Estados Unidos Los court–shows ganan a los "realities" clásicos en el daytime de EE.UU.

En esta temporada televisiva 2003-2004 las cadenas americanas están emitiendo en sindicación al menos siete programas de tribunales y juicios: Divorce Court, la Juez Judy, el Juez Joe Brown, el Juez Greg Mathis, el Juez Hatchett, People’s Court y Texas Justice

El fenómeno es interesante porque no solo han proliferado este tipo de programas sino que han conseguido liderar el day time. Los últimos datos de Nielsen en Estados Unidos dan la primacía en sindicación a la Juez Judy, con un rating de 7.1%, que deja en segunda posición a la imbatible Oprah Winfrey (6.5) y en tercera al emergente y eficaz Dr. Phil (5.3), un programa de autoayuda psicológica.

Está también en una buena posición de audiencia el Juez Joe Brown, en el cuarto puesto, con un rating de 4.5 y Divorce Court, en sexta, con 3.4. <p<
¿Por qué triunfan los court – shows?

Los analistas americanos apuntan que el éxito de los “court – shows radica en que tienen la capacidad de crear una 'experiencia de síntesis', un sustituto para la realidad que da la sensación de que es real”. Además, los espectadores que no tienen demasiada fe en el sistema judicial americano pueden recurrir a la televisión para resolver sus agravios. Los court americanos proponen un sistema de justicia rápida que, por contrato, el litigante-espectador voluntario está obligado a respetar, con un alto índice de éxitos.

Los court-shows, además, permiten con sus contenidos una buena identificación con la audiencia porque les implican en la realidad social. A los telespectadores se les ofrece un juicio real con disputas reales y, en definitiva, con una justicia real que toma decisiones, las aplica y son respetadas.

El clamoroso éxito de la Juez Judy

La Juez Judy inició sus emisiones en 1996 y desde entonces ha sido el único programa de su género que ha doblado su audiencia en una temporada. Desde su creación ha ido escalando paulatinamente posiciones hasta llegar al primer lugar del pódium, superando a la indiscutible Oprah. Desde el punto de vista de producción, este género tiene costes razonables y consigue una audiencia fiel y estable. Una buena muestra de su éxito es que Paramount ha decidido renovar el contrato de la Juez Judy, que ha llegado a su octava temporada, hasta el año 2006 en el 80% del territorio de los Estados Unidos.

Los “court shows” en España

En España, el género tiene como referente especial a Tribunal Popular, un programa de TVE producido a finales de los años 80 en Sant Cugat del Vallés y que, en época de poca competencia televisiva, alcanzaba cifras de hasta 18 millones de espectadores. A mediados de la década de los 90 se sumó a la tradición el programa Veredicto, de Tele 5, presentado por Ana Rosa Quintana y que recurría a actores, que no tuvo malos resultados de audiencia. Era un programa diario, que se emitía en la sobremesa. Antena 3, por su parte, intentó recuperar desde los Servicios Informativos un programa semanal similar, que acabó emitiéndose de madrugada y pasó completamente desapercibido.

¿Permite la Ley hacer estos programas en España

La Legislación española permite que cualquier ciudadano que tenga un contencioso con otro –de la naturaleza que sea- pueda confiar a un tercero su resolución. Es un procedimiento que se llama de “equidad” porque el árbitro utiliza básicamente el sentido común y la sensatez para juzgar y emitir sentencia, lo que recibe la definición de Laudo arbitral. Este laudo tiene la misma trascendencia y efectos que una sentencia emitida por un juez al uso.

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