Vertele, en una charla con los 4 jueves Los coaches de la 'La Voz' se juzgan a ellos mismos

Los coaches de la 'La Voz' se juzgan a ellos mismos
Los coaches de la 'La Voz' se juzgan a ellos mismos

Los cuatro protagonistas del exitoso ‘talent show’ de Tele 5, que hoy emite la 2ª gala de audiciones ciegas, confiesan tener un "pique sano". Nos hablan de sus "nervios" y "miedo" a "equivocarse con el pulsador y no tener el oído acertado". Rosario: "Malú y yo somos más exigentes, ¡se van todos con Melendi y David!" Melendi: "La ganadora está en mi equipo". "Te guías por la intuición pero hay mucho de azar". "Satura escuchar 20 voces en un día". Sobre las familias: "Es normal que nos quieran matar"

La Voz vuelve esta noche a Telecinco después de barrer en audiencias con su primera emisión. La pasada semana, la adaptación española de este exitoso formato estadounidense, congregó ante el televisor a 4.591.000 espectadores, lo que se reflejó en un share del 30.6%, barriendo al resto de competidores, tal y como informó Vertele.

Los coaches, David Bisbal, Malú, Rosario y Melendi, son los cuatro grandes protagonistas del concurso. Con el aval del éxito que cada uno de ellos ha cosechado en sus respectivas carreras, todos coinciden en haber aceptado este proyecto por el reto que suponía. Aseguran enfrentarse a las emisiones con “muchos nervios” y piden a los espectadores que no sean duros con sus decisiones: “Hemos sido tan buenos como hemos podido”; aunque también reconocen que “satura ir escuchando a veinte personas por día”.

Con las audiciones ya grabadas y esperando a ser emitidas por Mediaset, hablamos con estos cuatro cantantes, que examinan su trabajo en las audiciones ciegas, y comentan las cualidades que, para ellos, ha de tener un cantante aspirante para ser "La Voz" que buscan.

¿Cómo han vivido las horas previas a la emisión de “La Voz”?

David Bisbal: Tenemos muchos nervios. Me siento más nervioso que en uno de mis conciertos más importantes. La televisión es algo que no he hecho nunca, y creo que el resto de los coaches tampoco. Es un concurso de televisión, pero es algo muy verdadero y el premio es conseguir esa producción discográfica. Mucha gente, tanto quien se inicia o quiere presentarse por primera vez, tiene ese sueño. Pero también para aquellos artistas que en algún momento han fallado o tienen una producción discográfica que no les ha ido bien, les sirve de segunda oportunidad. Eso, personalmente, me gustó mucho desde el principio.

Melendi: Para nosotros es un reto y, somos muy diferentes. Cuando me metí en esto lo primero que valoramos todos fue que el premio sea real. Creo que todos preguntamos lo mismo. Que no se cambie la personalidad del artista, porque los artistas ya vienen con carreras hechas y cantando llevan 10 o 15 años, y tienen su personalidad. No se va a intentar que un tío que canta copla cante otra cosa. No tendría sentido. Bajo ese respeto, todos aceptamos, bajo la veracidad de una carrera de verdad. A mí no me gusta jugar con la carrera de nadie. Además, es un reto. Te hace ver tus límites, crecer como persona y te ayuda a salir de la monotonía que a veces tenemos los artistas: grabamos discos, lo promocionamos, salimos a directo, y así 17 veces. Creo que, cuando te ofrecen algo diferente, te refresca y te hace vivir otros momentos. Pero siempre y cuando sea real.

Malú: El hecho de no ser jueces es a todos lo que nos motivó más para decir que sí.

A la hora de elegir concursantes, ¿cómo se han organizado cada uno? En el primer programa, por ejemplo, Melendi cogió a varios, y Malú solo a uno.

Rosario: Malú y yo somos más exigentes a la hora de escuchar. Se van todos con David y con Melendi (risas).

Melendi: Ya han dicho que la ganadora está en mi equipo…

Bisbal: Tratas de guiarte por tu intuición musical, y por eso solamente. También es cierto que, a veces, conforme va pasando el programa, ves que tu equipo se va completando, y tienes miedo. Aparece una gran voz y piensas: “Madre mía… ¿Le pulso? ¿Y si viene una voz mejor, que puede completar de manera más positiva mi equipo?”.

Rosario: Son muchos nervios y además es un minuto y pico, en el que se te pueden escapar miles de artistas buenísimos y coger a gente que no sea tan buena. Primero, por la tensión que tienes, porque escuchamos a cientos de personas. Llega un momento en que, cuanto tú has elegido a mucha gente, y muchos no se han ido contigo, te agobias. Ves que están pasando los buenos, y dices: “¿Le doy o no le doy al pulsador?”. A mí me hubiera gustado decirle a gente: “¿Puedes cantarme otra vez, que me he quedado a medias?”.

Malú: También satura ir escuchando a veinte personas por día…

Rosario: Por eso, pierdes gente buena. A veces te vas con gente buena, otras veces con gente que no es la que tú pensabas que era la mejor. Yo creo que está mucho en el azar y suerte en este programa.

Bisbal: A mí me pasó algo muy curioso. Yo completé mi equipo y faltaba todavía un programa y medio. Lo juro. Pero me guié por mi intuición, y fuera. Lo tenía clarísimo. Yo iba escuchando, y la voz que a mí me parecía grande, la iba aceptando. También podía suceder que en esa voz que me gustaba coincidía con los otros, que también habían pulsado el botón. Algunos vinieron conmigo pero otros no, se fueron con otros coaches.

¿Cuál es la voz que más les ha impactado?

Rosario: Hay voces maravillosas. Hay gente que canta y domina lo que quiera, llega arriba o abajo. Ahora es cuando viene lo bonito, cuando les empezamos a conocer más, a ayudarles a cantar, a expresar sus cosas. Es cuando empiezas a tener contacto y a darte cuenta de qué equipo tienes. Porque los he visto en un minuto y medio, pero no los he vuelto a ver más. Ahora empezamos a tener relaciones con ellos, a ayudarles, a ir a los ensayos, a ver cómo cantan... Ahí nos vamos a dar cuenta de cuál es su potencial y de quiénes son cada uno de ellos, tanto en mi equipo como en los de ellos.

Bisbal: Hay artistas en el equipo de Melendi, en el de Rosario o en el de Malú que me hubiera encantado que formaran parte de mi equipo. Gente que me encanta, que me ha erizado la piel. Pero no puede ser…

Rosario: Aunque digamos: “Yo quiero ganar” hay mucho de azar, porque hay ya un ganador, que ya está hecho el destino. Entre nuestros concursantes tiene que haber uno. ¿El que sea? Pues aún no lo sabemos.

¿Por qué creen que muchos decidían irse al equipo de Bisbal?

Bisbal: Eso es porque había más participantes de Almería (risas)

Rosario: Eso es porque tiene mucho a su público, y luego, él ha empezado también así (en un talent show), y la gente se identifica.

Melendi: Hablando en términos futbolísticos, Bisbal está en un momento de forma de Champions (risas).

Bisbal: No es cierto. Y ahí me tengo que quejar. Ha habido veces y está muy equilibrada la cosa.

Melendi: Hay que decir que ellos han respetado mucho los géneros: si venía algo soul aflamencado, se iban con Rosario, los más roqueros conmigo…

Rosario: Hay gente que ha llorado, gente que se ha emocionado. Hay gente que, con solamente darnos la vuelta, ya no podían ni cantar. Es muy bonito ese contacto con la gente.

¿Cómo van a ver el programa?

Melendi: Supongo que con las orejas coloradas.

Rosario: Si, claro. Las familias nos van a matar. Lo verán y dirán: “¡Qué sabrá esta de mi niña!”. Yo, como madre, también defendería a mi hija. Pero desde aquí, les pido a todos que sean buenos con nosotros, que hemos sido tan buenos como hemos podido, porque somos buena gente. Hemos reaccionado de esa manera porque esto es un “aquí te pillo aquí te mato”.

Bisbal: Ya lo estoy viendo, grupos quemando nuestros discos… (Risas)

Lo que se ha podido ver después de las primeras emisiones es que los cuatro han congeniado muy bien, ¿se conocíais personalmente de antes?

Rosario: Sí, nos conocemos todos…

Bisbal: Bueno, no todos, no todos… Por ejemplo, a Melendi no lo conocía. Lo conocía de haberlo visto una vez en la radio. Pero nunca de amistad, que es lo que se está forjando ahora entre nosotros. A Malú la he visto muchas veces, y a Rosario también desde mis principios en Latinoamérica.

¿Entonces, ha sido rápida esa conexión entre ustedes?

Rosario: Yo creo que ha surgido, esas cosas no se pueden buscar ni hacer aposta. No se puede crear esa química, o no sé cómo se hace, de la misma manera que no sé cómo es el artista que me va a emocionar. Solo quiero que me emocione. No sé si tiene que ser con una buena voz o una pequeña voz, o si es chico o es alto…

Malú: Aparte, está lo que decía Bisbal. Nos respetamos los cuatro muchísimo. Tenemos mucho sentido del humor, nos divertimos metiéndonos los unos con los otros... Y ese respeto ha hecho que estemos unidos.

¿Están disfrutando de la experiencia?

Rosario: Lo cierto es que nos lo hemos pasado muy bien, y todo ha surgido así, gracias a dios. Estábamos todos diciendo qué va a pasar… En mi caso, por ejemplo, nunca pensé que fuera a hacer un programa así…

Melendi: Yo tampoco…

Rosario: Pero me convencieron, vi el programa y me pareció verdadero. Y sobre todo pensé eso, que hoy en día es muy difícil darse a conocer: hoy no hay televisiones donde cantar, ni ninguna plataforma donde darte a conocer. Si puedo ayudar a alguien a hacer su sueño realidad, es lo importante.

¿Qué les preocupa más: no acertar en la voz, o lo que digan de ustedes a partir de ahora?

Malú: ¡Las dos cosas!

Rosario: En mi caso, no haber acertado ni haber tenido el oído bien claro para elegir. Pero, como digo, todo esto es muy de azar, porque aunque yo haya elegido a la voz, a lo mejor no se ha venido conmigo.

Melendi: Exactamente. Me molestaría haber acertado y que se hubiera ido con otro.

Bisbal: Yo, por ejemplo, cuando a alguien elija a Melendi o a Rosario, de igual manera lo vamos a estar apoyando todos. Yo también he estado participando en La Voz México, y allí, cuando pasan al momento de las batallas, cada coach tiene que opinar sobre cada concursante. Y por supuesto, si hay alguien que te gusta lo vas a estar apoyando igualmente. Eso está clarísimo.

Malú: Aparte, hay mucho pique, pero es muy sano. En el momento en que, a lo mejor, quien fuera… Me acuerdo de una situación en la que, tanto Rosario como a mí nos gustaba muchísimo una chica, y decidió irse con Rosario. Me quedé mirándola con cara de matarla, pero me alegraba de que siguiera. Me alegraba, porque sabía que Rosario probablemente le fuera a dar más que yo en un momento dado, en su registro…

Rosario: Sí, en todos los casos. Ella se ha dado la vuelta y yo no, y te quedas pensando: “Qué tonta, que no te has dado la vuelta, Rosario”. Pero también dices: “Bueno, pues me alegro, por lo menos está dentro del programa, y no se ha ido cuando tiene talento”.

Bisbal: Y, ojito, que también tenemos las fichas de todos los concursantes. Diez años de solfeo, toca la guitarra, canta y es hasta profesor de canto. ¡Qué le voy a aconsejar a este muchacho! Pero era algo muy importante a tener en cuenta.

¿Qué es lo que quieren aportar a los integrantes de sus equipos?

Bisbal: Nosotros no vamos a decir a nadie: “Oye, tú, tienes que tratar de forzar o poner la voz un poquito más aguda en esta parte si quieres hacer sentir a la gente”. No. Cada uno tiene a su participante, y este tiene que cantar como lo sienta, como sienta que tiene que cantar. Y nosotros no vamos a poner ninguna regla. No somos profesores.

Malú: Tú aportas tu punto de vista, sobre cómo enfocarías la canción, cómo sientes la canción según la canta él, para que lo sepa. Nosotros aconsejamos en cierto modo.

Melendi: Les damos armas para que no les traicionen los nervios.

¿Basta con tener una buena voz para convertirse en “la voz”?

Rosario: Ha venido mucha gente que ha cantado ‘cantando’ mucho, pero sin sentimiento, sin sentido de lo que está diciendo, que es lo más importante. Hay que dar la idea de que, el hecho de tener una voz muy grande no te hace ser artista. Hay artistas que, con una voz muy pequeñita, ya te traspasan. Además, no das una patada y salen artistas, es difícil, y nos ha costado. Yo, por ejemplo, tengo coristas que cantan doscientas mil veces mejor que nosotros, pero es que el alma del artista no es tener una buena voz. El alma es traspasarte y hacerte sentir esa emoción. Que te haga llorar, que te haga reír… Y eso no es tan fácil de encontrar.

Bisbal: Muchas veces, hoy en día, no basta con que se tenga buena voz. Tienes que ser buen empresario, tener que ser las cosas claras, saber plantearle las cosas a la discográfica…

Malú: O tener un buen empresario (risas).

¿Veis a alguien que sí pueda llegar a ser un artista?

Rosario: Todavía no lo sé, ahora es cuando los vamos a conocer.

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