espalda y una todavía prometedora trayectoria por delante, el programa producido por ABC sigue arrasando con cada nueva emisión.

La mecánica del espacio, en esencia, no tiene mayor vuelta de tuerca: un soltero acude a 'The Bachelor' para encontrar a su futura mujer... entre una remesa de 25 candidatas diferentes, cada una de ellas con sus propias circunstancias y sus, en ocasiones caóticos, mundos internos. Lo más parecido a este formato que hemos tenido en España fue 'I love Escassi' (2010), el reality de Telencico presentado por Jesús Vázquez que trataba de encontrarle pareja a Álvaro Muñoz Escassi, el famoso jinete y jugador de polo sevillano. La búsqueda del 'codiciado' soltero pasaba por 16 chicas, quienes enfrentadas entre sí intentaban ganar el afecto y corazón de este. Al final de cada entrega, Escassi entregaba un anillo a las aspirantes que quería que siguieran con él en el programa.

Sin embargo, 'I love Escassi' fracasó en su intento por hacerse un hueco entre las preferencias de los espectadores, siendo cancelado tras la emisión de la primera temporada. 'The Bachelor', en cambio, prosigue su liderazgo. ¿Por qué? nos preguntamos. ¿Qué tiene este espacio que emisión tras emisión logra conquistar a millones de personas, aferrándolas a la pantalla de su televisor? ¿Qué le hace único? ¿Dónde reside su éxito? A continuación tratamos de resolver todas estas incógnitas:

Un galán de campeonato

Empecemos por el protagonista del espacio: un hombre soltero de imponente apariencia física, carismático, al que el público tiende a adorar, goloso, alegre e ideal. Y además, anónimo. El hecho de que no sea conocido por el gran público es precisamente otra de las razones que hace que este conecte con él: no es considerado tan 'inalcanzable' como un famoso, lo que fomenta la cercanía para con la audiencia y aumenta su capacidad de empatizar con ella. En 'I love Escassi', por el contrario, Álvaro era un personaje público.

Por otra parte, cabe señalar aquí el spin-off que se ha hecho del propio formato un año después de su estreno, en 2003: 'The Bachelorette', donde es una mujer soltera la que es pretendida por 25 hombres. Al igual que sucede con su versión masculina, los atributos y carisma de la estrella femenina del show coinciden en potencia y atractivo.

El culebrón hecho reality

Como avanzábamos al principio del artículo, el 'romántico' espacio de la ABC cuenta con 25 aspirantes deseosas por convertirse en la feliz esposa del galán de la temporada. Un buen número que quizá encuentre su razón de ser en esa regla no escrita (de la que se ha hecho eco el refranero popular) que dice que cuantos más implicados haya en un 'sarao', más anécdotas podrán contarse al día siguiente. De hecho, el popular 'Gran Hermano', hasta hace poco presentado por Mercedes Milá, fue aumentando paulatinamente el número de concursantes que entraban en la casa hasta llegar a su cota más alta, con 25 participantes, en la 14º edición.

Semejante liga de aspirantes no solo permite alargar mucho más el programa en cuestión, sino que la competencia por enamorar al protagonista del reality aumenta peligrosamente, dando lugar a todo tipo de situaciones, confidencias, celos, maniobras varias e, incluso, puñaladas traperas. Arranca un juego en el que (casi) todo vale por encandilar al trajeado caballero de brillante sonrisa.

Busca el amor verdadero... utópicamente hablando, por supuesto

La idea del show es encontrar a tu otro yo, a aquella persona con la que estás dispuesto a pasar el resto de tu vida. Bien, naturalmente, ni siquiera un programa visto por millones y millones de personas puede conseguir eso, aunque el fin en sí mismo sea encantador: las parejas formadas tras 'The Barchelor' se terminan separando, lo que levanta las sospechas del espectador de que el programa en sí no es más que realidad fabricada. Varias críticas se alzaron denunciando esto mismo con 'The Bachelorette', a raíz de las polémicas declaraciones realizadas por su creador, Mike Fleiss,en 2010 en el espacio '20/20', donde confesó que buscaban 'personajes' concursantes que pudieran abastecer los variopintos gustos de la audiencia, así como que en cada temporada debían contar con sus mínimas dosis de 'villanos'. Sin embargo, la gota que colmó el vaso vino cuando aseguró que el programa tenía menos de real de lo que él consideraba que era hacer 'buena televisión'.

Controversias aparte, la mecánica para que el protagonista del espacio dé con su 'princesa de cuento' se reduce a la entrega o no de una rosa roja: las candidatas que al final de cada emisión reciban esta flor, tienen un paso asegurado para la siguiente entrega, mientras que las que no volverán a sus hogares. Al final, escogida la considerada como la mejor, el galán le obsequia con un anillo y una proposición de matrimonio, aunque también cabe la posibilidad de dejar a un lado las nupcias e iniciar simplemente el noviazgo.

Un programa en constante innovación

Los elevados índices de audiencia inspiraron a los productores del formato para darle un lavado de cara diferente en cada edición, renovando propuestas, decorados y lugares en los que ambientar el show. Hecho bastante predecible si tenemos en cuenta que lo repetitivo termina cansando: la clave para haber sobrevivido a esas largas 20 temporadas radica en la evolución constante de encuentros, candidatos, escenarios, citas y reuniones, así como en las formas de abordar las eliminaciones periódicas de concursantes y el gran (y la mayor parte de las veces romántico) final.

¿Y tú? Si emitieran 'The Bachelor' en España... ¿te sumarías 'al carro' al que ya se han subido más de siete millones de personas? ¿Lo consideras entretenimiento suficiente o te desconcierta su éxito salvaje? E incluso... ¿te animarías a presentarte al casting del programa?

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