El día después Todas las reacciones al experimento de TVE

"Gol por la escuadra" para la cadena, "envidia sana"...

El presidente de la Corporación RTVE, Luis Fernández, destacó hoy el "tanto impresionante" que se apuntó ayer Televisión Española con 'Tengo una pregunta para usted'  tanto en términos de audiencia -rozó los 6 millones de espectadores durante 2 horas de entrevista-, como por el cumplimiento de "objetivos de servicio público" de la cadena.

El PP, por su parte, criticó la emisión por no exhibirse una bandera de España en el plató, como en la versión francesa, y cargó contra la "falta de credibilidad y rigor" del programa.

El espacio "Tengo una pregunta para usted", donde el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero contestaba a cien preguntas de ciudadanos, era inédito en España y resulta una réplica exacta del espacio homónimo estrenado hace unas semanas en la televisión francesa por la candidata socialista a las presidenciales, Segolene Royal.

TVE ha reproducido casi al milímetro la escenografía de la aparición de Royal. Incluso, no faltó una persona en silla de ruedas entre el público, como ocurrió en la edición francesa.

Felicitaciones de la TV privada

En su comparecencia en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de la Corporación, Fernández aseguró que ha recibido "muchas felicitaciones" por la emisión de anoche, entre ellas, de "cualificado responsables de la televisión privada", y agradeció la "valentía y el coraje" de Zapatero y de Rajoy, cuya entrevista está confirmada para el mes de abril, "en principio", manteniendo la fecha del 16 del mes próximo.

Reveló que esta mañana recibió un SMS "de un importante dirigente de una televisión privada en que me decía: 'ayer, por primera vez, vi algo en televisión que me provocó envidia profesional; esto sí que es un ejemplo de televisión pública".

Fernández destacó en declaraciones a la prensa en los pasillos del Congreso el valor del dato de audiencia frente al día de "programación fuerte" de las cadenas privadas, y puso en valor la cuota de pantalla, superior al 30%, teniendo en cuenta la duración de dos horas de la misma.

Asimismo, destacó el cumplimiento del servicio público por parte de la cadena, en tanto que el programa tenía "un formato innovador" y el "compromiso de una entrevista sin red".

Preguntas "que un periodista no se habría atrevido a hacer"

En este sentido, destacó que Zapatero contestó a la audiencia preguntas "que un periodista no se habría atrevido a hacer", por lo que pidió una "reflexión" tanto a los profesionales de los medios como a los políticos. Fernández se refirió a la formulación de preguntas "que despejan cualquier duda", y que están "alejadas de lo que pueda pensarse como manipulación. La primera pregunta despeja cualquier duda", señaló en referencia a una cuestión sobre terrorismo.

Según Fernández, el formato "transpiraba credibilidad" y advirtió que "si alguien piensa que está manipulado, que venga Dios y lo vea". A su juicio, la emisión supuso para la cadena pública "un gol por la escuadra", merced a los datos de audiencia "apabullantes".

Pese a ello, desveló que, minutos antes de que comenzara el programa "Tengo una pregunta para usted, señor presidente", le dijo al moderador, Lorenzo Milá, que no le importaban las audiencias, que lo importante era que un político se pusiera frente a la ciudadanía.

"Un formato que transpira credibilidad"

El diputado de CiU Pere Grau valoró el "buen" dato de 'share' conseguido por la entrevista, gracias a su formato "fresco y sin red", si bien criticó el "claro enfoque bipartidista" del programa.

El diputado del PP Alejandro Ballesteros felicitó con ironía a Fernández, por haber conseguido que Zapatero "al menos vaya a hablar de algo a un sitio, algo que no se consigue en el Parlamento", donde, afirmó, "no contesta a las cosas que importan a los españoles, como por qué suelta a De Juana Chaos, (etarra al que se ha concedido prisión atenuada), la negociación con ETA o lo que hace con Otegi", dirigente de la ilegalizada Batasuna, por lo que reiteró su "enhorabuena".

En cambio, aseguró que, "si en el programa hubiera habido rigor y credibilidad, después de la primera pregunta, el señor Milá tendría que haber mandado a Zapatero a su casa", indicó en referencia al presentador de informativos y del programa, ya que, a su juicio, "no contestó a las preguntas de terrorismo ni ETA", que además sólo duraron "20 segundos y no se volvió a hablar".

"Un profesional de rigor tendría que haberle recordado que venía a contestar", señaló Ballesteros, que lamentó que Zapatero "dé clases de macroeconomía" pero "no sepa lo que valen las cosas en este país".

Por su parte, el diputado 'popular' Juan Carlos Guerra criticó que durante el programa de ayer "no se viera la bandera española" en el plató a diferencia del programa original de la televisión francesa en el que se basa.

Otro diputado del PP criticó que RNE no hubiese emitido los cortes de la pregunta que un ciudadano hizo ayer a Zapatero sobre el precio de un café, hecho que fue desmentido por el portavoz socialista, Óscar López, que aseguró que ha podido escucharse en los boletines de España a las 7, a las 8, y a las 9, y que incluso "se ha entrevistado en directo" al autor de la pregunta.

Por ello, reprochó al PP que "tenga la piel tan fina cuando bajo su Gobierno consideraron una anécdota la huelga general o el accidente del 'Prestige'".

"Manipulación informativa" en los Telediarios, según el PP

Durante el debate en la Comisión, los diputados del PP cargaron contra la "manipulación informativa" que en su opinión practica RTVE, y reclamaron el cese del Director de Informativos de la casa, Fran Llorente, al que responsabilizaron de "seguir haciendo telediarios de sesgo interesado y manipulador", y mantener una "televisión de partido y teledirigida".

Para Ramón Moreno (PP), ejemplos de estas prácticas son la ausencia de información sobre "la guerra en Afganistán o el conflicto del Líbano", y se preguntó "si no hay casos de corrupción que afecten a dirigentes socialistas, u opiniones discrepantes en el partido como la eurodiputada Rosa Díez".

En este sentido, acusó a los informativos de TVE de presentar al PP "como un grupúsculo extremista y aislado", pese a que "le votaron 10 millones de españoles". Por último, mencionó como ejemplo que TVE "no ocupó ni un segundo" de sus informativos con la intervención pública de ayer del presidente del PP, Mariano Rajoy, y sin embargo "emitió cinco informaciones de Zapatero" en el mismo foro.

"Los responsables de informativos siembran la alarma y son causa de recelo, por lo que es imprescindible un cambio por el bien de su propia credibilidad", pidió Moreno, que reclamó que su tarea "no puede ser premiada".

El presidente de la Corporación mostró sus intenciones por hacer el "máximo esfuerzo por conseguir el pluralismo", y admitió que "pueden cometerse errores", pero pidió a los diputados "que vean los informativos de TVE porque el único criterio que se aplica es "el de profesionalidad y el de rigor", y aseguró que "la información del PP está más presente que nunca". "He recibido felicitaciones por coberturas excepcionales --señaló Fernández--. Puede haber errores y deficiencias, pero la exigencia es elemento clave de nuestra gestión", zanjó.

En el debate sobre la información intervino el portavoz del PSOE, que aseguró que RTVE "todo ha cambiado menos el PP". "Algunos hemos trabajado mucho por este modelo fuera del control de los gobiernos", recordó López, que sin embargo lamentó que "otros crean que el director de un medio público debe ser elegido por el Gobierno, o que se deben utilizar los medios para manipular y ocultar la voz de la oposición, como denuncian los sindicatos en Telemadrid".

"Los mismos los que hoy hablan de manipulación informativa, en otra etapa ocultaban anécdotas como el 'Prestige', la huelga general o datos sobre el 11 de marzo", ironizó López, que dijo "creer en esta reforma y nueva etapa", frente a los "recelos del PP, como los que tuvo con la retirada de la última estatua de Franco en Madrid", afirmó.

Por último, López también acusó al PP de bloquear los consejos de medios audiovisuales en CCAA, donde "primero los creó y luego los quitó", y de hacer lo propio en torno al Consejo Estatal de Medios Audiovisuales, cuya creación está paralizada, y, según el Gobierno, "será difícil" que se creen en esta legislatura.

"Transparencia" en torno a la nueva sede

Luis Fernández también respondió a preguntas sobre la futura sede de RTVE. Aseguró que está en una fase de estudio y no hay ni compras ni ventas y que no se ha elegido todavía emplazamiento alguno. Lo único que está claro es que "la operación no puede ser onerosa para RTVE", dijo.

El edificio, que reiteró debe ser "emblemático", "será mejor a nivel general, para la producción, y mejor para los trabajadores, y todo el proceso lo haremos desde un compromiso de transparencia e informando a los sindicatos. No hay intereses oscuros".

La diputada del PP Macarena Montesinos opinó que la salvación de RTVE "no está en el ladrillo", pidió más producción propia y menos ajena y dijo que "parece que ahora lo más importante es la sede".

"Como ya he dicho en otras ocasiones, lo primero para nosotros es la información, y segundo, la programación de calidad", respondió el presidente, que sobre la sede afirmó que "es un objetivo estratégico que debe ir en paralelo a estos objetivos prioritarios".

Sobre los centros territoriales, Fernández dijo que el Consejo de Administración está visitando las diferentes comunidades donde hay centros de producción, y anunció que, próximamente, el consejo realizará una visita a Canarias para conocer su situación.

También dijo que ayer mantuvieron una reunión con los componentes de la Orquesta y Coro de RTVE, "a la que queremos sacar a la calle, que interprete la obras de jóvenes autores y con dedicación a programas educativos de radio y televisión" y anunció que están buscando un patrocinador y un director para el coro. 

El programa podría ampliarse a otros ámbitos

Tras le éxito del programa,  Luis Fernández ha asegurado que llevarán el formato a "ámbitos de la vida politica, económica, social y cultural".

El programa realizado por Antonio Casado, reunió en el gran plató preparado por TVE en los estudios Buñuel de Madrid una fiel muestra del amplio abanico social que se pretende reflejar en esta nueva apuesta de TVE por la pluralidad.

Un equipo compuesto por más de 100 profesionales de TVE trabajó para que todo saliera a la perfección durante los más de 90 minutos de emisión en directo que tuvo el programa. Un total de 14 cámaras fijas y móviles se encargaron de captar al detalle cuanto aconteció en el plató.

Finalmente, fueron 39 -22 hombres y 17 mujeres- los ciudadanos que tuvieron oportunidad de preguntar a Rodríguez Zapatero. Alguno de ellos planteó más de una cuestión, con lo que el número total de preguntas fue de 42. Al término del programa, el Presidente del Gobierno ofreció a los ciudadanos la posibilidad de llevar hasta La Moncloa las cuestiones que se quedaron en el tintero por falta de tiempo.

En un ambiente distendido, en el que hubo tiempo tanto para los reproches como para el buen humor, fueron surgiendo muy diversos temas, si bien el terrorismo y la negociación con ETA, por un lado, y la situación económica y laboral, por otro, fueron los asuntos más recurrentes.

Otros temas destacados fueron el acceso a la vivienda -planteado principalmente por los más jóvenes-, los derechos de los inmigrantes -3 ciudadanos procedentes de Serbia, la República de Congo y Ucrania intervinieron en el programa-, la situación del mundo rural y la educación y sanidad.

Foto de familia

Una vez finalizada la emisión,  Zapatero conversó con el público participante con el que posó en una foto de familia. Algunos de los ciudadanos que intervinieron en el programa dieron la enhorabuena a Lorenzo Milá y destacaron lo positivo de esta nueva experiencia televisiva. Es el caso de Ricardo Almenar, de Valencia, quien afirmó que "el proceso de selección ha sido exquisito y se ha podido preguntar lo que se ha querido. Ha sido una experiencia muy enriquecedora".

Juan José Pérez, de Mallorca, destacó también que "no ha habido directrices ni instrucciones sobre lo que habñia que preguntar".

Jesús Bermejo, de La Rioja, consideró que el programa "ha sido una buena oportunidad para hablar de los problemas del campo". Y Virginia Martín, autora de la primera pregunta del programa, afirmó que formuló su pregunta relacionada con el terrorismo "porque es el tema del que más se habla en estos momentos".

Por comunidades autónomas, tuvieron oportunidad de intervenir 4 madrileños, 3 catalanes y otros 3 andaluces. También intervinieron 3 ciudadanos de la Comunidad Valenciana; 3 de Galicia y 2 de Castilla y León; del País Vasco fueron 3 los que preguntaron a Zapatero; 2 de Aragón, 1 de Asturias, 1 de Castilla-La Mancha y 1 de Canarias. Además, 2 de las Islas Baleares, 2 de Murcia y otros 2 de Navarra. 1 de Cantabria, 1 de La Rioja, 1 de Extremadura y un último de Melilla plantearon sus preguntas libremente en directo en La Primera de TVE.

Zapatero aguanta bromas en el Congreso por su "café de 80 céntimos"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo que soportar esta tarde en el Congreso diversas bromas y chanzas por parte de diputados y periodistas a costa de sus palabras de anoche, cuando dijo en TVE que un café cuesta 80 céntimos.

El primero que se lo recordó en la sesión de control de esta tarde fue Joan Herrera, de IU-ICV, que le estaba interrogando sobre el futuro del aeropuerto de Barcelona y le ofreció tomarse un café en el Congreso, "que aquí son 70 céntimos y mucho más (caro) en El Prat".

A lo largo de su debate con el presidente del PP, Mariano Rajoy, a costa del último juicio de Arnaldo Otegi, varios diputados del Grupo Popular hacían gestos y comentarios relacionados con "el café de 80 céntimos". Uno de ellos, Jorge Moragas, cansó al presidente del Congreso, Manuel Marín, que le tuvo que llamar la atención por los reiterados gestos y gritos con este mismo tema.

La cosa no acabó ahí y, cuando la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega debatía con el secretario general del PP, Angel Acebes, obviamente sobre política antiterrorista, el número dos de los "populares" aprovechó para recordar que "se pongan como se pongan, un café no son 80 céntimos".

Al final de estos debates, Zapatero se cruzó en los pasillos con varios periodistas que, comentando la entrevista en TVE con los 100 ciudadanos, no pudieron por menos que preguntarle si ya había aprendido cuánto cuesta un café en un bar.

"Esta tarde pagó el café"

El presidente explicó su versión. Según dijo, el último café que había tomado en un centro público fue en la cafetería del Congreso, donde cuesta 72 céntimos, y que por ello anoche, cuando se lo preguntó uno de los ciudadanos, redondeó hablando de 80 céntimos.

Por si cabía alguna duda, después de hablar con los periodistas se encaminó a la cafetería del Congreso para repetir la experiencia y reencontrarse con su "café de 80 céntimos". Incluso invitó a dos personas y pagó de su bolsillo con un billete de 20 euros.

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